Saqueos: clima de falsa calma en Flores a un día de los ataques en el Conurbano
Grupos de vándalos realizaron ayer una ola de saqueos en el Conurbano bonaerense. Fue la réplica de lo que sucedió desde el fin de semana en las provincias de Córdoba y Mendoza. Fuentes extraoficiales dijeron a MDZ que el fenómeno no tuvo que ver con el clima social post eleccionario ni que se parece a lo ocurrido en el 2001, sino que corresponde al oportunismo de algunos delincuentes que salen a robar en banda en medio la tensión que genera la crisis económica, la volatilidad del dólar y la incertidumbre electoral.
"Si alguien se suma, se suma", señalan expertos y explican que luego de cometidos los desmanes es difícil la individualización de cada uno de los agentes participantes. En este contexto, los comerciantes textiles del barrio de Flores estuvieron en el centro de la escena como potenciales víctimas y aunque no sucedió nada, vivieron horas de incertidumbre y zozobra.
A menos de un día de que en redes sociales circularan cadenas con convocatorias a robar los negocios de alrededor de las avenidas Nazca y Avellaneda de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los dueños de los negocios volvieron a sus locales y abrieron las persianas casi con normalidad. MDZ recorrió la zona en la que todo transcurría de manera habitual, aunque con menos gente en las calles. Sólo algunos comercios tenían sus persianas bajas, principalmente los que están ubicados a unas cuadras de la esquina neurálgica de ventas, mientras otros tomaron ciertos recaudos: no levantaron la persiana de manera total ni sacaron todas las rejas del frente, sino sólo la que corresponde con la puerta.
-
Te puede interesar
Efemérides del 25 de abril: qué pasó un día como hoy en Argentina y el mundo
La presencia policial era casi nula. Se pudo ver un patrullero estacionado en doble fila a metros de los principales negocios. En las veredas no había oficiales, aunque sí varios agentes del Gobierno de la Ciudad encargados del orden en la vía pública. Esto impactó específicamente en los manteros que por hoy no ocuparon la calle y en los vendedores ambulantes que, en muchos casos, decidieron irse a sus casas o a otros barrios.
"No hay gente, no hay plata y hay controles. Si vienen nos quitan lo poco que tenemos”, le dijo un vendedor de vasos listo para irse a MDZ. El hombre vendía seis elementos de vajilla por $1000 y aseguró que desde ayer las ventas habían bajado notablemente “La gente no tiene plata", insistió.
Y contó: "Ayer hice 35 lucas nomas”. Como él, un vendedor de fiambres y sandwiches, se quejó de la poca gente y las bajas en sus ingresos. "No se vende nada", expresó mientras le ofrecía una rodaja de salame a un cliente para probar. El valor de cada sandwich es de $1500 y ofrecía ofertas por cantidad.
Encargados de los locales llamaban a los clientes a entrar a comprar y probarse. En general evitaron hablar de saqueos con este medio porque, coincidieron, "se quiere instalar un clima de crisis que no existe, todo funciona con normalidad y el miedo que se genera nos afecta mucho", dijo uno.
Video: así estaba esta mañana el barrio porteño de Flores