Luna Park: rumores de demolición
La Comisión Nacional de Monumentos aprobó las reformas del estadio Luna Park y comenzaron los rumores. No se trata de una demolición, es una reforma. La iniciativa, impulsada por el empresario Diego Finkelstein y con el aval del Arzobispado de Buenos Aires, propietario del recinto, recibió luz verde durante el receso vacacional y sin modificaciones.
El Luna Park, inaugurado en 1932, ha sido escenario de hitos deportivos, recitales y eventos históricos de la Argentina. En 2007, fue declarado Monumento Histórico Nacional, lo que prohíbe su demolición o alteraciones en su estructura original. Además, el edificio se encuentra en un Área de Protección Histórica, lo que restringe cualquier tipo de modificación arquitectónica.
A pesar de estas restricciones, el proyecto aprobado contempla una ampliación de la capacidad del estadio, que pasaría de 8.400 a 13.000 espectadores. La concesión del Luna Park está en manos de la empresa DF Entertainment, de Finkelstein, por un período de 40 años. Como parte del acuerdo con el Arzobispado, la empresa debe abonar un millón de dólares por la gestión, más un pago anual del mismo monto.
La Comisión que aprobó las reformas depende de la Secretaría de Cultura de la Nación. La resolución fue impulsada por su presidenta, Mónica Capano, y por Juan Vacas, vocal del organismo y subsecretario de Paisaje Urbano de la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, la decisión final está en manos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y del Papa Francisco.
En este contexto, organizaciones patrimoniales como la Fundación Ciudad y Basta de Demoler han manifestado su rechazo al proyecto. Desde estas entidades sostienen que el estadio podría ser remodelado sin vulnerar su protección patrimonial ni comprometer su valor histórico. Hasta el momento, no han obtenido respuestas oficiales a sus reclamos.