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Transformaron depósitos en un shopping y cambió la identidad de un barrio

Luego de años de abandono, se abrió un centro comercial en el corazón de la ciudad y termino cambiando definitivamente la identidad de un barrio.
El polo científico y tecnológico construido en el viejo terreno de la Bodega Giol. Foto: X/@patoerb
El polo científico y tecnológico construido en el viejo terreno de la Bodega Giol. Foto: X/@patoerb

Hace ya muchísimos años que la Ciudad de Buenos Aires recibe productos para su exportación desde todo el país, pero también para su distribución en el otras regiones argentinas. Por este motivo, muchas empresas del Interior tenían depósitos donde almacenar sus bienes hasta su venta, no estando exentas de esto las bodegas que llevaban sus vinos hasta la capital de la república.

En tiempos donde el ferrocarril era amo y señor del transporte en la Argentina, las distintas bodegas mendocinas llevaban sus vinos hasta Buenos Aires en el antiguo Ferrocarril San Martín, que hoy dista mucho de ser lo que fue en sus mejores años. Los trenes de carga llegaban con grandes toneladas de vino desde el lejano oeste mendocino para comercializar el producto en el principal mercado argentino.

Entre ellas, la Bodega Giol, que llegó a ser la más grande del país, tenía una sede de oficinas junto a las vías, las cuales fueron demolidas y hoy hay un polo científico-tecnológico. Pero más allá de aquel edificio de cuatro pisos, bajo las vías de tren había depósitos de vino que también fueron transformados para la modernidad, luego de estar años en desuso.

Con el cierre de los trenes por el famoso "ramal que para, ramal que cierra" que pronunció el Gobierno de Carlos Saúl Menem, los depósitos fueron quedando abandonados hasta quedar inutilizables. Durante mucho tiempo, la zona quedó relegada a un lugar oscuro y no muy simpático para los vecinos, con muchos delitos en la zona.

Los "arcos" que dieron nombre al centro comercial se encuentras sobre la Avenida Juan B. Justo. Foto: X/@melimarshall12.

Ante este fenómeno, una empresa adquirió las ruinas de los viejos depósitos y los reconvirtió en un centro comercial a cielo abierto, con bares, locales de ropa y una vida muy distinta a su pasado reciente. Siguiendo la idea de su arquitectura, el centro comercial de la Avenida Juan B. Justo pasó a ser el "Distrito Arcos", junto a la estación de trenes de Palermo.

Los viejos depósitos de vino fueron transformados en un centro comercial a cielo abierto. Foto: GCBA.

Por iniciativas de este tipo, Palermo fue mutando a lo que es actualmente, siendo antes un barrio más relacionado con el arrabal con una lujosa zona en la zona más cercana a Barrio Norte. Antes, las calles más cercanas al viejo arroyo Maldonado o a la Avenida Niceto Vega distaban mucho del polo gastronómico que es premiado a nivel mundial, sino más bien lo caracterizaba la oscuridad y un dejo de haber sido los suburbios del Centro y de Belgrano.