Homenaje al pintor Raúl Soldi, a 30 años de su muerte
En la historia del arte argentino, la figura de Raúl Soldi como artista plástico es, sin dudas, es un homenaje a la creatividad en la rica historia de nuestro arte nacional, desde su nacimiento en marzo de 1905, hasta su muerte el 21 de abril de 1994.
Hijo de Ángel y Celestina, de profesión músicos, Raúl heredó de ellos su pasión por la creatividad y el arte. En la adolescencia, el joven Raúl ya se mostraba muy interesado por el arte, a través de la pintura y la actuación -sobre todo en el teatro-. Él mismo contaba siempre que “me hice pintor porque no pude ser cantante". "Si supieran la envidia que les tengo a las personas que cantan o tocan un instrumento”, reconocía.
El consultor de arte de MDZ, Carlos Pinasco, dijo sobre Soldi que "quedan sus obras, sus obras públicas, por sobre todo la capilla de Glew, la cúpula del Teatro Colón y tantas otras que generalmente en forma desinteresada dejó en distintos lugares de nuestro país y en el exterior".
Añadió también que "fue el artista seguramente más querido del arte de los argentinos. Cuando en 1992 hicimos la mega exposición en el Palais de Glace, 402 mil personas fueron a verla y cada vez que el maestro se paseaba en su carrito eléctrico por el Palais, la gente lo acariciaba, lo acompañaba con cariño y le mostraba su respeto y su admiración por su obra".
Homenaje a Raúl Soldi
Este jueves 18 de abril desde las 19 horas en la sede del Colegio de Escribanos, Callao 1540 con entrada libre y gratuita, se llevará a cabo una conferencia donde honrarán su memoria los hijos de Soldi, Daniel y Diego acompañados por Pinasco.
