Crisis en el ex COSE: motín, agresiones y trabajadores al borde del colapso
Este jueves, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Mendoza informó sobre un nuevo motín ocurrido en la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (DRPJ), ex COSE, que dejó como saldo tres operarios lesionados y una serie de disturbios que incluyeron la quema de colchones y agresiones físicas.
El incidente se produjo durante el proceso de visitas familiares, en un contexto de creciente tensión debido a las precarias condiciones laborales y la falta de respuestas por parte del Gobierno provincial. "Es grave la situación y hoy pudo ser mucho peor porque además de los jóvenes participaron los adultos, que eran los familiares que estaban de visita. Tenemos operadores golpeados por las visitas acá dentro de la institución", comentó Roberto Podio, secretario de Comunicación de ATE Mendoza, en diálogo con MDZ.
"Lamentablemente sucedió lo que veníamos previendo. Hubo un motín durante las visitas, con agresiones a operadores, tres de los cuales resultaron golpeados y están siendo atendidos por los servicios sanitarios. También se registró la quema de un colchón en uno de los sectores", detalló Podio. Además, señaló que estos episodios son consecuencia de "múltiples reclamos" que el sindicato ha presentado ante las autoridades, sin obtener respuestas concretas.
Reclamos históricos y falta de respuestas
Los trabajadores de la DRPJ llevan tiempo denunciando la falta de personal, la ausencia de protocolos claros y la desidia del Estado en la gestión de la institución. "Hay una deuda enorme con los trabajadores. Los operadores no dan más: enfrentan amenazas de muerte, agresiones físicas y una convivencia diaria con situaciones de extrema violencia", expresó Podio.
El sindicato también criticó la falta de políticas claras para el manejo de los jóvenes privados de la libertad, muchos de los cuales enfrentan causas penales. "Las autoridades no están a la altura de las circunstancias. Hay una desidia total por parte del Estado, no solo con la institución, sino también con los trabajadores", agregó el representante sindical.
Retención de servicios y apoyo sindical
Ante la falta de garantías para desempeñar sus tareas con seguridad, los trabajadores decidieron iniciar una retención de servicios de manera espontánea. "Los compañeros se han llamado a una retención de servicios debido a la falta de garantías para cumplir con su trabajo y proteger su integridad física. Desde ATE, los apoyamos y acompañamos en esta medida", afirmó Podio.
El sindicato exigió una respuesta inmediata por parte de las autoridades provinciales para abordar los reclamos y mejorar las condiciones laborales en la DRPJ. "Esto no da para más. Esperamos que las autoridades escuchen y tomen medidas concretas para resolver esta situación", concluyó Podio.
Falta de políticas claras y personal insuficiente
Podio también destacó que lo sucedido este jueves es "la consecuencia de varios sucesos que venimos denunciando y advirtiendo". Enfatizó que la falta de políticas claras en la institución afecta tanto a los jóvenes como a los operadores. "Esto es tener un protocolo que permita a los operadores manejar este tipo de situaciones y, a la vez, hemos denunciado la grave falta de personal que hay acá en la institución", explicó.
El dirigente sindical detalló que no ingresan nuevos operadores y que la situación es crítica. "Sigue faltando gente, y es muy grave porque hasta hay operadores que tienen que postergar licencias porque no hay quien los pueda suplir en sus lugares. A la vez, están trabajando con menos de la guardia mínima que se necesita", agregó.
El motín en el ex COSE pone en evidencia una crisis que trasciende lo laboral y se adentra en la falta de políticas públicas efectivas para el sistema de responsabilidad penal juvenil en Mendoza. Mientras tanto, los trabajadores continúan en alerta, reclamando soluciones urgentes para garantizar su seguridad y la de los jóvenes bajo su custodia.