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Unesco llama a convivir con la inteligencia artificial

Una de las más grandes revoluciones informáticas puso en jaque a los docentes, que ahora buscan como beneficiarse de la nueva herramienta digital.

Desde la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) empujan a "reimaginar los procesos de enseñanza y aprendizaje". La aparición de plataformas como ChatGPT, la compararon con una "calculadora del pensamiento". Desde el ente dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), presentaron una guía para docentes universitarios y el abordaje de la nueva realidad que significa la existencia de esta herramienta.

La presentación de la "Guía de inicio rápida: ChatGPT e Inteligencia Artificial en la educación superior" que realizó la Unesco, nace al reconocer el impacto inmediato en estudiantes y profesores que generó la aplicación creada por OpenAI. "La irrupción de la inteligencia artificial conversacional de una u otra forma está transformando el trabajo de las personas que nos dedicamos al conocimiento. Debemos saber más de esta herramienta porque si no la conocemos nunca la vamos a poder usar bien", aseveró Fancesc Pedró, director del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe.

Los docentes permanecen en alerta por un posible plagio de los alumnos

El funcionario explicó que es comparable a una calculadora electrónica "para profesionales del conocimiento". Además, sostuvo que "La potencialidad que tiene es que pueden ahorrar mucho tiempo siempre y cuando al final del proceso el usuario pueda discernir lo que tiene entre manos. Acceder de una manera más rápida a fuentes de información, aún con sus limitaciones, es un cambio sustancial".

Durante la videoconferencia organizada por la Unesco, pidieron a los participantes que realizaran una encuesta sobre ChatGPT. Los usuarios seleccionaron varias tareas educativas que se pueden realizar en la plataforma, incluyendo ayudar en la investigación, explicar ideas complejas, redactar ensayos, correos electrónicos y otros documentos, y crear contenidos en diferentes idiomas. Sin embargo, cuando se preguntó quiénes habían utilizado ChatGPT entre los profesores, directores de instituciones, funcionarios y estudiantes participantes, la mayoría respondió que aún no lo habían probado.

Axel Rivas, director de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés de Argentina, entendió que estas plataformas tienen "potencial para mejorar la enseñanza" y podrían hacer las veces de "asistente para la docencia". Rivas, además, desarrolló que "es una gran calculadora del pensamiento. Ahora hay acceso a una incontable cantidad de información que puede dialogar con nuestra cabeza, es una oportunidad para testear nuestras ideas. Para las personas que trabajamos con un saber propio es un asistente, pero también es riesgoso para las personas que no saben sobre lo que están preguntando porque puede haber fallas".

"Nos llama a ser centauros, una parte humanos y una parte máquina. Es una cambio generacional. Hay que poner reparos éticos pero tenemos que estar muy abiertos a explorar ya que estas nuevas herramientas van a reconceptualizar cómo pensamos o escribimos. Tengamos paciencia, vamos a ir aprendiendo", remarcó Axel Rivas. A estas palabras, se le agrega una visión de Pedró: "Va a modificar los mecanismos de evaluación. Hay países que están prohibiendo los programas pero no creo que sea una solución, debemos reimaginar los proceso de enseñanza y aprendizaje. Tenemos que rever cómo evaluar las competencias, vamos hacia una nueva pedagogía universitaria".

El funcionario de Unesco remarcó que los estudiantes pueden verse "tentados a responder rápidamente a las demandas de los profesores". De la misma manera, remarcó que lo ideal para los alumnos es que "lo utilicen como un punto de partida". Al mismo tiempo Rivas sostuvo que, en compañía de lo que dijera Pedró, la preocupación por los plagios "es real, hay un cambio profundo entre lo que un estudiante podía hacer para eludir su trabajo, es un antes y un después". Además, agregó que, esta situación que enfrentan los educacores, "es una gran oportunidad para revisar como evaluamos a los estudiantes".