Los detalles de la figura de María Kodama en la intimidad de la familia Borges
Acusaciones, tristeza y entendimiento. Los nietos de Norah Borges dialogan con MDZ sobre los detalles de la inserción de María Kodama en la familia literaria. La percepción de Miguel y Luis de Torre Borges, hijos de Norah y sobrinos de Jorge Luis Borges, y la mirada crítica del clan familiar -aunque no eran tantos-.
Llegué a dialogar con Miguel previo a su muerte del 29 de septiembre de 2022. Fue una charla amena. Más allá de las fotos, libros y anécdotas mencionadas, el editor de Losada acomodaba su voz con una expresión fresca y de fascinación adolescente.
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"Extraño en él", me comenta, entre risas, su hija Mariana. Guillermo de Torre no tenía una relación estrecha con su hijo Miguel y ello derivó en que éste último tenga por figura paterna a su tío "Georgie", más conocido como Jorge Luis Borges. Supieron ser grandes compañeros de cine y atrofiarse de tantos juegos de palabras. Luego vino la lejanía y la angustia recurrente.
"Cuando lo conocí no era Borges, era el tío que se tiraba a jugar conmigo en el piso", dice Miguel en una tarde fresca en el barrio de Cañitas. Cargaba con un traje negro. La charla rondó en los paseos, los viajes a Miramar, los primeros pasos del escritor, las figuras familiares -madre de Borges como punto fuerte-, y anécdotas de las detenciones en la época peronista.
"Salíamos a dar vueltas por su querido barrio Sur y él, muchas veces, de alguna manera se las arreglaba para desembocar, como culminación del paseo, en la Escuela Coronel Suárez de Venezuela al 700, donde, feliz, me mostraba el busto de su bisabuelo", relata Miguel en su libro "Apuntes de familia".
Cuando atiné a consultarle por "la japonesa", los ojos de Miguel se transformaron. "Por favor, no hablemos de ella, hablemos de Borges que es el que importa", dijo.
La muerte de María Kodama evidencia una disputa familiar y corre un velo en las pujas constantes. Gonzalo de Torre, hijo de Miguel, tiene una mirada diferente a la de sus padres. Cree que el desprecio de su familia hacia "la japonesa" respondía quizás a esa idea frustrada de haber podido tener la vida más simple gracias a Borges. "Como una especie de divinidad, benefactor o lo que fuera, y que de repente no tuvieron más", sostiene.
"La conocí a María. Creo que era una buena mina. Defendió las obras por todo el mundo. Un laburo de mierda, si me preguntás a mí. Dedicó su vida a una persona durante más de 35 años. No sé si lo hizo por guita, pero vivió cómoda. Tampoco es que estaba tirando plata al techo. Vivió siempre en Rodríguez Peña y Juncal. Estaba por ahí. No estaba en Niza. Te la cruzabas por la calle, no era inaccesible", detalla Gonzalo, café de por medio en un bar del barrio de Palermo.
Felix de Torre, hijo de Luis, tiene una percepción similar. Se reunió reiteradas veces y tuvo una buena relación. "'Se murió tu amiga', me dijo mi mamá el otro día", cuenta quejándose del blanco-negro de la familia De Torre. "Kodama fue parte de la historia de nuestra familia", expresa mientras niega que Norah Borges haya hablado de ella en mal tono.
Mariana de Torre, hija de Miguel, aparece con una versión diferente de los hechos. Afirma que la figura de Kodama rompió a la familia y amargó eternamente a su padre, el cual espera que esté en el cielo, feliz, con su tío Georgie. "Mi papá y él estaban siempre juntos, iban al cine, hacían juegos de palabras. Estuvieron juntos muchísimo tiempo. De repente, aparece María Kodama y no lo ve más. A Jorge le tomé un odio tremendo por eso", expresa a secas.
Cuenta, además, que se cruzó a Kodama en la exposición de Norah y le pareció "una insolente" . "No era bien recibida ni siquiera por mi abuela. Lo separó a Georgie de su hermana. Mi abuela no hablaba mucho del tema pero cuando le hablaba de la japonesa, me decía 'qué horror, querida, qué horror'", destaca.
"Me acuerdo perfecto cuando mi abuela contó que Kodama quería llevarse a Georgie a Suiza a morirse y éste no se quería ir. Se despidió llorando de Bioy Casares. Necesitaba llevárselo para enterrarlo allá. Es terrible. Mi papá trató de traer el cajón y nunca pudo. Me gustaría hacerlo y que descanse en La Recoleta", agrega.
El testamento de Borges del año 1979 le dejaba una buena parte de sus bienes a Fanny, la mujer que trabajó para el escritor casi toda su vida. En 1986, previo al casamiento y a la muerte del prosista, éste escribió un nuevo texto de legado que anula el anterior y afirma la decisión de dejarle sus bienes a Kodama.
María Kodama como Yoko Ono, según Mariana de Torre
Mariana de Torre cree que María Kodama aterriza en la familia Borges por un interés personal. Considera que "se aprovechó de la situación para salvarse" y que "separó a la familia".
Afirmó que "fue como nuestra Yoko Ono" y destaca que "se lo llevó, se casó en el 86 en Paraguay y en junio se murió. Le hizo hacer un testamento unos meses antes de morirse. Lo hizo casarse. Kodama, cuando vio que Georgie se iba a morir, hizo que manden dos poderes a Paraguay para casarse por poder vía Paraguay".
"Para hacerlo de esa forma, tengo entendido que, por lo menos, uno de los dos tendría que haber estado presente. Y no fue ninguno. Supuestamente ese matrimonio no fue válido", agrega.
- ¿Quién fue María Kodama para la familia Borges?
- Kodama fue como nuestra Yoko Ono. La historia es muy parecida. Es una mina mitad japonesa que se mete con la familia del novio. Vio la oportunidad.
Ella era chica cuando lo conoce a él. Me parece que ahí encontró la posibilidad de salvarse. Yo tenía 5 años cuando se conocieron. En mi casa, no hablaban de ella. No existía. Cuando se metió con él, lo apartó de la familia y mi padre no lo vio más, ahí si tengo recuerdos de escuchar "que la Kodama esto y lo otro".
- ¿Vos afirmás que fue María Kodama quien distanció a tu padre y a su tío?
- Digo que sí. Georgie era como su padre. Mi papá con mi abuelo Guillermo no se llevaba bien. Era una persona tremenda. Mi abuelo se sentaba en la mesa y decía: "¿Alguien tiene algo interesante para decir? Porque sino me levanto y me voy".
Su papá, para Miguel, fue Jorge. Estaban siempre juntos, iban al cine, hacían juegos de palabras. Estuvieron juntos muchísimo tiempo. De repente, aparece Kodama y no lo ve más. Mi padre estaba triste y amargado por él. Lo separó de la familia.
- ¿Nunca hubo un retorno de la relación después?
- Nunca. Ella se lo agarró para sí y no se despegó nunca. A Jorge antes lo manejaba su mamá, Memé. En mi familia, todas las mujeres tienen carácter fuerte. La madre de Borges tenía un carácter tremendo. Hasta le decía qué corbata se tenía que poner. Cuando Memé se muere aparece la Kodama.
- ¿Decís que reemplaza a una con la otra?
- Claro. Supongo que alguien la tenía que reemplazar. Sino vivía con Fanny.
- Georgie no estaba enamorado. Su libido estaba en los libros. Él y mi abuela Norah vivían en otro planeta. Miraban otras cosas. No le interesaba la plata. No tenía una vida ostentosa. Se pasaba la vida recorriendo librerías. Los sábados íbamos a la calle Florida a ver libros con mi papá y él.
- Fue un quiebre familiar.
- Totalmente. Nunca dije nada igualmente. Se lo llevó, se casó en el 86 en Paraguay y en junio se murió. Le hizo hacer un testamento unos meses antes de morirse. Lo hizo casarse. Kodama, cuando vio que Georgie se le iba a morir, hizo que manden dos poderes a Paraguay para casarse por poder vía Paraguay. Para hacerlo de esa forma, tengo entendido que, por lo menos, uno de los dos tendría que haber estado presente. Y no fue ninguno. Supuestamente ese matrimonio no fue válido.
Ella nunca pudo usar María Kodama de Borges en los medios. El día que se murió sí lo vi pero antes lo tenía prohibido. Ese matrimonio no fue válido. El testamento es otra cosa. Hubo un testamento en el 86 y previamente en el 79. En ese, el 50% le iba a corresponder a Fanny. Ella le hizo anular ese testamento para poder firmar el otro.
- ¿Te acordás de cómo era la relación entre Borges y tu padre?
- Está todo en sus libros. A mí nunca me dijo nada. Mi padre era mudo. Empezó a hablar un poco cuando se murió mi mamá. Estaba sumergido en los libros.
- ¿No tenés recuerdos del período alegre?
- Era muy chica. De Georgie me acuerdo la casa que me parecía un bodrio. Era toda marrón, gris, beige. Era la casa de un escritor. Muebles antiguos pero con tapizados que no me gustaban. Cuando tenía seis años, me agarró la locura con juntar estampillas. Me tomé el 10, llegué, toqué el timbre y me abrió Fanny. Estaba Georgie con unos periodistas. Me metí en el medio y le dije: "Soy Mariana, desde hoy quiero juntar estampillas. Juntáme, por favor".
Para mí era un tipo más en la familia. Una vez traté de leer "El Aleph". Pasé tres renglones y no pude seguirlo. A la escritura le tengo fobia porque es lo que me separó de mi padre. Él leía y no me daba nunca bola. El otro día me reía -hablaba con Casares- y le decía que me hubiera encantado tener una tía japonesa.
Su papá, para Miguel, fue Jorge. Estaban siempre juntos, iban al cine, hacían juegos de palabras. Estuvieron juntos muchísimo tiempo. De repente, aparece Kodama y no lo ve más. Mi padre estaba triste y amargado por él. Lo separó de la familia.
- ¿Por qué creés que Kodama no quiso estar en la familia?
- Quería agarrarse y heredar todo.
- ¿Considerás que no lo quiso a Borges?
- ¿Quererlo? No. Nunca. El amor es otra cosa. Acercarte a un tipo porque es mega famoso y hay una torta de plata atrás. Eso no es amor. Siempre andaba con anteojos para que los ojos no se le vean. Los ojos de una persona dicen todo.
- ¿Cómo creés que fue el manejo posterior de las obras?
- Ella tenía un arsenal de abogados que iban en contra de cualquier señalado por ella.
- ¿La conociste?
- No. Nunca quise. La vi en la exposición de Norah. No era bien recibida ni siquiera por mi abuela.
- Norah no la quería entonces.
- No. Lo separó a Jorge de su hermana. Mi abuela no hablaba mucho del tema pero cuando le hablaba de la japonesa, me decía "qué horror, querida, qué horror". Me acuerdo perfecto cuando mi abuela contó que Kodama quería llevarse a Georgie a Suiza a morirse y éste no se quería ir. Él se despidió llorando de Bioy Casares. La otra necesitaba llevárselo para enterrarlo allá. Es terrible. Mi papá trató de traer el cajón de Georgie y nunca pudo. Me gustaría hacerlo y que descanse en La Recoleta.
- ¿A qué creés que se debe esto?
- Georgie no estaba enamorado. Su libido estaba en los libros. Él y mi abuela Norah vivían en otro planeta. Miraban otras cosas. No le interesaba la plata. No tenía una vida ostentosa. Se pasaba la vida recorriendo librerías. Los sábados íbamos a la calle Florida a ver libros con mi papá y él.
- ¿Cómo definirías a María Kodama?
- Era una dama de compañía que le leía y lo acompañaba.
Encuentros con María Kodama y una percepción distinta al clan familiar por Gonzalo y Félix de Torre
Félix y Gonzalo de Torre tienen una mirada distinta a la de su círculo familiar. Ambos conocieron y tienen buenas referencias de la mujer que generó revuelo en su familia.
"Quería conocer a la mujer que Borges había amado. Dejé de darle valor a lo que pensaba. Era lo que pensaba mi familia o la sociedad que la subestima y la compara como si tuviese que ser una genia como Borges. Quería ver quién era. Cómo se armó el equipo", señala Félix.
"No opinaba como el clan. No iba a odiar a alguien porque sí. Me la crucé en el cine. Estaba con una amiga ella. Le fui a hablar y me presenté. 'Soy Gonzalo de Torre, no nos conocemos pero creo que sabemos quién es quién'. 'Totalmente', me dice. Charlé con ella antes de entrar a ver la película y cuando terminó veo que no estaba más. A mí mujer le dije: 'Esta me está esperando afuera'. Efectivamente era así y nos quedamos charlando. 'Qué bueno que te hayas acercado, me gustaría que tomemos un café. Llamáme de noche porque soy muy noctámbula, de día no estoy', me dijo. Combinamos, nos juntamos y fuimos a tomar algo un par de veces", relata Gonzalo.
- ¿Qué piensan de la muerte de María Kodama?
- F: Cuando murió mi viejo hace tres años y medio, una de las cosas que me pasó es que quería conocer a María Kodama. Me agarró una curiosidad. Fui y charlé con ella. Le llevé un regalo. Quería conocer a la mujer que Borges había amado. Dejé de darle valor a lo que pensaba. Era lo que pensaba mi familia o la sociedad que la subestima y la compara como si tuviese que ser una genia como Borges. Quería ver quién era. Cómo se armó el equipo.
- ¿Qué hablaron cuando se vieron?
- F: Me mostró una pulsera que tenía un pedazo de un asteroide de otro planeta. Me dijo que su sueño era viajar a la luna y le pregunté por qué no vendía todo lo que tenía de Borges y viajaba a la luna. Me respondió que no podía porque cuidaba. Siempre la pensé a ella como una guardiana de los derechos. Tengo una idea más borgiana del acierto que tuvo él. No hay nadie que tenga que proteger su obra. Ella igualmente fue por el mundo haciéndolo. Hay una idea zen que dice que lo verdadero y real nunca está en amenaza.
Me conecté con el que escribió el Aleph engordado que terminó en cana. Es un pibe como yo que escribió en el under porteño que se llamaba "El Aleph engordado". Es un pibe que es inofensivo. Pero bueno, María se manejó a rajatabla.
- ¿Creen que ella tenía derecho a denunciar a estos autores que escribían en base a Borges?
- F: Es lo que hizo ella con poco diálogo. Lo hizo como si estuviese amenazado el Aleph. No hay nada igualmente que pueda dañar a Borges.
- G: Creo que Borges era un genio y en el fondo la escritura es reescritura. Es obvio eso en la obra de él. Se la pasa reescribiendo. Salir a decir que "soy la titular de los derechos de Borges y voy contra cualquier cosa" me parece medio divagante.
- Es como que reviva Kafka y acuse a Borges de robarle ideas y formas.
- G: Exactamente. Podés denunciar que publiquen editoriales que no te estén pagando. Pero que salga una grabación y ella pretenda que tenga derecho porque era la voz de Borges me parece una locura. La voz de una entrevista de Borges no es derecho de nadie. Hubo miles de situaciones así que me llamaban la atención. No hay que molestar el laburo cotidiano de otros.
G: Era una situación dura cuando aparece María en escena. Siempre que dicen que la madre de Borges lo acompañó en los viajes. Cuando dejó de hacerlo, lo hizo María. No veo a nadie cercano a la familia que pudiera haber hecho ese trabajo. Alguien lo tenía que hacer.
- Hay una mirada que plantea que Kodama lo hacía con fines lucrativos.
- G: No lo sé. Capaz lo hacía de bruta, inocente, mal asesorada o con fines lucrativos. Tal vez sí. No lo sabremos. Fue un divague que el pibe que escribió El Aleph engordado haya ido en cana por lo menos un día. Pobre tipo.
- ¿La conociste a María?
- G: La conocí también. Creo que era una buena mina. Defendió por todo el mundo. Un laburo de mierda, si me preguntás a mí. Dedicó su vida a una persona con la que estuvo 15 pero le dio 35 más. No sé si lo hizo por guita y vivió cómoda. Tampoco es que estaba tirando plata al techo. Vivió siempre en Rodríguez Peña y Juncal. Estaba por ahí. No es que estaba en Niza. Te la cruzabas por la calle, no era inaccesible.
- F: Ella creo que actuó siempre con buena voluntad. Fue rígida pero bueno, hay que tener mucha cancha para ser flexible.
- ¿Por qué creen que Miguel la veía con tan malos ojos?
- G: En un punto, había algo de que sintieron que podían tener la vida más simple gracias a Borges. Como una especie de divinidad, benefactor o lo que fuera. De repente no lo tuvieron más. Fue un tipo que cuando tenía 5 era generoso, cuando tenía 20 también y de repente tenía 2 dos palos. "Va a ser generoso", pensaron y se acabó la calesita. Creo que hubo un poco de eso. Ellos crecieron, cada uno se casó, nacimos nosotros. No eran años fáciles para ninguno de los dos sobrinos ni para la hermana, Nora.
Era una situación dura cuando aparece María en escena. Siempre que dicen que la madre de Borges lo acompañó en los viajes. Cuando dejó de hacerlo, lo hizo María. No veo a nadie cercano a la familia que pudiera haber hecho ese trabajo. Alguien lo tenía que hacer.
La madre se rompió el orto. Tenía 90 años y seguía acompañando a su hijo. Y tenés que acompañar a un hijo ciego que va de acá para allá; un trotamundos. Mi hermana acababa de enviudar y no estaba para hacerlo. Los sobrinos recién casados tampoco. Alguien ocupó ese rol y fue María. Lo acompañó en sus últimos 15/20 años de vida. Si lo abandonó una noche no sé. Tampoco puede estar ahí sacudiéndole el ganso cada vez que va a mear. Tenés que hacer tu vida vos también. Tampoco sé como era en la cotidianidad Borges, capaz era un hincha pelotas. Parecía divino pero capaz era un molesto y un denso. Si lo único que quería hacer era viajar. No sabemos. La cuestión es que ella se encargó.
- Toda esa mirada del clan de Torre-Borges, ¿se basó en algo?
- G: En el clan habían pocos igual. Borges era ciego, no era mudo. Si hubiera necesitado ayuda, levantaba el teléfono y hubiera dicho: "Esta hija de puta me quiera cagar". Con el perdón de María. Boludo y mudo no era. Pudiera haber dicho: "Miguel, Luis, Nora me está pasando esto".
G: En un punto, había algo de que sintieron que podían tener la vida más simple gracias a Borges. Como una especie de divinidad, benefactor o lo que fuera. De repente no lo tuvieron más. Fue un tipo que cuando tenía 5 era generoso, cuando tenía 20 también y de repente tenía 2 dos palos. "Va a ser generoso", pensaron y se acabó la calesita. Creo que hubo un poco de eso. Ellos crecieron, cada uno se casó, nacimos nosotros. No eran años fáciles para ninguno de los dos sobrinos ni para la hermana, Nora.
Respecto a la actualidad, cambiaría todo el tiempo editorial y haría mil traducciones. Quedarse con un único traductor en inglés por ejemplo es una locura. Si fuera el editor de Borges trataría de conseguir traducciones todo el tiempo. Y con más explicación.
F: Si fuese el productor le buscaría otras aristas. Cine, música, teatro.
G: Vigo Mortensen para mí sería un gran actor de Borges. Cuando actúa tiene metido personajes de Borges adentro.
- Lo que me sorprendió -que me contó Miguel- es que no escuchaba música y que lo jodía a Piazzolla. Le decía "Pianona".
- G: Le gustaban los tangos viejos y sin voz. Después escribió letras de tango.
- F: Creo que eso tiene que ver con algo intelectual en donde uno subestima todos los otros planos artísticos. Eso en mi casa estaba. Lo mamé. La subestimación total. Por ejemplo, alguien preguntándole a Borges qué piensa de Maradona y éste respondía "¿quién es Maradona?".
- Una mirada más académica.
- F: Es una mezcla entre académico, clase alta y haberte leído todos los libros del mundo. Te pone en un lugar diferente.
- Miguel me contaba que Borges estaba un día entero escribiendo una página. Laburaba y practicaba, como en todo oficio, sin parar.
- F: El Aleph es racional pero está hablando de algo. De un punto en donde están todos los puntos. Es experiencia mística. Tiene todas las cartas. Aparte de ser un buen escritor, fue una persona que tuvo visiones de grandeza, de la grandeza del mundo. Fue una persona muy amable como mi abuela Norah. La misma varita los tocó. Eso de decir que están más allá del mundo es porque fueron personas llenas de compasión.
En una entrevista con Carrizo, le hablaba de Perón y todo ese tema y Borges decía "sí, fue una tontera, terminé cuidando gallinitas". Ya se reía del acontecimiento. Como alguien que podía ver la historia del mundo.
- F: María creo que actuó siempre con buena voluntad. Fue rígida pero bueno, hay que tener mucha cancha para ser flexible.
- A modo de cierre, ¿con qué ideas concluirían la entrevista?
- F: Fui a conocer a María Kodama que para mi familia era una persona no grata. Me fumé 30 años una historia. La fui a conocer y rompí con eso. Mi vieja ahora me dice: "Se murió tu amiga". Vivimos en una sociedad que es todo blanco y negro. Así estamos.
- G: No opinaba como el clan. No iba a odiar a alguien porque sí. Me la crucé en el cine. Estaba con una amiga ella. Le fui a hablar y me presenté. "Soy Gonzalo de Torre, no nos conocemos pero creo que sabemos quién es quién". "Totalmente", me dice. Charlé con ella antes de entrar a ver la película y cuando terminó veo que no estaba más. A mí mujer le dije: "Esta me está esperando afuera". Efectivamente era así y nos quedamos charlando. "Qué bueno que te hayas acercado, me gustaría que tomemos un café. Llamáme de noche porque soy muy noctámbula, de día no estoy", me dijo. Combinamos, nos juntamos y fuimos a tomar algo un par de veces.
G: Me la crucé muchas veces por la calle y le preguntaba cómo estaba. Era todo entre nosotros, no me preguntaba por mis padres. La última vez que me la crucé fue en la exposición de Norah en el museo de Bellas Artes. Te guste o no, te ayuda que un personaje como ella te caiga a la exposición. La saludé y me dijo que estaba feliz, que siempre le gustó la obra de mi abuela". Después me la crucé una última vez por Palermo. Sabía que tenía cáncer.
F: Kodama fue parte de la historia de nuestra familia.
G: Fue un punto para pensar distinto a mis padres. Voy a vivir mi propia aventura, pensé. Es parte de la educación que me dieron el pensar libremente. El viejo me decía "vos comés con todos". Me relacionó con todo el mundo. Trato de no prejuzgar. La figura de María en el fondo era un tema.