Un día de furia: le robaron y amenazó con golpear a un funcionario con una maza
Desbordado, un hombre que sufrió un robo en Mar del Plata se dirigió al centro de vigilancia para pedir el registro de las cámaras e identificar al ladrón pero ante una serie de negativas por una disposición municipal volvió enfurecido y empuñando una maza, ingresó a la sala principal de monitoreo y amenazó con romper las computadoras hasta que contemplen su pedido.
Según la reconstrucción que hizo MDZ, la persona que protagonizó la escena de extrema violencia tomó un taxi a la madrugada con un amigo en la zona céntrica para dirigirse a sus respectivas casas, primero hizo una parada en el barrio Los Troncos y siguió viaje en dirección a la avenida Juan B. Justo. Al percatarse que no contaba con la totalidad del dinero en efectivo, le pidió al chofer que lo esperara "unos minutos" para darle el remanente, pero como no lo vio convencido le ofreció su teléfono celular para que espere tranquilo.
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Al rato, salió con los billetes para terminar de pagar el viaje y hasta con algo de propina por la deferencia pero no lo encontró. Primero pensó que se trataba de una confusión o que había ido a estacionar a otro lugar, pero rápidamente -ya eran las 4.30 de la madrugada- comprobó que se había ido con su teléfono.
El hombre, de profesión techista, se comunicó vía Internet con su amigo para preguntarle si recordaba algún dato del taxista pero lamentablemente no pudo darle ninguna precisión. Se habían juntado en un bar céntrico y lo tomaron en la calle, sin percatarse si trabajaba en una flota de vehículo o era uno "particular", todavía más fácil de identificar porque la mayoría trabajan con radio.
A primera hora de esa mañana se dirigió al Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), relató la historia a una recepcionista y le dijo que cualquier tipo de registro se puede solicitar por correo electrónico pero que debe llevar sí o sí la firma de un abogado o funcionario judicial. "No podemos darle los videos a particulares", se excusó, causando indignación en la víctima del robo.
De ahí se fue a hacer la denuncia policial, sin poder dar muchas precisiones, y volvió con una copia al COM, pero se encontró con la misma respuesta. "Es urgente, trabajo de esto", repetía el techista, que se vio imposibilitado de concretar algunos trabajos por la incomunicación con clientes y proveedores.
Después de concretar una serie de visitas, esta semana el hombre volvió al lugar empuñando una maza, esquivó el mostrador y caminó por el pasillo acceden los teleoperadores a las computadores que muestran todos los barrios de General Pueyrredon en tiempo real, conectados con la policía.
El video donde el hombre ingresa con una maza al centro de monitoreo
A los gritos, volvió a exigir que les muestren las cámaras de la madrugada del 18 de agosto, dando su dirección y la hora exacta donde se concretó el robo. Pero ninguno de los trabajadores accedió, todos se quedaron congelados al ver a un hombre de casi dos metros que aseguraba que iba a destrozar todas las computadoras hasta llevarse esos videos.
Rápidamente efectivos de policía ingresaron para reducir al hombre, pero se les adelantó el secretario de Seguridad, Martín Ferlauto, quien mantuvo un breve diálogo, le aseguró que podía tener una reunión con él pero no en esos términos. En un momento del video, al que tuvo acceso este medio, consigue tocarle el hombro pero le saca la mano de forma brusca y amenaza con pegarle.
Tras una breve negociación, el hombre se entregó y fue derivado a la comisaría más cercana. Días más tarde envió otro mensaje a la casilla que le dieron inicialmente para ofrecer las disculpas por el exabrupto y les dijo que estaba arrepentido por sus actos.
El protocolo de obtención de las imágenes es que sean remitidas a la fiscalía competente y que allí decidan de qué manera proceder para que una persona no pueda eludir las instancias del rigor y cometer actos de justicia por mano propia.