El derecho al juego, clave para construir infancias saludables
El jugar tiene que estar presente en la vida de todos los chicos y las chicas, porque el juego no sólo facilita el aprendizaje y la interacción, sino que también es la llave para que procesen situaciones adversas, miedos, inseguridades. Asimismo, instala la cultura, la amistad y genera pertenencia. Los niños y niñas que viven momentos de juego durante su infancia tienen más oportunidades de llegar a ser adultos que gocen de una buena salud física y emocional.
Por eso, garantizar el juego y que sea una realidad para todos ellos/as es clave para su desarrollo integral. El juego es uno de los derechos más importantes que tienen las infancias, ya que las mantiene en su lugar de niños y niñas y los/as protege de responsabilidades del mundo adulto que todavía no están preparados/as para asumir.
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La capacidad y la voluntad de jugar son indicadores de salud y constituyen una posibilidad que tenemos como adultos y adultas de poder conectarnos y comprenderlos/as más en profundidad. A quienes criamos, ahijamos, acompañamos, enseñamos, curamos y en cualquier rol que nos desempeñemos en interacción con las infancias, es fundamental que recuperemos el valor de jugar, de compartir tiempo de recreación, imaginación y risas. Dicho en otras palabras, tiempo de calidad.
Tiempo para dejar de lado por un par de horas las exigencias del mundo adulto y centrarnos en el juego, en darle a cada niño/a la oportunidad de ser niño jugando: en una plaza, en el parque, en la cuadra del barrio, en la sala o el comedor; con juegos de mesa o con barriletes improvisados, a la escondida o a la mancha. Que los chicos y las chicas tengan tiempo de juego no reglado por los adultos es tan importante como el momento compartido. Así se configura su presente y deja huella para el futuro.
Por todo esto, en este día de celebración los/as invitamos a reflexionar sobre la importancia que tiene el juego en el crecimiento saludable y en la manera que tenemos de comunicarnos con los niños y las niñas. El juego debe estar presente en casa, en la escuela, en las instituciones, en todo proceso de aprendizaje y en las situaciones que deban ser elaboradas.
Desde Aldeas Infantiles SOS creemos que esto es clave y nos comprometemos a visibilizar y sensibilizar acerca de la importancia de promover y garantizar el derecho al juego de forma integral. Esto lo hacemos en cada uno de nuestros espacios de cuidado diario con los niños, niñas y adolescentes que participan en nuestros programas.
Del mismo modo, seguiremos construyendo y apoyando el trabajo articulado porque estamos convencidos que es la manera de que todos juntos trabajemos por infancias más felices y saludables.
* Lic. Lucía Buratovich, Directora de Programas de Aldeas Infantiles SOS Argentina.