Miles de mendocinos se congregaron en el hipódromo por Patrono Santiago
Con la emoción en el aire y la expectativa a flor de piel, se llevó a cabo la 68° edición del Clásico Patrono Santiago en el Hipódromo de Mendoza. Desde tempranas horas de la mañana, mendocinos se congregaron para ser parte de uno de los eventos ecuestres más destacados del año.
El escenario vibró con 10 emocionantes carreras, protagonizadas por 88 caballos que deslumbraron al público con su velocidad y destreza en la pista. Sin embargo, la jornada no se limitó solo a las competencias, ya que el espacio se transformó en una fiesta familiar con opciones para todos los gustos. Food trucks deleitaron con exquisitas propuestas gastronómicas, una plaza de artesanos ofreció creaciones únicas y los más pequeños disfrutaron de juegos especialmente diseñados para ellos.
Además del ambiente de competición y diversión, el evento también promovió la responsabilidad en el juego, gracias a la presencia del Programa de Juego Responsable del Instituto Provincial de Juegos y Casinos. Asimismo, la Municipalidad de Godoy Cruz se sumó a la causa, colaborando con acciones ambientales y de salud para enriquecer la experiencia de los asistentes.
Foto: Maximiliano Rios/MDZ
"No vengo a las carreras pero para el clásico si o si hay que venir, vengo desde que tengo memoria con mis abuelos y hoy estoy con mi nieta" dijo Francisco Juez.
"Es lindo que no se pierda la cultura argentina y mendocina porque esta es una fiesta importante para nosotros. Aposté pero no gané nada, pero lo importante es venir, este año la fiesta ha sido mucho más grande que los años anteriores", dijo Juan Rolando González.
El ganador del Clásico
Conducido a la victoria por el jinete porteño Kevin Banegas venció por 10 cuerpos a Master Kas en tiempo récord para 2200 metros. Más de 35.000 personas se hicieron presentes en el Hipódromo de Mendoza.
Malestar en las filas
A la hora de apostar se registraron largas filas, lo que generó que algunas carreras se retrasaran. "Todos los años es lo mismo, en la misma boletería que apostas también cobrás y las filas son larguísimas. Además, nadie controla y la gente se cola", explicó un hombre furioso.