Cómo es el servicio de la empresa argentina que ayuda a superar el miedo a volar
El miedo es una de las peores sensaciones que puede atravesar un ser humano. Genera reacciones químicas dentro del cuerpo, que impulsan al hombre a la dicotomía instintiva de la “lucha o huida”. Y uno de los tantos miedos que existe es la “aerofobia”, que refiere a las personas con miedo a volar.
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Este miedo a volar puede estar fundado en distintos motivos, como puede ser la claustrofobia, la ansiedad o el simple hecho de no comprender como una máquina que pesa toneladas puede volar. La licenciada en psicología Liliana Aróstegui es una especialista en el tema y trabaja con pacientes para que puedan enfrentar este temor: “Los que estamos en la industria somos los que más sabemos lo seguros que son los vuelos”, explicó la profesional en diálogo con MDZ.
(Foto: Archivo)
Junto con pilotos, psiquiatras y psicólogos que trabajaban en Aerolíneas Argentinas crearon Alas y Raíces en 1995, una empresa que prepara a las personas para enfrentar sus miedos. “Se explica toda la información técnica sobre los aviones, su funcionamiento y la preparación de las personas que comandan las naves”, destacó Aróstegui y se refirió a que “en otra situación económica, el curso terminaba con un vuelo asistido, pero hoy es más difícil por el alto costo” y agregó que ahora “se realiza de forma opcional para quienes puedan pagar esos honorarios”.
En esos casos, se realiza para los que “necesitan trabajar su situación durante el vuelo”. Detalló también que “si la sensación del pasajero es que en cualquier momento puede pasar algo malo, hay que trabajar como esa persona percibe esa situación”. Por eso destacó que “si las personas entienden que los aviones no vuelan por una cuestión mágica”, el trabajo sobre la información técnica “apoya para que las personas lo tomen y se tranquilicen durante el vuelo”.
(Foto: Archivo)
La especialista en trastornos de ansiedad y mindfulness hizo énfasis en que “para terminar con cualquier fobia, es necesario enfrentar a lo que uno le teme”. En cuanto al trabajo que realizan desde Alas y Raíces, destacó que “después del curso, por lo general, logran enfrentar sus miedos y nunca tuvimos información de que alguien le haya pasado de tener que bajarse del avión”.
También, Aróstegui señaló que tienen varios objetivos. Uno de ellos se trata sobre buscar que la persona no evite tomarse un avión, que no busque alternativas y que saque el boleto. Por otro lado, que ese boleto comprado no signifique un proceso de ansiedad y que sientan el avión como un lugar confortable, a pesar de que el avión no suela ser un lugar cómodo.
Para eso, buscan conectar la idea de volar con la posibilidad de vivir experiencias placenteras: “Volar nos conecta con viajes, con probar nuevas comidas, descubrir nuevos lugares y reencontrarnos con familiares y amigos”.
Además, resaltó: “No es que nosotros no tengamos miedo, sino que tenemos miedo a otras cosas” pero remarcó que disfrutan mucho cuando ven a alguien que logra vencer ese miedo a volar.