Malvinas, una pedagogía ascendente
Para conocer qué nos enseña Malvinas, hoy tomamos contacto con el instituto Elevan, cuyo director el Coronel Mayor Gabriel Aníbal Camilli nos presenta la institución.
-¿Gabriel, por qué se creó Elevan?
-Elevan es el acrónimo de Estudios y Legado en Valores Nacionales. A 42 años de la Gesta de Malvinas a los argentinos se nos impone una misión: aprender a pensar la defensa de la Patria y nuestro futuro, de acuerdo a los más altos estándares del arte y la
estrategia: estándares que nosotros con orgullo podemos llamar “sanmartinianos”, los más altos que ha dado la historia. En ese aspecto, el Instituto Elevan ha redoblado la apuesta y ha desarrollado una oferta educativa, abierta a la comunidad única, federal, y siempre apuntando a la excelencia académica y la integración de los conocimientos teóricos con el pensamiento de los temas nacionales, buscando aportar soluciones argentinas a los problemas argentinos. Adaptándonos a los tiempos que corren, nuestro esfuerzo educativo también se vehiculiza a través de las nuevas tecnologías de la información.
De esta forma, un grupo de patriotas, civiles y militares, hemos decidido hace 3 años fundar una Asociación Civil cuyos principales fines son: promover y difundir a las generaciones actuales y futuras, los valores fundacionales de Argentina -haciendo énfasis particular en la recuperación del ejercicio de las potestades estatales sobre las Islas Malvinas y del Atlántico Sur y el Territorio Antártico, fomentar la educación basada en los principios y valores vinculados directamente a los procesos que dieron origen a la nacionalidad e identidad argentina e hispanoamericana, proyectándolos hacia el futuro, impulsar la integración con entidades y fuerzas vivas de la sociedad afines a los objetivos planteados por Elevan y además establecer relaciones, con la finalidad de realizar intercambio cultural, con otras entidades afines nacionales y extranjeras.
-¿Para qué una Diplomatura sobre Malvinas?
-Para tomar las lecciones aprendidas trabajamos y desarrollamos un proyecto educativo integral de la gesta de Malvinas El Instituto Elevan cuenta con un sólido cuerpo de docentes y profesionales pertenecientes a universidades, institutos y asociaciones vinculadas al conocimiento de la temática del conflicto del Atlántico Sur que enfrentó a la Argentina y el Reino Unido de la Gran Bretaña en 1982.
En este sentido, entendemos que es fundamental comprender y capacitar a nuestros alumnos sobre los argumentos que sustentan el reclamo argentino de soberanía, los arquetipos generados a partir del sacrificio de los héroes que lucharon y murieron en defensa de la Patria y la proyección a futuro de la cuestión para la recuperación de las islas en disputa y como fuente de valores para el desarrollo y unidad nacional. Para ello hemos diseñado una Diplomatura Universitaria a los efectos de dar continuidad y extensión a la formación de posgrado en la temática, por ello el Instituto Elevan, propone a toda la comunidad nacional la Diplomatura Universitaria: "Malvinas, educación y soberanía".
Esta se realiza con el aval académico de la Universidad de la Marina Mercante. Dirigida a docentes, formadores, líderes y comunicadores de distintos sectores de la sociedad. Nuestra diplomatura es dictada por docentes universitarios especialistas en relaciones internacionales, geopolítica, historia militar y estrategia. Contamos con los héroes vivos de la Gesta, los Protagonistas de la Gesta del Atlántico Sur. Nuestros Veteranos de la guerra de Malvinas. Civiles y militares, soldados, suboficiales y oficiales de todas las fuerzas armadas y de seguridad. Para enseñar a enseñar Malvinas. "Malvinas, educación y soberanía"..
Primer y único estudio universitario de la Gesta de Malvinas en La Argentina y el mundo.
Algunos de los ejes temáticos de nuestra diplomatura son
- Los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas y el Atlántico Sur.
- Los reclamos argentinos 1833-2022.
- Preludios del conflicto de 1982.
- La gesta del Atlántico Sur.
- La desalinización y la lucha de los veteranos.
- La evolución del conflicto.
- Malvinas: presente y futuro.
- Cómo enseñar Malvinas.
-¿Por qué específicamente Malvinas?
-Porque Malvinas fue la última gran batalla del argentinidad hispano católica contra en orden mundial. Malvinas tienen héroes. Y Olvidar a nuestros héroes sería una traición: Por eso emprendiendo esta tarea formativa, para recordarlos delante de los argentinos de hoy, para ponerlos como ejemplo. No vamos a olvidar los nombres de los héroes, no vamos a olvidar el ejemplo de los héroes, no vamos a olvidar a los que dieron su vida por la Patria. No podemos olvidarlos. No tenemos el derecho de olvidarlos ni como hombres y mujeres argentinos, ni como cristianos. Además habría que pedir y habría que exigir que aquí en nuestra Patria se levantaran monumentos (donde aun faltan) , se levantaran recordatorios a aquellos que en la Guerra por las Malvinas, a aquellos hermanos nuestros de esta tierra que en la Guerra por las Malvinas dieron su sangre por la Patria, un monumento donde aquellos nombres estén escritos, para que esos nombres no se olviden, para que esos nombres sigan siendo un ejemplo, para que esos nombres sigan siendo una exigencia.
“Tenemos que mirar hacia esos nombres; no podemos olvidarlos porque olvidarlos es traición. Y no podemos olvidar a aquello por lo que esos hombres han combatido y por lo que han dado su vida. Pero hoy se quiere olvidar; hoy nos volvemos a decir que nos equivocamos cuando quisimos romper la distribución del mundo hecha por las potencias internacionales de Yalta. Y nos vienen a
decir que no tenemos más remedio que agachar la cabeza y que someternos y que respeten el orden establecido por los poderosos” P. Alberto Ezcurra.
-¿En qué año ingresó al Ejército Argentino? ¿Cuándo se recibió de oficial?.
-Ingresé al Ejército Argentino en febrero de 1982. Pasó febrero, pasó marzo y de repente el 2 de abril me encuentra vistiendo el uniforme de la Patria .Fecha que confieso personalmente, nunca podré olvidar y marcó un antes y un después en nuestras vidas. Aquella noticia que nos llegó de pronto por la radio, como algo increíble, parecía una broma, parecía un sueño. Pero después, esa
noticia se confirmó: las Malvinas son nuestras, hemos recuperado las Malvinas. Algo en lo cual desde niños en la escuela soñábamos. Esa herida, esa ofensa en el alma argentina, en el corazón, en la tierra de la Patria, es algo que había sido reparado, que había sido sanado. Recuerdo cómo era ese sentimiento en aquel Colegio Militar de la Nación al que habíamos ingresado hacía pocos meses con la ilusión de servir a la Patria. Y luego las jornadas que siguieron y que podemos recordar como las más intensas de nuestra vida. En esos meses el corazón palpitó por la tensión, por la emoción, por la alegría y por el dolor también.
Jamás podremos olvidarlo porque el gesto y la Gesta del 2 de abril fue tal vez el único gesto de grandeza en el cual pudimos reencontrarnos entre los argentinos y con los grandes momentos de nuestra historia. “Habíamos reclamado durante siglo y medio. Por fin se produjo: el 2 de abril nos despertamos pisando el suelo volcánico de nuestras Malvinas después de un ciclo de dieciséis años de chicanas británicas desde que se recomendó por aplastante mayoría mundial la correspondiente descolonización. Fue una operación militarmente admirable. Se aprovechó en forma brillante el factor sorpresa en tiempos de descarado espionaje satelital y del otro. Los argentinos en pocas horas reconquistaron el bastión sin el costo sangriento presumible". (Abel Posse).
No podemos olvidar que en esta Argentina lamentablemente acostumbrada al "no te metas", hace 42 años revivió el espíritu de nuestras luchas por la Independencia en un gesto heroico, y que ese gesto heroico fue compartido por todo un pueblo, por todos aquellos que se sentían argentinos; y que ese gesto heroico fue acompañado y admirado por todas aquellas naciones a las cuales nos unen lazos de sangre, de tradición y de idioma. Como esa América nuestra, como dice Rubén Darío "que tiene sangre hispánica y que aún reza a Jesucristo y que aún habla el español".. No podemos olvidarlo.
-¿Tuvo instructores Veteranos de Guerra de Malvinas?
-En esos intensos meses vimos como egresaban anticipadamente nuestros cadetes de cuarto año para ser “nuevos subtenientes”, qué emoción, qué sentimiento indescriptible de orgullo y de esperanza. También iban a la guerra algunos de nuestros instructores, lo hicieron con valor e hidalguía. Al regresar de Malvinas, muchos de esos jóvenes oficiales habían cambiado para siempre. Algunos habían entregado con honor su vida por la Patria. Todo estaba allí, a la vista, al alcance de nuestros ojos y dentro de nuestro corazón.
Los años sucesivos nos impusimos, ser mejores. Tratar de entrenarnos para volver. Entrenar el cuerpo y el espíritu. Esos oficiales instructores y esos cadetes de cuarto año a los que nunca olvidare y a quienes nunca será suficiente nuestra gratitud.
-¿Podemos decir que es heredero del Espíritu de los soldados que combatieron en Malvinas?.
-¡Hoy podemos decirlo sin dudar! Fue una hazaña de la juventud argentina, tan lejos de los materialismos actuales. Podemos decir que fue “Cruzada “, porque merecen este nombre los que pretendían llevar al pueblo argentino a restaurar su “Irredenta Perla Austral” donde se profesó públicamente y sin temor, la fe de nuestros próceres a lo largo de nuestra orgullosa historia. Hoy
podemos decir sin dudar que: No fue un heroísmo inútil, fue un parapeto insalvable y fue al mismo tiempo altar de glorias imperecederas ante el cual renovamos nuestra decisión de volver a ser una Nación grande y orgullosa. Por lo tanto nos sentimos herederos y por ello deudores de tanta magnanimidad y amor a la Patria.
-¿Podemos decir que Malvinas es pedagogía de la virtud?
-¡Por supuesto! Porque en Malvinas se vio lo mejor del soldado. Se mostró “La virtud”, que como sabemos es un hábito bueno. Y las virtudes morales son cualidades de la voluntad iluminada por la razón. Se vio allí a flor de piel la "fuerza de voluntad", que no es otra cosa que un conjunto de hábitos buenos o virtudes conseguidos después de haber repetido muchos actos en la misma
dirección. Mucho sacrificio, mucha entrega, mucho ejemplo personal, mucha valentía, coraje, honor, gallardía…
-¿Qué quisiera decirles a los jóvenes argentinos?.
-Como decíamos al principio de la nota, la Gesta de 1982 fue una hazaña de la juventud argentina, esa juventud virtuosa, tan lejos de los materialismos que hoy acechan a La Argentina. Estoy convencido que los jóvenes actuales de este siglo XXI aquello que necesitan no son veletas sino rumbos; pues ahí los tienen son nuestros héroes de Malvinas, los vivos y los muertos. Los jóvenes como el Subteniente Silva, como el Teniente Primero Estévez, como el Capitán Giachino, como el Vice comodoro Falconier, como el Soldado ”Maestro” Cao, como el Sargento Mario “Perro” Cisnero y los 649 Centinelas Eternos de esa generación Malvinas, sin duda marcan el rumbo. Sigan ese rumbo, dejen de lado las veletas.
-¿Cuál es su anhelo para Argentina?
-Su pregunta me sirve para ensayar estas palabras finales: Queremos cerrar este reportaje, si usted me permite, recurriendo a final del prólogo que escribiera Sebastián Sánchez para el libro de Nicolás Kasensew “La Malviniada”: Resulta acertadísimo el título de este libro pues , siguiendo la tradición de la Ilíada , de la Eneida y también de la épica medieval española con los cantares de gesta, Nicolás narra los " hechos hazañosos " -que no otra cosa es una Gesta llevada a cabo por tantos compatriotas en nuestras
Islas. Como Homero y Virgilio…”
-¿Cuál es el sentido de cantar esta Gesta?.
-Pues no otro que mover a las nuevas generaciones a la imitación de los arquetipos, para que Argentina vuelva a sentirse orgullosa de sus héroes, y por lo tanto de sí mismo, para que florezcan nuevos varones dispuestos al sacrificio, para que volvamos a vivir en una Patria que sea señora de su destino. Tal como ha enseñado Ignacio Braulio Anzoátegui, las gestas son como libros de memorias de un pueblo " que vive no para recordar, sino para que se lo recuerde, para hacer vida memorable; de un pueblo que muere, no para descender a la tierra, sino para ascender a la nube; de un pueblo que vive y que muere inmortalmente".
Gabriel muchas gracias por esta entrevista. Gracias por ser eslabón de esa cadena que une las nuevas generaciones con la heroica generación Malvinas. Extendemos también nuestra gratitud a todo el equipo conforma Elevan, por su generosa vocación de amor por Argentina.
Dios los bendiga y la Virgen de Luján los cubra siempre con su manto. ¡Viva La Argentina!.
* Mg Juan Pablo Pliauzer, empresario Pyme.