Polémica

Duro comunicado de la Iglesia contra funcionarios y empresarios por la crisis generalizada de Argentina

Los acusa por su responsabilidad en el claro aumento de la pobreza y marca que el narcotráfico los "seduce con dinero manchado de sangre".

MDZ Sociedad
MDZ Sociedad viernes, 19 de abril de 2024 · 12:58 hs
Duro comunicado de la Iglesia contra funcionarios y empresarios por la crisis generalizada de Argentina
Políticos, funcionarios de la Justicia y empresarios fueron los principales apuntados por la Iglesia Foto: Casa Rosada

Obispos de la Iglesia Católica apuntaron contra la clase dirigente del país, alertaron por la situación de pobreza generalizada y llamaron a la población a pedir "el don de la esperanza que nos sostiene en tiempos difíciles". Además, en el contundente mensaje, hicieron énfasis en el narcotráfico y acusaron vinculaciones con parte de los organismos de poder de la Argentina.

"Avanza la pandemia silenciosa del narcotráfico, que utiliza a los pobres como material de descarte, que promueve el sicariato, que seduce con dinero manchado de sangre a miembros del ámbito político, de la justicia y del mundo empresarial", comienza diciendo el duro comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina, nacionalizando el concepto general de que el problema del narcotráfico se ciñe solo a algunas ciudades.

Por otro lado, remarcó también el problema de la crisis económica y la preocupante situación de los más necesitados en el país, lo cual viene señalando la Iglesia desde hace años: "A muchos abuelos y abuelas se les presenta el drama de elegir entre comer o comprar los medicamentos porque la jubilación no alcanza; cierran comedores comunitarios por falta de asistencia y muchos vecinos se quedan sin la posibilidad de esa comida en el día; se ataca la vida inocente que no ha nacido, y, a la vez, la igualmente sagrada vida de millones de niños y niñas ya nacidos que se debaten entre la miseria y la marginación".

No perdió oportunidad la Iglesia, luego de presentar ese panorama, de hacer una crítica clara al Gobierno por el abordaje de las políticas social: "Asistimos a la discontinuidad de políticas públicas de integración de barrios populares, logradas con el consenso de gobiernos de distintos signos políticos y representantes legislativos". En esa sintonía, pero yendo más allá del Gobierno, señaló la situación de "familias despojadas de su tierra natal en beneficio de intereses económicos; hermanos que pierden su trabajo, que sienten que su vida está de sobra, y que no pueden poner el hombro en la construcción de la Patria".

Asimismo, ponderó que son "tiempos complejos, por momentos contradictorios, en los que conviven una esperanza y paciencia honda de nuestro pueblo, que habla de su grandeza de corazón, con una incertidumbre y una creciente vulnerabilidad de las personas". En base a estas menciones, es que en el documento del Episcopado citaron a San Alberto Hurtado (abogado, sacerdote y sindicalista chileno): "En tiempos difíciles no nos tenemos que cansar de amar a los demás y de alegrar sus vidas".

El comunicado señala también la falta de asistencia a los sectores más postergados. Foto: EFE.

La misiva, que claramente apunta contra los dirigentes del ámbito público y privado, también busca alentar a la población en pleno tiempo pascual, el más importante del calendario católico. Es por esto que, luego de sentar posturas frente al accionar político y empresarial, el llamado a la ciudadanía contiene una sintética cita a San Pablo Apóstol, que en una de sus cartas (incluidas en la Biblia) convoca a que los fieles "sean alegres en la esperanza".

El comunicado completo de la Iglesia

Queridos hermanos y hermanas,

En este tiempo de Pascua, nos llena el corazón de alegría este anuncio: “Jesús de Nazaret, el crucificado, ha resucitado”. (Mc 16, 6).

Desde hace décadas vivimos tiempos difíciles en nuestra querida Argentina. Hay muchas situaciones que atentan contra la dignidad infinita de la persona humana, como, por ejemplo: avanza la pandemia silenciosa del narcotráfico, que utiliza a los pobres como material de descarte, que promueve el sicariato, que seduce con dinero manchado de sangre a miembros del ámbito político, de la justicia y del mundo empresarial; a muchos abuelos y abuelas se les presenta el drama de elegir entre comer o comprar los medicamentos porque la jubilación no alcanza; cierran comedores comunitarios por falta de asistencia y muchos vecinos se quedan sin la posibilidad de esa comida en el día; se ataca la vida inocente que no ha nacido, y, a la vez, la igualmente sagrada vida de millones de niños y niñas ya nacidos que se debaten entre la miseria y la marginación; asistimos a la discontinuidad de políticas públicas de integración de barrios populares, logradas con el consenso de gobiernos de distintos signos políticos y representantes legislativos; también familias despojadas de su tierra natal en beneficio de intereses económicos; hermanos que pierden su trabajo, que sienten que su vida está de sobra, y que no pueden poner el hombro en la construcción de la Patria.
Son tiempos complejos, por momentos contradictorios, en los que conviven una esperanza y paciencia honda de nuestro pueblo, que habla de su grandeza de corazón, con una incertidumbre y una creciente vulnerabilidad de las personas.

San Alberto Hurtado decía que en tiempos difíciles no nos tenemos que cansar de amar a los demás y de alegrar sus vidas
Amar a los demás…un amor con gestos, porque nuestros gestos son el modo de demostrarle a nuestro pueblo que entendemos su dolor. Advertir sus heridas y vivirlas en proximidad y cercanía. Tomar partido por los más frágiles, defender su dignidad, implicarnos personalmente en sus gozos y esperanzas, en sus sufrimientos y problemas.

Darnos la mano, no soltarnos, unirnos más que nunca, porque como decía el Papa Francisco en el mensaje para la Jornada Mundial de los pobres del 2020: Tender la mano hace descubrir, en primer lugar, a quien lo hace, que dentro de nosotros existe la capacidad de realizar gestos que dan sentido a la vida. ¡Cuántas manos tendidas se ven cada día! ¡Cuánto bien que cotidianamente se realiza en el silencio y con gran generosidad, fruto de la bondad de los santos “de la puerta de al lado”, de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios!

Pero también, “tender la mano al pobre” (cfr. Si 7, 32) destaca, por contraste, la actitud de quienes tienen las manos en los bolsillos y no se dejan conmover por la pobreza, y los que tienen las manos manchadas por la complicidad.  
Retomando la frase de San Alberto Hurtado, también es hora de alegrar las vidas de tantos hermanos que la están pasando muy mal. 

La alegría cristiana no es euforia, no es éxito, no es placer, no es un optimismo ingenuo, ni estar siempre bien. La verdadera alegría tiene que ver con el sentido de la vida, con la experiencia de tener un horizonte. 
En el actual contexto económico y social argentino es fundamental sostenernos en esa alegría, una alegría profunda y duradera, la que nace del encuentro con el Señor. Es una alegría que nos libera de la desesperanza y del desaliento, evitando transformarnos en profetas de calamidades que sólo desparraman pánico y angustia. 
Estamos convencidos que el amor con gestos concretos y la alegría son el anuncio más explícito del Evangelio en una sociedad que parece vivir en el constante enfrentamiento, donde priman el individualismo y una libertad sin amor.

 San Pablo nos exhorta: “Sean alegres en la esperanza” (Rom 12, 12) La alegría y la esperanza van inseparablemente unidas. Pidamos el don de la esperanza que nos sostiene en tiempos difíciles y a la vez nos anima hacia adelante sin bajar los brazos, tomados de la mano de los más vulnerables con los que vamos haciendo camino para, entre todos, construir la Patria de fraternidad que anhelamos y por la que tantos dieron su vida.
Que la Virgen María, que sigue al pie de las cruces de tantos hermanos, nos conceda la fortaleza, la solidaridad, el compromiso y la alegría que necesitamos para seguir esperando contra toda esperanza.

Pilar, 19 de abril de 2024
Los obispos reunidos en la 124° Asamblea Plenaria

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