Lupus: convivir con el "lobo"
La palabra "lupus" (del latín "lobo") fue utilizada por primera vez en el siglo XIII por el médico Rogerius. Utilizó este término para describir las lesiones faciales erosivas de estos pacientes y las asoció con las lesiones que ocasiona la mordedura de un lobo. En la actualidad esta descripción la conocemos como la afección cutánea típica de la enfermedad; el eritema malar con forma de alas de mariposa.
La enfermedad comienza con una persona genéticamente susceptible
Esta persona al exponerse a factores ambientales como el tabaquismo, exposición a la luz ultravioleta, fármacos o infecciones (como el virus de Ebstein Barr) conllevan a alteraciones en la regulación del sistema inmunológico tanto innato como adaptativo. Normalmente nuestro sistema inmunológico produce proteínas llamadas anticuerpos que nos protegen de virus, bacterias y otras sustancias externas denominadas antígenos. Pero en las enfermedades autoinmunes, como el lupus, hay una alteración en el sistema inmunológico, el cual no puede distinguir entre estas partículas extrañas y los tejidos o células propias y crea anticuerpos en contra de “sí mismo” (autoanticuerpos).
La producción de estos autoanticuerpos y su depósito en los tejidos, en el lupus, conlleva a las manifestaciones de la enfermedad, entre las que destacan: cutáneas (rash malar, fotosensibilidad, lupus discoide), artritis, hematológicas (anemia hemolítica), neurológicas (psicosis, convulsiones), serositis (derrame pleural o pericárdico), nefritis lúpica y gastrointestinales (vasculitis lúpica). Esta enfermedad se manifiesta alternando períodos de mayor actividad o más síntomas (exacerbación o brotes) con otros de inactividad (remisión).
Se estima que al menos 5 millones de personas en todo el mundo tienen lupus
Hay más de 100.000 nuevos casos diagnosticados cada año. La prevalencia en Argentina es similar a las observadas en otros países de América Latina y varía entre 20 y 70 casos por cada 100.000 habitantes. Afecta principalmente a las mujeres y si bien puede presentarse a cualquier edad, lo más frecuente es que se inicie en la juventud. El diagnóstico del lupus, se basa en tres aspectos fundamentales: los síntomas que presenta el paciente, el examen físico y los análisis de sangre y orina.
El tratamiento depende de los síntomas y el compromiso de órgano que tenga cada paciente
Dado que las características de esta enfermedad pueden variar de forma significativa entre los diferentes individuos, es importante hacer hincapié en la importancia de realizar los controles con su reumatólogo para detectar cualquier alteración en forma precoz y comenzar el tratamiento específico. Junto con la medicación, la dieta saludable, principalmente la mediterránea, el uso de protector solar y la actividad física regular son herramientas fundamentales para ayudar a controlar la actividad del lupus. También hay que aprender a alternar las actividades habituales con periodos de descanso, para controlar la fatiga.
El 10 de mayo del 2004 se instituyó como Día Mundial del Lupus (World Lupus Day), durante el “VII Congreso Internacional de Lupus Eritematoso Sistémico y otras Enfermedades Relacionadas” en la ciudad de Nueva York. El objetivo de instituir un día que recuerde a ésta enfermedad es concientizar a la población sobre esta enfermedad, aumentar la investigación sobre la misma, como también mejorar su diagnóstico y tratamiento.
¡Sigamos creando conciencia sobre el Lupus! #WorldLupusDay #MakeLupusVisible
* Dra. Natalia A. Perrotta, Especialista en reumatología, Especialista en Medicina Interna y Medicina Legal. M.N. 144359
Instagram: dra.natalia_perrotta