ver más

Vacaciones de invierno, una oportunidad de encuentro

Una vez más llegan las vacaciones de invierno, un tiempo necesario para detenernos, descansar y retomar fuerzas para la segunda mitad del año. Andrea Saporiti, especialista en familia, pone su mirada en esta época del año en MDZ.

En general es un tiempo que se transforma en un torbellino de actividades, en especial con los más chicos. Los horarios de una casa se modifican, el trabajo de los padres continua y comienza la búsqueda de que hacer durante este tiempo. Quizá sea una oportunidad para pensar las vacaciones de invierno de una manera diferente. La palabra vacaciones viene del latín vacationis que significa estar vacante y es el nombre del verbo vacare que significa estar vacío, desocupado. Dos términos que cuestan habitar. Estar vacante implica disponibilidad, y aquí surge una pregunta ¿disponible para qué?

Es interesante que nos adentremos en este aspecto. Por un lado, necesitamos las vacaciones para cortar las rutinas diarias, a tal punto que forman parte del calendario escolar y laboral. Sin embargo, cuando llega ese momento de cambio de rutina, llenamos ese vacío con infinidad de actividades que muchas veces terminan agotando a grandes y chicos. El punto entonces es volver al significado de fondo, aprovechar esos días para abrir un espacio diferente, darnos la posibilidad de estar disponibles para “no
hacer”. La creatividad se despliega en esos momentos de ocio compartido. Los niños necesitan sentir esa “disponibilidad” del otro para jugar, estar juntos, compartir.

Necesitamos las vacaciones para cortar las rutinas diarias.

De esta manera estaremos respondiendo a la pregunta inicial, disponible para nuestros hijos, para nuestra pareja y para nosotros. Volver la mirada hacia el interior de cada casa, tomar consciencia de esos vínculos afectivos tan necesarios e importantes para todos. Volver a lo importante, darnos una pausa de las obligaciones para compartir en familia. Necesitamos recobrar fuerzas, y el mejor combustible es el con-tacto con aquellos por quienes realizamos muchas de nuestras actividades. Expresar esos sentimientos en momentos concretos es garantía de energía renovada, de revitalizarnos para poder continuar.

Y desde esta mirada, las vacaciones pueden configurarse de un modo diferente. El descanso es necesario para toda la familia, y el tiempo compartido será el mayor beneficio para todos.

* Lic. Andrea Saporiti MN: 20.297, Magister en Matrimonio y Familia.
@andysaporiti
www.andreasaporiti.com

Suscribite a mi canal de Youtube haciendo click aquí.