Caza ilegal: las exorbitantes multas que deberán afrontar los culpables
La caza furtiva continúa siendo un problema significativo en Argentina, especialmente en la región litoral, donde su rica biodiversidad enfrenta serias amenazas. Esta práctica pone en peligro a especies autóctonas como el yacaré, el carpincho y diversas aves, que son cazadas para el comercio ilegal de carne, cuero y plumas. Además, impacta negativamente en los ecosistemas, alterando el equilibrio natural y reduciendo las poblaciones de animales en peligro de extinción.
Meses atrás, MDZ reflejó la gran preocupación que generó entre ecologistas la noticia sobre un grupo de turistas estadounidenses que cazaron ilegalmente patos en la provincia de Santa Fe, en la localidad de San Javier. La matanza incluyó especies protegidas por ley y no respetó el cupo de ejemplares permitidos. Además, posaron en fotos con los animales a modo de trofeos.
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En la región del litoral, caracterizada por su extensa red de humedales y ríos, la caza furtiva está estrechamente ligada al comercio clandestino y la falta de controles efectivos en áreas rurales y protegidas. Parques nacionales como el Iberá y las reservas en el delta del Paraná se enfrentan a la constante presión de cazadores que operan en la clandestinidad, muchas veces favorecidos por la escasa presencia de autoridades en zonas remotas.
En Entre Ríos, el Gobierno provincial modificó la resolución 1425/16 “con la cual se reglamenta la caza deportiva mayor que corresponde a especies exóticas de Argentina e invasoras en todo el territorio provincial”. De esta manera se permitirá tres ejemplares de ciervo axis, cuatro de jabalí y uno para el antílope negro, Además, permitirán el transporte de dichos animales por “cada cazador autorizado y por excursión”. Antes era un solo animal por cazador autorizado.
A la par, la Legislatura de Entre Ríos discute proyectos para declarar como plaga al Ciervo Axis y el Jabalí, especies exóticas invasoras con el objeto de flexibilizar las condiciones para la caza. Productores agropecuarios denunciaron apariciones masivas, generando importantes pérdidas económicas. La decisión, generó el rechazo de grupos ambientalistas de la provincia.
Santa Fe, multas más caras
La temporada de caza deportiva de patos en Santa Fe está regulada por la resolución 129/2024, que se articula a partir de la Ley provincial Nº 4.830. Se extiende desde el 1 de mayo hasta el 31 de julio, y son solo tres las especies permitidas: sirirí, sirirí pampa y crestón.
Con el objetivo de combatir la caza ilegal, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, dispuso una actualización de los montos mínimos y máximos de las multas por infracciones a la normativa de fauna.
Los valores, que no habían sido revisados desde 2013, pasarán a oscilar entre $ 32.948,30 y $ 2.745.177,80, conforme al Sistema de Índices de Precios Mayoristas (S.I.P.M). Asimismo, se delegó en el Ministerio la facultad de actualizar periódicamente esos valores, previa consulta con el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC).
"No sólo refuerza nuestra capacidad para sancionar infracciones, sino que también envía un mensaje claro: proteger la fauna silvestre es una prioridad”, remarcó el ministro de Ambiente, Enrique Estévez para luego subrayar que “estas medidas buscan prevenir conductas que atenten contra nuestra biodiversidad y asegurar la conservación de nuestros ecosistemas para las generaciones futuras”.
Este mecanismo garantiza que los montos se mantengan ajustados a la realidad económica, reforzando su carácter ejemplar y disuasorio frente a infracciones como la caza, tenencia ilegal y comercio de fauna silvestre.