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Caso Natalia Melmann: condenaron al exsargento Ricardo Eugenio Panadero a prisión perpetua

La sentencia estableció que es el cuarto policía condenado por la "privación ilegítima de la libertad con empleo de violencia, abuso sexual y homicidio doblemente agravado" de la adolescente de 15 años en Miramar.
Natalia tenía 15 años cuando fue captada por efectivos de la Policía Bonaerense Foto: Familia Melmann - Gentileza
Natalia tenía 15 años cuando fue captada por efectivos de la Policía Bonaerense Foto: Familia Melmann - Gentileza

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de Mar del Plata condenó al exsargento de la Policía Bonaerense, Ricardo Eugenio Panadero, a prisión perpetua por la "privación ilegítima de la libertad con empleo de violencia, abuso sexual y homicidio doblemente agravado" de la adolescente Natalia Melmann, de 15 años, oriunda de Miramar.

El ahora condenado, que había resultado absuelto en un primer juicio -en 2018-, se negó a responder preguntas durante el procedimiento y presentó una defensa por escrito, que fue cotejada con "claras inconsistencias" -según los jueces Néstor Conti, Mariana Irianni y Juan Galarreta- en su versión exculpatoria donde alegó que en la noche del crimen se encontraba en su casa.

La novedad del veredicto que se dio a conocer este miércoles es la condena al cuarto miembro de la fuerza por los hechos cometidos el día 4 de febrero de 2001, en la ciudad bonaerense.

"Los hechos están absolutamente probados", destacaron los miembros del tribunal, quienes refirieron que el imputado, su esposa y los testigos que presentaron "brindaron explicaciones insolventes y contradictorias entre sí".

Panadero, llegó al segundo juicio en su contra en libertad y fue condenado a perpetua - Foto: Diego Izquierdo / Télam

En el fallo indicaron que la prueba crucial que probó la participación de Panadero fue genética, ya que se encontró en la zona genital de Melmann un vello público que obtuvo compatibilidad del 97,05% con solo uno de los policías acusados y que se trató de su caso. Dichos exámenes también mostraron indicios de la participación de una quinta persona que nunca pudo ser identificada

Los delitos en los que se halló culpables a los policías se dieron "en concurso material, entre sí", destacaron los juristas, quienes por último solicitaron la inmediata detención del policía y su traslado a la cárcel de Batán. 

"Cuando recuesto mi cabeza en la almohada, lo único que veo es a Natalia siendo arrastrada por cinco tipos", graficó Laura Calampuca, la madre de la víctima, en diálogo con la prensa, tras escuchar la condena a Panadero, sobre la cual mostró conformidad, al igual que su marido.

Familiares y allegados de la menor asesinada concentraron en las inmediaciones del edificio de Tribunales desde las primeras horas de la mañana para exigir “justicia por Natalia”.

Los afiches que pegaron en Tribunales durante el juicio - Foto: Facebook "Justicia por Natalia Melmann"

Según la fiscal Ana María Caro, titular de la Unidad Funcional de Instrucción descentralizada de Miramar, a lo largo de este segundo juicio quedó acreditado que Panadero fue coautor de los delitos de “secuestro, abuso sexual y homicidio doblemente agravado, por el concurso premeditado de dos o más personas y por ser cometido para asegurarse la impunidad”, por lo que pidió una pena de prisión perpetua.

La representante del Ministerio Público Fiscal solicitó a los jueces que, aunque el femicidio no existía como agravante al momento del hecho, la prueba presentada en el debate oral y durante la investigación “sea valorada a través del prisma de la perspectiva de género”.

A su vez, destacó la declaración brindada en la primera audiencia del proceso por un testigo de identidad reservada de la causa, quien aseguró que en la madrugada de la desaparición de la adolescente había visto cómo era subida a la fuerza a un patrullero por cuatro policías, entre los que ubicó a Panadero.

Tanto la calificación del hecho como el pedido de pena de la fiscalía fueron compartidos por los abogados Federico Paruolo y Yamil Castro Bianchi, representantes en calidad de particular damnificado de los padres de la víctima, Gustavo Melmann y Laura Calampuca.

Paruolo y Castro Bianchi sostuvieron que “no hay ninguna duda de que Panadero participó en el crimen”, y pidieron “no seguir dilatando que Natalia y su familia tengan justicia”.

Castro Bianchi destacó que los padres “han dedicado su vida para lograr la condena de estos monstruos” y recordó las búsquedas que encabezaron “porque el Estado estuvo ausente”.

La defensa particular del acusado, encabezada por Lautaro Resúa, rechazó en tanto la acusación y pidió la “libre absolución” del expolicía “en torno a todos los hechos imputados”.

La adolescente de Miramar apareció asesinada en el vivero más grande de la ciudad - Foto: Familia Melmann

El defensor cuestionó la prueba pericial presentada en la causa como la testimonial, y dijo estar “convencido del estado de inocencia” del imputado.

Panadero llegó al juicio en libertad, y presenció todas las audiencias sin emitir ninguna declaración, y solo dijo al momento de sus últimas palabras ante el tribunal: “Que se haga justicia”.

A partir de un pedido de la fiscal, los jueces del TOC 4 le prohibieron al acusado salir del país y alejarse de Miramar hasta que se dicte la sentencia.

Los detalles del caso que conmovió al país

Panadero es el cuarto policía acusado por el crimen que conmocionó al país en la temporada de verano de 2001, y llegó a juicio imputado por “privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia, abuso sexual agravado por acceso carnal y por la participación de dos o más personas y homicidio agravado por la participación de dos o más personas y criminis causa”.

Si bien había sido juzgado por primera vez en julio de 2018 y absuelto por unanimidad, la fiscalía y la familia de la adolescente apelaron ese fallo, y en noviembre de 2019 la Sala III del Tribunal de Casación Penal bonaerense lo anuló y ordenó la realización de un nuevo proceso.

El exsargento no formó parte del juicio en el que los otros tres policías acusados -Oscar Echenique (63), Ricardo Anselmini (55) y Ricardo Suárez (60)- fueron condenados a prisión perpetua, en septiembre de 2002, porque había sido sobreseído antes.

El crimen de Melmann ocurrió el 4 de febrero de 2001 y según se estableció en el juicio de 2002, la víctima fue obligada a subir a una camioneta policial y llevada a una casa en el extremo sur de Miramar, donde “fue accedida carnalmente” y luego, “con el inequívoco propósito de procurar la impunidad de la agresión sexual”, fue estrangulada con un cordón de sus zapatillas.

Los tres policías condenados a perpetua trasladaron luego el cuerpo al vivero Florentino Ameghino, donde fue hallado semienterrado cuatro días después.