Mendoza bajo el agua: el desastre en Maipú y la fragilidad de la infraestructura frente a la tormenta
La tormenta de este lunes por la mañana en la provincia dejó a gran parte del Gran Mendoza, y especialmente a Maipú, sumido bajo el agua, provocando una crisis imprevista. En pocos minutos, las calles se convirtieron en ríos caudalosos que arrastraron todo a su paso: vehículos, árboles, y hasta viviendas. La furia de la naturaleza desbordó lo que, según muchos, es un sistema de drenaje y planificación urbana antigua y, por lo tanto, completamente insuficiente.
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Mendoza no está preparada para fenómenos climáticos de la magnitud de la tormenta que se desató en el inicio de la semana. Las consecuencias muestran que la infraestructura de la provincia requiere una revisión urgente. En el día después de la tormenta, Maipú sigue luchando contra las secuelas de un sistema ineficiente y la angustia de las familias afectadas es palpable.
Alberto Oscar Castro, vecino de la calle Boulogne Sur Mer del Barrio Alto Maipú, relató cómo la tormenta arrasó con su hogar. "Mi hija estaba sola en la casa cuando escuchó una explosión. Pensó que era un techo de otro lado que se había caído, pero no, era el techo de mi casa que se voló por completo", relató.
Lo que siguió fue un torbellino de agua que inundó su vivienda. "El agua se metió por todos lados. No teníamos techo, y la lluvia no paraba", dijo conteniendo las lágrimas. Gracias a la solidaridad de los vecinos, pudo rescatar algunas de sus pertenencias y trasladarse a casa de su hermana para pasar la noche, por el peligro latente de la intemperie y los cortes de luz y agua provocados por la situación.
El testimonio de Roberto, un electricista que vive en la zona de calle Emilio Civit, ilustra lo que vivieron los vecinos de la Ciudad de Maipú, quienes quedaron atrapados en sus casas o lugares de trabajo desde la mañana hasta la tarde del lunes. "El agua llegaba hasta el Acceso. Nunca vimos tanta agua. La calle parecía un río, las macetas flotaban en el agua", recordó.
A pesar de la magnitud de la tormenta, su casa y el taller en el que se desempeña como electricista se salvaron por poco, pero muchos de sus vecinos no tuvieron la misma suerte. "Desde acá veíamos el auto hundido pero no podíamos salir a ayudar", contó.
El desbordamiento de los sistemas de drenaje fue una constante que mencionaron varios vecinos. Desde el municipio, Eduardo Mezzabotta, secretario de Infraestructura y Servicios Públicos de Maipú, reconoció que la tormenta afectó gravemente a los distritos de Gutiérrez, Luzuriaga y Coquimbito. "Relevamos más de 200 casos de familias afectadas, y cerca de 15 familias fueron evacuadas o se autoevacuaron", informó. Además, la tormenta también generó problemas en el suministro de agua potable, debido a la turbidez de los cauces, lo que podría llevar a cortes de agua en las próximas horas.
La falta de infraestructura y planificación urbana se hizo evidente, dejando como salgo graves consecuencias habitacionales. Rolando Baldasso, exministro de Obras Públicas de Mendoza, señaló que las precipitaciones intensas de estos últimos días han superado la capacidad de infraestructura de la provincia. "Mendoza fue diseñada para resistir lluvias de hasta 60 mm por hora, pero las lluvias actuales superan esa cifra", explicó.
Además, añadió que la provincia necesita reevaluar la protección aluvional, ya que, como consecuencia del calentamiento global las precipitaciones son y continuarán siendo más intensas. "Muchas partes de la ciudad Mendoza están mal diseñadas, subdiseñadas. Hay que reevaluar cómo fueron todos los esquemas de protección aluvional que ayer fueron desbordados porque las precipitaciones van a ser mucho más complicadas y lo demuestran las grandes tormentas que hemos tenido hace poco en Luján, en la Ruta 7 donde hubo aludes", señaló.