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La novedad del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata que disgustó a los realizadores

A pesar de la confirmación de la nueva edición, algunos cambios, en sintonía con las medidas de ajuste de Javier Milei, provocaron un malestar generalizado en la industria del cine.
La alfombra roja volverá a desplegarse en la rambla en noviembre Foto: Archivo Télam
La alfombra roja volverá a desplegarse en la rambla en noviembre Foto: Archivo Télam

El alivio que generó la confirmación oficial del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, en medio de la crisis generalizada del sector y el desfinanciamiento que emprendió el Gobierno de Javier Milei, no duró siquiera 24 horas: algunos cambios que trascendieron trajeron un malestar generalizado a los realizadores.

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) habilitó este martes la plataforma para la inscripción de películas que por primera vez en las 39 ediciones del festival cobrará el pago de un arancel para todas las películas que se postulen. 

Así todas las películas de la órbita nacional o internacional deberán pagar para que sean evaluadas por los programadores, en una acción que muchos calificaron de "desalentadora" y que se traducirá en un caudal inferior de películas proyectadas en las salas de la ciudad.

Los pagos para los largometrajes internacionales será de 50 dólares, mientras que los mediometrajes y cortometrajes deberán pagar 25 dólares, y para las producciones nacionales en el reglamento señalaron que  “contarán con una bonificación del 40%” por lo cual los valores finales para los largometrajes serán de $30.000, mientras que medios y cortometrajes tendrán que abonar $15.000.

Los nuevos aranceles del festival - Foto: Captura Boletín Oficial

La inscripción se realizará a través de un formulario digital, disponible hasta el 30 de junio, donde deberán constatar los pagos de la inscripción, una medida que es "condición necesaria para que el proceso quede debidamente cumplimentado", tal como reconocieron en la comunicación oficial.

De acuerdo al reglamento, pueden anotarse las películas nacionales e internacionales terminadas durante los doce meses anteriores a la fecha del inicio del festival, pero cabe resaltar que tienen que ser estreno en Argentina y no haber tenido ningún tipo de exhibición pública en el país. A su vez pueden inscribirse materiales que hayan participado en festivales internacionales previamente.

Extraoficialmente, desde el organismo oficial del cine defendieron la medida al inferir que otros festivales internacionales, como por ejemplo el Festival de Cannes o Venecia, mantienen una política similar. 

En esta edición, el festival celebrará los 70 años desde que la ciudad de Mar del Plata fue elegida como sede, por tratarse del destino turístico por excelencia.

En marzo pasado, el nuevo presidente del Incaa, Carlos Pirovano, comunicó el “fin del apoyo económico a los festivales” y las nuevas medidas se tradujeron en despidos masivos en diferentes áreas del organismo. Por esto, se estima que la edición sea más austera que las anteriores. 

Espectadores en la sala Piazzolla del complejo Auditorium - Foto: Festival Internacional de Cine de Mar del Plata

Tal como informó MDZ anteriormente, hasta los premios estarán "loteados" y habrá una presencia mayor de los patrocinadores, por lo cual la máxima estatuilla hasta el momento llamada "Astor de Oro", en referencia al bandoneonista, podría renombrarse como una marca, por ejemplo de una distribuidora. El que marcó la pauta de esto fue el intendente Guillermo Montenegro, quien infirió que su idea "es hacer el Festival Internacional de Cine Netflix, Star Plus o HBO".

Si bien el jefe comunal pasó por alto que ya rigen convenios con plataformas internacionales -lo demuestra una publicidad del gigante londinense MUBI en el sitio web del festival marplatense- se están buscando alternativas para "ponernos creativos y trabajar con el sector privado", y advirtió que no estará destinada "la plata de los vecinos" para ningún aspecto de la organización.

Pirovano firmó una resolución que ordena la suspensión "de toda erogación económica vinculada a apoyos y aportes institucionales", lo que puso en crisis la organización del Festival, sus competencias, el alquiler de las salas, el pago de los jurados, entre otras cuestiones, sumadas a las tradicionales presencias de invitados internacionales.

Paul Newman, Gina Lollobrigida, Vittorio Gassman, Jean-Paul Belmondo, Anthony Perkins, y Alain Delon, fueron algunos de los nombres que se dieron cita en el evento a lo largo de sus ediciones. Algunas de estas celebridades incluso dejaron sus manos estampadas en la vereda del Hotel Hermitage. 

Suspendido por dictaduras, con el impasse más largo entre 1970 y 1996, y reconfigurado en la virtualidad durante la pandemia de coronavirus, el Festival tiene ahora una carrera de obstáculos esencialmente económicos para recomponerse y contratar al personal que hace posible la curaduría de películas, su programación y posteriormente su competencia, en la dinámica más atrayente para los espectadores de todo el país, ya que funciona también como un motor del turismo de baja temporada. 

En tanto, el artículo quinto de la resolución suspendió la asignación y el pago en concepto de horas extras al personal del Incaa a partir de este mes. Mientras que el séptimo dio de baja los desplazamientos de empleados de la institución, "así como de invitados, dentro y fuera del territorio de la República Argentina".

Los recortes llegaron incluso a los contratos que unían al organismo oficial con compañías de telefonía celular, que fueron finalizados a partir de este mes. Y cancelaron las erogaciones correspondientes a la compra de suministros comestibles para el personal del organismo, los servicios de motomensajería, traslados en taxi y servicios afines.

El Incaa, en el ojo de la tormenta por las medidas de ajuste - Foto: NA

La suspensión de extendió a "reintegros en concepto de gastos de combustible, estacionamiento, comida y/o cualquier otro gasto de representación institucional".

En sus conferencias de prensa matinales, el vocero presidencial, Manuel Adorni aseguró que dicho festival "generó un déficit de 4 millones de dólares", en su última edición, el evento que tuvo una fuerte impronta de la campaña de Unión por la Patria (UP), y donde Sergio Massa asistió a la ceremonia de apertura.

Un comunicado reciente del ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, donde se enumeran los postulados del "proceso de reordenamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales", por medio de la resolución 16/2024, redobló la apuesta y sostuvo que "se terminaron los años en los que se financiaban festivales de cine con el hambre de miles de chicos".

"Se encontró en el organismo una situación económica delicada, con un déficit de 4 millones de dólares, una parte financiados por el Tesoro Nacional y la otra pospuesta y a pagar por la actual administración. Es falso que el Incaa se autofinancia", aseguran en otra parte de la misiva. 

Cabe recordar que en la gestión de Alberto Fernández se habían arbitrado nuevos programas respaldados por la Anses, a cargo de Fernanda Raverta, excandidata a intendenta de Mar del Plata, en conjunto con el (ex) Ministerio de Educación de la Nación, donde se encargaron de invitar a jóvenes estudiantes del Progresar de las carreras de Audiovisuales y Dramáticas a participar del festival.

La propuesta que incluía un viaje de ida y vuelta en tren a Mar del Plata desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, seguros, alojamiento con desayuno y almuerzo, entradas diarias para acceder al Festival, y otras actividades culturales, también quedó sin efecto con las últimas reformas.

Entre los planes del economista que conduce el Incaa, Pirovano, dejó trascender en sus reuniones con los gremios que también avanzará en el cierre de la plataforma Cine.ar y el remate del cine Gaumont, donde se mantiene una cartelera alternativa y a bajos costos.