Salud materna: cómo una alianza busca reducir muertes evitables en Argentina y el mundo
Programas con Unicef fortalecen el sistema de salud y ya alcanzaron a más de 13.000 personas en el país.
En el sector de la salud, nuestro propósito transciende el desarrollo de medicamentos y vacunas innovadoras, así como su acceso efectivo a quienes las necesitan.
Archivo MDZEn el sector de la salud, nuestro propósito transciende el desarrollo de medicamentos y vacunas innovadoras, así como su acceso efectivo a quienes las necesitan. Asimismo, nos enfocamos en establecer alianzas estratégicas con diversos sectores para impulsar soluciones que fortalezcan los sistemas de salud y generen beneficios para la comunidad.
Compañías como la nuestra asumen un compromiso activo para generar impacto en las sociedades dónde operamos, contribuyendo a abordar problemas urgentes que todavía afectan a miles de familias. Uno de estos desafíos dolorosos y persistentes es el de la mortalidad materna.
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A nivel mundial, la situación es crítica
Una mujer muere cada dos minutos por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2020 fallecieron unas 287.000 mujeres por estas causas. Aproximadamente el 92% de todas las muertes maternas en 2023 se produjeron en países de ingreso bajo y mediano bajo, y la mayoría podrían haberse evitado. Esta brecha entre quienes tienen acceso a una salud de calidad y quienes no, se evidencia de forma dramática en las estadísticas globales. Mientras que en los países desarrollados la mortalidad es de 10 por cada 100.000 nacidos vivos, en los países con menos recursos esa cifra salta a 3462. Ante este panorama, hace casi 15 años, surgió MSD para Madres, una iniciativa global de nuestra compañía que apunta a contribuir en la creación de soluciones sostenibles para disminuir los índices de mortalidad materna prevenible en las regiones más vulnerables del mundo, abordando las barreras que impiden el acceso a una atención segura, de calidad y respetuosa durante el embarazo, el parto y el puerperio.
La experiencia en Argentina muestra que persisten disparidades ligadas al lugar donde se vive, la situación económica o la pertenencia a comunidades indígenas. De hecho, el riesgo de morir durante el embarazo o el parto es más del doble en las zonas rurales o alejadas de las grandes ciudades, donde es más difícil recibir atención de calidad y existen menos estrategias de prevención. Por este motivo, MSD para Madres brinda su apoyo en el país a Unicef para la implementación del programa “Embarazo y maternidad segura: Transformando la experiencia perinatal para la prevención integral de la morbimortalidad materna en Argentina”, que busca fortalecer el sistema de salud y promover embarazos y partos seguros, adaptándose a las necesidades reales de cada comunidad. La importancia de estas intervenciones radica en abordar las barreras de acceso en contextos donde muchas complicaciones se agravan por la falta de controles rutinarios o por las distancias geográficas que retrasan la atención necesaria. Entender estos factores críticos es clave para desarrollar herramientas y programas de capacitación que mejoren la atención a la mujer.
Este programa de Unicef ha demostrado resultados tangibles. Hasta el día de hoy, se alcanzaron a más de 13.000 personas en 15 maternidades de las provincias de Salta, Misiones y Santa Fe. El programa incluyó la capacitación técnica de cientos de profesionales de la salud en el manejo de emergencias obstétricas y en la implementación de prácticas que respetan los derechos de la persona gestante. Además, se brindaron instancias de formación para el personal sanitario sobre la inclusión del varón en el proceso de cuidado, con el objetivo de facilitar una contención integral para la familia durante la etapa perinatal. Mejorar los indicadores de salud materna representa una oportunidad para fortalecer el tejido social y el desarrollo de nuestro país. Cuando se logra transformar la experiencia perinatal, el impacto positivo se multiplica porque hay familias más saludables y comunidades con mayores herramientas para su bienestar.
Lograr soluciones sostenibles frente a desafíos complejos requiere de una visión integradora que permita mejorar la infraestructura sanitaria para toda la población, en especial aquella en situación de más vulnerabilidad. Este camino invita a la colaboración de todos los sectores —público, privado y organizaciones civiles— para potenciar los resultados y alcanzar metas comunes. En este sentido, estamos orgullosos de reafirmar nuestro compromiso de contribuir junto a Unicef de manera intersectorial al fortalecimiento de una infraestructura sanitaria que alcance a todos, especialmente a las comunidades desatendidas y vulnerables. Unir esfuerzos para priorizar el bienestar materno es una inversión en el futuro de la comunidad y de nuestro país, con el objetivo compartido de que el derecho a la salud sea una realidad en todo lugar y contexto social.
* Carlos Annes, director general de MSD Cono Sur.



