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Parto respetado: parir es poder

Arrancamos una nueva Semana Mundial del Parto Respetado 2023, esta vez bajo el lema “Cuidar el nacimiento es cuidar la familia”. Mariana Rodríguez Cabral, especialista en salud perinatal, inaugura esta semana en MDZ.

La realidad de los nacimientos en la Argentina y el mundo es complicadísima: elevadas tasas de cesáreas programadas sin motivos concretos ni fisiológicos, partos intervenidos desde el comienzo, mujeres y bebés que salen de las salas de partos con heridas en el alma y en el cuerpo. Profesionales que saben acompañar si acompañan con cesárea, profesionales que relatan haber presenciado maltrato, violencia, intervenciones sin sostén ni fundamento.

Nacimientos sin sentido, sin poder, anestesiados. Complejo, duro, difícil. Arduo. Injusto. ¿Por dónde arrancamos a pensar, desglosar, algo que se naturalizo y hace daño, sin caer en el barro del sin sentido? Me da muchísima esperanza la palabra cuidar, porque entiendo que en torno a ella hay un hilo con el cual hilar y reparar.

Semana del parto respetado.
Foto: MRC.
  • Cuidar el escenario del nacimiento:

Con sus grandes protagonistas, la mujer que pare y la cría que llega a este lado del mundo: es el espacio más sagrado que debe habitarse con humanidad, profesionalidad y muchísimo respeto. Para esto, es urgente la construcción de espacios para los profesionales que acompañan de estudio de la fisiología, no de la intervención. Leer a Michel Odent, leer relatos de partos y
nacimientos de las propias mujeres, escuchar a las mujeres y sus necesidades; aprender con humildad de las protagonistas y de quienes vienen haciendo recorridos basados en la fisiología y en las intervenciones necesarias (mucho por desaprender y aprender)

  • Cuidar el ambiente:

Para que las hormonas que la mujer y el bebé segregan puedan fluir y hacer lo necesario. Toda intervención tiene su consecuencia, ¿Cómo se acompaña un nacimiento, valga la redundancia, acompañando? Si el parto es un acto fisiológico (al igual que comer, ir al baño a hacer caca y pis, respirar) ¿Por qué los escenarios actuales son los de operación, urgencia, agujas, ambos, corridas, luces,
metal, electricidad? (Aclaro que si la cesárea es necesaria, ¡bienvenida!) Con una tasa de más del 90% de cesáreas en sector privado, ¿estaríamos hablando de un 90% de mujeres que no saben parir como parieron todas las mujeres a lo largo de la historia?

Semana del parto respetado.
Foto: MRC.
  • Cuidar a la mujer:

En su momento de mayor fortaleza (una mujer pariendo en un espacio de seguridad y de manera fisiológica experimenta un gran poder, y esto es una huella que queda en ella y en el vínculo con su hija), y mayor vulnerabilidad (estar pariendo es estar aquí y allá, es rompernos, es morir y nacer y es un salto al vacío). Crear espacios de diálogo con las personas que vayan a acompañarla (medico, partera, pareja, enfermeras, doulas, neonatologas, anestesistas), acompañarla a que prepare el nacimiento de su hijo como quien prepara un evento muy especial y esperado. Es muy común que las mujeres salgan de los consultorios médicos con temor, con palabras que no entendieron pero si sintieron y no les gusto, y con algún tipo de “problema” (tamaño caderas, edad, cesáreas previas) que ya anticipa desde la primer consulta que no podrá parir.

Semana del parto respetado.
Foto: MRC.
  • Hay una premisa de la medicina:

No hacer daño. Las mujeres relatan tener miedo y que nadie se les acerque, aun estando rodeadas. Relatan ausencia de palabras y
explicaciones cuando las estaban operando, relatan sentir terror, angustia. Todo estas emociones provocan cascadas hormonales de adrenalina y defensa, no de vinculo y apego; por esto después las mujeres nos encontramos con bebés que no reconocemos
en brazos (si otros hicieron todo para que llegue a mí, ¿quién es este?), desarmadas y dañadas. Toda conducta que tengamos puede estar del lado del bien, o no. Estar atentos y consientes a la hora de acompañar es un ejercicio que vale la pena.

 

Esta estadísticamente comprobado que la presencia de doulas y matronas, mujeres que acompañan lo que se desarrolla en el alma de la mujer en el momento del trabajo de parto y parto, formadas en fisiología, que sostienen y cuidan el ambiente en que se
desarrolla el parto, colabora en el buen fluir del nacimiento; se reducen las intervenciones por parte del equipo médico y baja el índice de cesáreas necesarias.

Estamos en un momento de crisis climática, de los sistemas imperantes, del modo de vivir que fue hasta ahora y que empieza a romperse: crisis como oportunidad. Repensar las prácticas es urgente. Buscar conectarnos también. Bienvenidas las inquietudes y preguntas que construyen respuestas en espacios colectivos, de conexión humana, de reparación y vida. Que esta Semana Mundial del Parto Respetado 2023 nos haga mucho ruido.

Mariana Rodríguez Cabral

* Mariana Rodríguez Cabral es psicóloga (UBA) y Doula formada con Michel Odent y Liliana Lammers, y en Awaike.  Especialista en duelo gestacional y muerte perinatal, da clases en diversas formaciones acerca de esta temática. Creó y coordinó en Salta la formación Gaia Doulas Salta, y actualmente es co-coordinadora de la “Diplomatura en Salud Perinatal”, dictada en la UCASAL. Es mamá de 3 niñas, y dos bebés no nacidos.

marianrodca@gmail.com