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En qué consiste el programa de la OIT por el acceso de la juventud al trabajo

La iniciativa muestra experiencias de jóvenes en el trabajo formal, para informar a sus pares y promover herramientas que permitan la inserción laboral y la transición entre la escuela y el trabajo.

Pese a registrarse a que la tasa de desempleo en personas jóvenes en el país mostró una leve mejora en el 2023, recuperado las cifras prepandemia por el Covid, en la actualidad alcanza el 20 por ciento. Esa población se ubica entre las que más dificultades tiene para acceder a un trabajo formal.

En Argentina, durante el primer trimestre de 2024, la tasa de informalidad de personas jóvenes fue del 60 por ciento, contra el 42,2 por ciento de las personas adultas, según datos dado a conocer por el Indec. Además, la brecha se profundiza según el género, porque entre las personas de 18 a 24 años, la tasa de ocupación de las mujeres jóvenes para el mismo período del año fue del 36,2 por ciento, versus el 47,9 por ciento de sus pares varones. 

En ese marco, la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la Argentina propuso un programa para visibilizar las expectativas y experiencias de las juventudes en torno al acceso al trabajo decente. Para ello, lanzó la campaña de sensibilización llamada "#Laburencers", que busca promover el debate público sobre las nuevas formas de empleo, los desafíos en la transición entre escuela y trabajo y en su inserción en el mercado laboral.

A partir de entrevistas y recursos digitales, se reflejó experiencias de trabajadores jóvenes que lograron abrirse paso y crecer en el universo laboral formal. 

"Tener una obra social, vacaciones y, en un futuro, la jubilación es sumamente importante. Yo ya estoy aportando desde mis 21 años, eso es un montón", relató Celeste (22), una joven que se dedica a realizar tareas de cuidado a infancias a partir de su formación en estimulación temprana.

Es una de las trabajadoras que se presentan en la campaña con el objetivo de proporcionar a las nuevas generaciones la información necesaria para conocer sus derechos laborales y acceder a un trabajo decente. Además de Celeste, que trabaja en el sector del cuidado, la Oficina de País seleccionó las historias de la artista técnica de videojuegos Agustina (23), representante de la economía naranja o creativa; el emprendedor Nicolás (23) que creó con sus amigos una empresa que genera empleo; y de Elías (20), que se formó en energías renovables y tiene un empleo verde. 

Celeste, tiene 22 años y se dedica a realizar tareas de cuidado a infancias a partir de su formación en estimulación temprana. Foto: OIT Argentina. 

Sara Luna Camacho, directora de la Oficina de País de la OIT Argentina, explicó: "El mundo del trabajo está en constante cambio y el dinamismo y la innovación de las personas jóvenes son fundamentales para construir un futuro laboral sostenible".

"Las innovaciones de la revolución digital, las reconfiguraciones de la organización del trabajo y las situaciones heterogéneas en el mundo laboral abren interrogantes sobre la creación de empleo juvenil seguro, las transiciones de la escuela al trabajo, de la informalidad hacia la formalidad y la extensión de derechos fundamentales de trabajo", reflexionó también.

Más de cuatro años después del inicio de la pandemia de COVID-19, las perspectivas del mercado de trabajo a escala global mejoraron para las y los jóvenes de 15 a 24 años, según refleja el reciente informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil (OIT, 2024).

El estudio arrojó que las tasas de desempleo juvenil en 2023 volvieron a sus niveles anteriores a 2019 o se situaron por debajo de ellas en la mayoría de las subregiones. Además, según proyecta ese estudio, se espera que la tasa mundial continúe disminuyendo hasta situarse en el 12,8 por ciento en 2024 y 2025. 

Agustina tiene 23 años y trabaja en el rubro de la programación de videojuegos y el mundo. Foto: OIT Argentina

No obstante, la OIT advierte que la recuperación no fue universal, evidenciando brechas por género. "La tasa de desempleo juvenil aumentó en el mundo más bruscamente en el caso de las mujeres durante la crisis de 2020. Además, dos de cada tres jóvenes que ni estudian, ni trabajan ni reciben formación son mujeres. Allí se observa un condicionamiento motivado por el género", señaló Bárbara Perrot, especialista en empleo y desarrollo productivo de la OIT Argentina.  

Para las y los jóvenes que sí trabajan, el informe señala la falta de avances en la obtención de empleos decentes. En todo el mundo, más de la mitad de las y los trabajadores jóvenes tienen un empleo informal. También se destaca que mantener el desarrollo de competencias al ritmo de la evolución de la demanda de competencias ecológicas y digitales será fundamental para reducir los desajustes educativos. 

Es en ese marco que la OIT trabaja en el IV Programa de Trabajo Decente por País Argentina 2022-2025, que se propone impulsar la formación profesional, el desarrollo de competencias y el acceso al trabajo de la población joven.  

Nicolás (23) se define como un “emprendedor argentino” luego de crear junto a un grupo de amigos la empresa Tifox, que venden sus productos en 18 provincias del país. Foto: OIT Argentina

Dentro del programa #Laburencers, la entidad invita a jóvenes a compartir experiencias de trabajo con sus pares, así como su experiencia en la transición entre escuela y trabajo y la inserción laboral formal. También, convoca a las organizaciones del mundo del trabajo, el sector público y privado a generar foros de intercambio con jóvenes, actividades de formación y promoción de derechos y a construir una agenda para la inserción laboral de esta población. 

De esta forma, dio a conocer las historias de Nicolás, Celeste, Agustina y Elías, quienes se abrieron paso en el mundo laboral formal.