El boom de las fábricas de ropa: evitan intermediarios y venden más barato que en el persa
En el último tiempo se han multiplicado los comercios de la Ciudad de Mendoza que venden indumentaria a todo público con precios mayoristas. Se trata de las fábricas de ropa locales que se lanzaron a competir con los persas y también con las casas históricas, conocidas por vender cantidad y variedad de prendas a valores convenientes para el público.
Hoy funcionan negocios “directo de fábrica” en calles Lavalle, Rioja, Necochea, Córdoba y varios distribuidos en la avenida San Martín. Ofrecen prendas para todas las edades, además de calzado y algunos productos “de relleno” como carteras, monederos, botellas adornadas y juguetes.
Testimonio de clientas
El escenario del ex Cine Universidad es el sector de blanco. Repleto de sábanas, frazadas, toallones y demás. En el piso de arriba hay zapatillas, artículos de librería y algunos juguetes pero la mayor parte de la clientela se lleva ropa. Una veintena de pasillos repletos de prendas ocupan el espacio donde antes estaban las gradas.
Entre los percheros repletos de camperas, buzos y pantalones, Norma, de Las Heras, cuenta que en el inicio de clases consiguió allí dos chombas de uniforme al mismo precio que costaba una en otro negocio grande del centro. Le comentó a una amiga, que no había ido al lugar, y la llevó a conocer. “No lo cuentes en el diario, que no sepa más nadie”, bromeó la amiga a MDZ. Norma lleva ropa de abrigo para toda la familia.
“Ya no compro ropa en otro lado”, dice Delia, quien ha notado la apertura de más locales mayoristas en los últimos años. Como buena buscadora de precios bajos, los conoce todos y va directo cuando viaja desde su casa, en Corralitos, hasta la Ciudad de Mendoza.
En el local gigante de The Factory (que tiene otras sucursales en el centro), una clienta dice que la ventaja es que ese tiene probador. En otros negocios similares no está permitido medirse la ropa, aunque sí autorizan cambios si van con la etiqueta.
Precios convenientes
Sobre los precios, la diferencia es significativa, debido a que las prendas no tienen el porcentaje que remarcan los intermediarios. Y, por el mismo motivo, la ropa de las fábricas no tienen marca, salvo que se trate de imitaciones. Para dar algunos ejemplos, en los comercios, directo de fábrica, se consiguen camperas de invierno por 15 a 30 mil pesos, jeans desde $4.000, ropa interior por $600. La mayoría hoy funcionan como los supermercados mayoristas: no exige una compra mínima ni tienen precios diferenciales entre comerciantes y venta al público. Aunque sí aplican un 10% de aumento a quienes paguen con tarjeta de crédito.