La integración trabajo y familia en el mundo actual
En muchos aspectos altamente positiva, hoy nos comunicamos al instante, podemos saber que ocurre en otro continente en el mismo momento que está sucediendo. Sin embargo la otra cara de la moneda nos muestra otro aspecto que es importante no dejar de analizar. En el plano laboral el nivel de exigencia y competitividad es un factor en plena vigencia sumado a una sociedad que invita al consumo desmedido creando falsas necesidades que llevan a los hombres a correr sin un objetivo claro.
En este sentido es cuando el trabajo cobra una dimensión que va abarcando, casi sin darnos cuenta, todos los aspectos y ámbitos de la vida. El problema surge cuando esta situación se va acrecentando por diferentes motivos, en algunos casos económicos, en otros personales, quizá todos justificados. Recordemos que el trabajo forma parte del quehacer del hombre y es un medio para el desarrollo personal y el servicio mediato o inmediato a otras personas.
El modo de entender el trabajo, el estilo personal que cada uno le dé es uno de los puntos de apoyo para el ejercicio de la ejemplaridad para los hijos. El ejercicio del trabajo es una forma de educación, ¿integramos, en este sentido los demás aspectos de la vida? El tiempo es una medida creada por el hombre que permite marcar espacios delimitar, y organizarse, sin embargo pareciera que el hombre queda atrapado en sus propias creaciones y paradójicamente el “tiempo” no le alcanza para todo.
Es importante entonces reflexionar acerca del tiempo y la organización pero para esto antes debemos evaluar cuales son los objetivos, distinguir lo “urgente” de lo “importante”, y plantear un proyecto con objetivos de corto, mediano y largo alcance.
En la intimidad familiar es donde encontramos el espacio para “ser” quienes somos, es el puente para salir al mundo. Por tal motivo si esta ecuación la ponemos a la inversa no se produce la regla matemática, aquí si “el orden de los factores alterará el producto”.
Porque si el espacio que más dedicamos a nuestra vida es al trabajo corremos el riesgo que perdamos el espacio de intimidad familiar que nos permite encontrarnos con nosotros mismos, con nuestra co-biografia y con nuestras raíces. La familia es la célula básica de la sociedad, a partir de la cual aprendemos a relacionarnos, vincularnos por lo tanto aprender a compaginar trabajo y
familia es un problema de todos.
Todos somos responsables de crear las estructuras necesarias para que los padres y madres , que además tienen un cargo especifico, son profesionales y responsables de su quehacer, puedan dedicarse responsablemente a la familia. De esta manera el circulo se cierra estaremos formando hombres y mujeres íntegros capaces de ser coherentes en todos los ámbitos de su vida. Hay un dicho muy común que dice “la raíz de los problemas es irse por las ramas”. Creo que es fundamental volver a las raíces, a los espacios compartidos con y en familia, con los amigos, y con el tiempo libre que tanto se desea y cuando la vida lo presenta genera en muchas situaciones la sensación de vacío, por no saber que “hacer”.
El gran desafío de estos tiempos es:
- Aprender a valorar nuevamente las pequeñas cosas de todos los días.
- Aprender a dar a cada situación su tiempo.
- Aprender a organizarse.
- Aprender a pedir ayuda.
- Aprender a buscar el sentido del trabajo y de nuestra vida.
Quizá de esta manera logremos lo que todo hombre desea para si mismo y para los demás “Ser feliz”.
* Lic. Andrea Saporiti MN: 20.297, Magister en Matrimonio y Familia.
@andysaporiti
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