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Dengue: el Gobierno desreguló temporalmente la producción de repelentes para evitar la escasez

El aumento de casos de dengue generó, en el verano pasado, la escases de repelente en aerosol en las góndolas.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) habilitó temporalmente criterios excepcionales para la inscripción de nuevas marcas de repelentes de mosquitos, tabletas y espirales. El objetivo es evitar un escenario de escasez como el que se vivió el verano pasado, mientras aumentaban los casos de dengue.

Desde ahora y hasta el 31 de marzo, las nuevas marcas presentadas podrán comercializar sus repelentes sin necesidad de presentar el informe de eficacia, siempre y cuando cumplan con los demás requisitos establecidos por la Anmat.

La Anmat detalla una serie de pautas relacionadas con el principio activo de cada repelente. Los productos a base de "DEET" deben ser reaplicados cada dos horas si tienen una concentración del 7 al 9% para mantener su eficacia. Este tiempo de protección puede extenderse hasta ocho horas si la concentración del activo alcanza el 25-30%. Reglas similares se aplican a otros componentes como IR3535, Picaridin, aceite de eucalipto limón, aceite de citronela y menthandiol.

"Los tiempos de re-aplicación se basan en datos obtenidos del testeo de productos con formulaciones similares y se establecen en este contexto de excepcionalidad con el único objetivo de brindar información al consumidor, asegurando una protección repelente adecuada y evitando la sobreexposición innecesaria al principio activo", indicó la Anmat.

En esta línea, todos los nuevos repelentes deberán incluir en su envase información clara sobre el principio activo que contienen y la frecuencia con la que debe aplicarse el producto para garantizar su eficacia como repelente de mosquitos.