Picadas clandestinas en Maipú: un "show" que crece en medio de las sombras
Cerca de las 22 de los días jueves y domingos, el "rugir" de los motores pone los pelos de punta de aquellos que buscan irse a descansar tranquilos para, al otro día, encarar una nueva jornada laboral, estudiar, o solo comenzar la rutina con los primeros rayos de sol del nuevo día. Algo normal que cualquier persona busca en su vida, aunque esos días todo eso que enumeramos se ve interrumpido por la clandestinidad de las picadas que se organizan y se llevan adelante en uno de los barrios de la zona este del departamento de Maipú.
Los vecinos están hartos de "la caravana más loca de la provincia", como la presentan en un perfil de Instagram. El "corte" de las 110 se torna en un sonido ensordecedor sobre el barrio Provincias Unidas, en calle Ruta 7 del departamento de Maipú, un lugar que se ha transformado en la "meca" de las picadas clandestinas en la provincia, como en algún momento lo fue el Parque General San Martín.
En el lugar corre plata. Las apuestas están a la orden de la "noche" generando todo un negocio, no solo para los organizadores, sino también para aquellos que ven la oportunidad de hacerse unos mangos con semejante "espectáculo" deportivo que por noche llega a congregar entre 500 y mil personas ávidas del rugir de los motores. El chori y la hamburguesa, la coca y la birra, más algunas otras cosas, componen el menú para disfrutar de la velocidad a la vera de la calle.
Los operativos policiales no dan a basto. Para tomar magnitud, en uno de los últimos, se llegaron a secuestrar 30 motos de distintas marcas y cilindradas que se encontraban a punto de ingresar a "pista". Más allá de eso, el esfuerzo se presenta en vano: las picadas vuelven a resurgir en la próxima cita, llegando a convocar gente de distintos puntos de la provincia de Mendoza.
La novedad, de las últimas reuniones, es que se han sumado autos a las carreras, volviendo a la carpeta asfáltica en un arma que puede tornarse en un arma mortal para los que se reúnen al costado del camino, el cual en más de una oportunidad ha tenido intervención de la Municipalidad de Maipú con la colocación de reductores de velocidad que de la nada desaparecen en la previa del "encuentro tuerca".
"No sabés la velocidad que agarran en esos 200 metros", dice un testigo de los hechos. Y agrega: "Estamos hablando de algo groso. Es un riesgo todo".
Otra fuente consultada por MDZ destaca que "viene mucha gente de otros lugares de la provincia a presenciar estas picadas. Y muchas, al no ser del lugar, son asaltadas. Vienen creyendo que es un show. Caen como 'Carlitos' pensando que en el lugar hay un autódromo o un picódromo".
Más allá de los esfuerzos de la Policía de Mendoza y de personal de Tránsito de la Municipalidad de Maipú, los "organizadores" vuelven a lanzar la convocatoria para reunir, en la próxima noche, a una multitud sobre los costados de calle Ruta 7, entre Jerónimo Ruiz y Boedo.