Encuesta

Aumento de prepagas: qué hacen los afiliados cuando ya no pueden pagar la cuota

Ante la suba desmedida de los planes de la medicina prepaga, MDZ salió a la calle para preguntarle a las personas qué alternativas consideraban en caso de no poder pagar los nuevos precios.

Agustina Castro
Agustina Castro jueves, 11 de abril de 2024 · 12:03 hs
Aumento de prepagas: qué hacen los afiliados cuando ya no pueden pagar la cuota
En cuatro meses, la medicina prepaga registró aumentos que rondan el 165% Foto: Shutterstock

La medicina prepaga registró aumentos de hasta un 165% acumulado en los últimos meses, a partir de la desregulación de precios propuesta por el Gobierno de Javier Milei en el DNU 70/23. Si bien el Gobierno argumentaba que su medida consistía en desregular ese sector de la salud con el fin de que creciera la competencia y se ofrecieran precios más razonables a los usuarios, lo que sucedió fue todo lo contrario. Las cuotas de las prepagas, en la mayoría de los casos, escalaron hasta los $200.000 cuando se trata de un plan unipersonal y, en el caso de una familia tipo, se registraron valores de más de $500.000. Esta semana, estalló el descontento social ante ese contexto, y los usuarios de las prepagas se manifestaron al respecto. ¿Eligen seguir pagando? ¿Se cambian de prepaga? ¿Qué alternativas tienen para cubrir la atención médica?

Tras los aumentos desmedidos de las prepagas, Luis Caputo, ministro de Economía, acusó a las empresas de “haberle declarado la guerra a la clase media”, asegurando que desde el Gobierno harán lo posible para ayudar a ese sector social. En tanto, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) llevó a cabo el estudio del caso de un cliente de la prepaga Omint, determinando que la suba del plan de la prepaga (del 28.105%) fue mucho más alta que la inflación general (17.866%) y que el salario promedio (10.523%) registrado desde enero de 2013 hasta el mismo mes de este año. “Esto implica que el servicio de salud casi triplicó el costo en relación al salario. Es decir, que el salario promedio perdió el 62% de su capacidad de compra de cobertura de salud prepaga en todo el periodo bajo análisis”, explicó el periodista Sergio Lanzafame en un artículo de MDZ.

La escalada fue mucho más abrupta en lo que va del 2024, puesto que, en tan solo cuatro meses, los planes de salud prepaga aumentaron un 59%. 

Prepagas, ¿sí o no? ¿Qué alternativas prefieren las personas?

De acuerdo con una encuesta realizada por la consultora D’Alessio Irol en enero de 2024, hasta ese momento, un 70% de los usuarios de medicina prepaga estaba contemplando “realizar cambios en su cobertura de salud actual debido a los aumentos”. “De ellos, un 26% está considerando abandonar su proveedor actual por otra cobertura privada y un 10% está evaluando la posibilidad de depender exclusivamente del sistema de salud pública”, señalaron en el informe publicado en febrero.

Asimismo, la consultora reveló que los jóvenes de 34 años también están buscando alternativas para cambiar su prepaga. Similar es el caso de Evelyn, una joven trabajadora de ventitantos que tuvo prepaga hace años, pero que no pudo continuar pagando porque “las cuotas estaban muy poco accesibles”. Cada vez que necesita de atención médica, prefiere ir al hospital público o abonar las consultas privadas de determinados profesionales de la salud. Aun así, Evelyn remarca que, si pudiera, sí tendría prepaga u obra social. “Lo que pasa es que, bueno, por mi trabajo, que no estoy en blanco, es medio complicado y tampoco ellos van a blanquearnos”, declaró en diálogo con MDZ.

Los planes de medicina prepaga representan una opción para acceder a los servicios de salud que, en el último tiempo, quedó relegada a un pequeño porcentaje de la sociedad. Según datos publicados en el sitio Mi Obra Social, en Argentina solo el “7 por ciento de las personas forman parte del sistema de medicina prepaga”. Y, del total de prepagas, solo 5 concentran a la mayoría de los usuarios: Swiss Medical, Galeno, Osde, SancorSalud y Omint.

Por su parte, Flavio comentó que “hasta hace uno o dos meses, estaba pagando $170.000” y que por cuestiones personales pudo cambiarse a un trabajo en el cual le ofrecen obra social, despreocupándose por los incrementos de la prepaga que venía abonando. “Yo sé que muchas veces, hasta casi no conviene cambiarse porque, en definitiva, termina saliendo lo mismo”, analizó el hombre y agregó: “Uno va haciendo lo que puede, va defendiéndose y va buscando caminos”.

Cady, en cambio, es extranjera y, por más que hubiese querido contar con un plan de medicina prepaga, reconoce que está fuera de su alcance, por lo cual sigue eligiendo hacer uso de la atención ofrecida en los hospitales públicos de la Ciudad. Por su lado, Diana exclamó lo siguiente: “El aumento me impactó un montón. Aparte de aportes, estoy pagando $100.000 por mes. Como se trata de medicina, lo voy a pagar, aunque me cueste un montón”.

El caso de Carlos: la cuota de la prepaga equivale a lo que percibe como jubilado y pidió un amparo en la Justicia

Desde enero, algunas personas contratan a abogados para revisar su situación e intentar no pagar los aumentos abruptos propuestos por las prepagas. Para ello, pueden recurrir a un amparo en la justicia y abonar una cuota mucho más ínfima. Esta es la única alternativa que vio posible Carlos, un jubilado, ante su situación. Sucede que, este mes, la cuota del plan unitario de Swiss Medical alcanzó los $470.000, según contó, lo que equivale al monto total que percibe como jubilado. “Diciembre: $185.000. 8 de abril: $470.000. Y para mayo, un 9% más (más de $500.000). Soy jubilado y voy a cobrar $500.000”, expuso.

Carlos, además, alega que la atención no cambió desde el aumento. Es más, solicitó un turno con un oftalmólogo y se lo dieron para junio. “Hice un contacto con un abogado. Me redactó una nota. La acabo de entregar en mesa de entrada de Swiss Medical. Pagué ayer lo que me dijo el abogado, que corresponde a la cuota de diciembre más el 8.51% de aumento, que es lo último que autorizó la Superintendencia de Salud, que es lo que está haciendo la mayoría para evitar los demás recargos. Para no pagar la cuota completa, dicen que la Superintendencia autorizó hasta diciembre”, expresó.

Entonces, Carlos está en la espera del fallo judicial. Sabe que, en caso de no poder seguir abonando, elegirá hacerse atender en un hospital público. “Si dejo de pagar la prepaga, voy al hospital público porque nadie me toma esta edad. Tengo 66 años y, por más que estoy relativamente sano, nadie me toma”, dijo y profundizó: “Se les fue de las manos un poco. Pensaron que iba a haber una competencia honesta entre las prepagas y, como con toda competencia, que iban a bajar los precios. Y acá no pasó eso. No sé si la palabra es oligopolio, pero parece que se juntan los diez más grandes y dicen ‘vamos a comer algo y pensamos a cuánto ponemos la cuota’. Suena eso es porque todos se pusieron de acuerdo mandando las mismas cartas, los mismos aumentos con variación de un 1% más o menos”.

El auge de las prepagas “low cost”

El hospital público no es la única opción viable que eligen las personas para recortar gastos en el hogar y evitar abonar los aumentos desmedidos de las prepagas tradicionales. En los últimos meses, se habló mucho más de las prepagas “low cost”, que ofrecen servicios de calidad para los usuarios, pero con cuotas más accesibles. El sitio Mi Obra Social, expone el caso de algunas de ellas, en el siguiente listado:

PreMedic: Precio/calidad: 84%

  • Individual: desde $38490 por mes
  • Grupo familiar 4 personas: desde $114466 por mes

Sancor Salud: Precio/calidad: 81%

  • Individual: desde $45602 por mes
  • Grupo familiar 4 personas: desde $167115 por mes

Federada: Precio/calidad: 79%

  • Individual: desde $59228 por mes
  • Grupo familiar 4 personas: desde $ por mes

Avalian: Precio/calidad: 73%

  • Individual: desde $72591 por mes
  • Grupo familiar 4 personas: desde $ por mes

Hominis: Precio/calidad: 69%

  • Individual: desde $31515 por mes
  • Grupo familiar 4 personas: desde $178966 por mes
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