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Reinsertaron dos crías de gato montés huérfanas en el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos

Fueron rescatadas en el último incendio forestal de enero que afectó una superficie total de 300 hectáreas.

Dos crías de gato montés huérfanas fueron reinsertadas al Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, ubicado en la localidad de Campana, en el nordeste bonaerense, tras seis meses de recuperación y adaptación, se informó oficialmente. En un comunicado de la Dirección de Parques Nacionales se indicó que los animales fueron rescatados por combatientes en el último incendio de enero, que afectó una superficie total de 300 hectáreas.

"El 18 de enero ingresaron a la nursery del Hospital Veterinario de Temaikén, con aproximadamente 15 días de vida y sólo 200 gramos de peso. Allí permanecieron con cuidados y alimentación asistida", se precisó. Luego, se explicó que, "tras dos meses, fueron trasladadas al Centro de Recuperación de Especies de Temaikèn, donde permanecieron en un espacio especialmente acondicionado con abundante vegetación y refugios, comiendo dieta sólida por sus propios medios y desarrollando actitudes evasivas o amenazantes ante la presencia humana, comportamiento fundamental para poder evaluar sus posibilidades de regreso a la vida silvestre".

Los animales fueron rehabilitados durante más de tres meses. Crédito foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible

Después de casi seis meses, ambos ejemplares de gato montés, que ingresaron con solo días de vida, obtuvieron el alta sanitaria y comportamental, y ya se encuentran nuevamente en el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, tras el cuidado que recibieron por parte de la Fundación Temaikèn.

El gato montés, o Felis Silvestris, es un felino muy similar al lince ibérico, hasta el punto de ser difícil su distinción. Posee un pelaje gris atigrado y una larga cola con punta redonda. Es una especie de felinos que se muestra muy activo tras la puesta de sol, desde el mismo instante en el que comienza a anochecer. Sin embargo, durante el invierno, se adapta a los horarios de sus presas convirtiéndose en un animal diurno. Llegado el caso puede recorrer hasta 20 kilómetros en una noche en busca de alimento.