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Su mujer murió de cáncer de mama, pero la hija de ambos se convirtió en su faro

Ernesto Raffo es creador de contenido y desde la muerte de su esposa dedica su vida a hablar de las cosas que nos pasan en distintas plataformas.
Ernesto Raffo Foto: Julián Volpe / MDZ
Ernesto Raffo Foto: Julián Volpe / MDZ

A pocos meses de conocer a Betina, su mujer, Ernesto Raffo, un creador de contenido porteño de 40 años, perdió a su mamá. Fue un golpe, el primer gran duelo de su vida, pero no sería el último. Un año después murió su papá. Al lado de él siempre estuvo ella y juntos crearon un vínculo incomparable, de unión, amor, protección, que no dejó de crecer. Sin embargo, una mala noticia cambió el tono de las cosas: a Betina le diagnosticaron cáncer de mama.

La enfermedad tuvo sus etapas. La relación, también. Compartieron cinco años, viajaron por el mundo, tuvieron a Guillermina y después de que la nena nació, el cáncer volvió a atacar con fuerza. Betina murió, pero Ernesto prefiere creer hoy en que ella tuvo una misión en su vida, en que las cosas no son porque sí y que llegó a su lado para "acompañarlo" y "poder procesar y sobrellevar" el duelo por la muerte de sus padres. 

Después de la partida de Betina él pasó muchas etapas, pero en el presente tiene en claro algunas cosas como que ser viudo no es algo que sólo le haya pasado a él, la muerte nos alcanza a todos y la diferencia en los procesos está dada por la actitud y la intención. Ernesto cría a Guillermina y eso, para él, es maravilloso. Descubrió un nuevo mundo, el de la crianza, el de ser papá, el de dormir todos los días con algo nuevo aprendido y con la certeza de que cuando despierte habrá nuevos desafíos. 

Raffo habló con MDZ sobre el universo de la crianza monoparental y sobre su podcast Cosas que Nos Pasan en el que habla con distintos entrevistados sobre aquellas circunstancias cotidianas que nos atraviesan, nos interpelan y nos definen.

Ernesto Raffo divulga cómo es criar a su hija Guillermina de 5 después de haber enviudado. Foto: Julián Volpe / MDZ

- ¿Qué son las cosas que nos pasan?
- A raíz de toda esta visibilización que empecé a tener por el tema de haber enviudado y por la crianza de mi hija Guillermina, empecé a ver que había un montón de gente a que le pasaba lo mismo y que de alguna manera yo estaba visibilizándolo y que estaba empezando a tocar temas que eran comunes. O sea un tipo de 37 años (hoy en día tengo 40) que enviudó, que está con una nena chiquita de dos años, que ya tiene cinco, me parecía que era algo que me había pasado a mí, que era el único o que le tocaba a pocas personas y después empecé a notar que en realidad era algo recontra común. También se empezó a acercar un montón de gente para decirme que era viudo o viuda y a esa situación la entendemos solamente los que la pasamos. Empatizar es un tema. Solamente la persona que enviudó sabe de qué se trata. Y es un poco esto de lo que empecé a hablar en los podcast porque dije acá hay un montón de temas que nos pasan a todos cuando empezamos la vida adulta y está bueno mostrarlo porque es darle el espacio a normalizar, a desdramatizar un montón de temas que nos pasan comúnmente a muchos.

- Además está lo que pasa después de la muerte de alguien que queremos, en este caso de Betina. Vos estás criando a Guille, que al ser tan chiquita está constantemente en procesos que para vos son nuevos y, en general, para todo el mundo. Por ejemplo la escolarización, hacer una torta de cumpleaños o preguntas que, me imagino, debe hacer y eso abre un nuevo universo que te mueve del estatus de duelo o muerte como algo rígido. ¿Cómo es todo eso?
- Me pasa todo. Y con respecto a lo que es la crianza de Guille, es un poco no quedarse estancado. Cuando se acercaba el deceso de la mamá de Guille la gran pregunta era cómo iba a hacer, cómo la iba a criar. Son todos los miedos que uno se pone a futuro. Se puede y creo que lo estoy haciendo muy bien. Hago cosas que hace cualquier padre, pero la diferencia es que aunque tengo el apoyo de un montón de gente a las decisiones las tomo solo. Ahí es cuando nace todo esto de empezar a visibilizar lo que es ser un padre solo criando a una nena. Es un aprendizaje día a día. Es re loco, pero es un aprendizaje. Yo aprendo un montón y estoy agradecido por eso. Yo me voy a dormir con Guille y cuando estamos los dos acostados le digo "¿qué aprendiste hoy?" y ella me cuenta y me lo pregunta a mí: "¿Qué aprendiste papá?".  

- ¿Y qué te enseña? ¿Qué aprendés? 
- No es tanto qué aprendí con ella, sino también lo que aprendí en el día. Hay un montón de cosas que uno aprende y es como intercambiar eso que aprendiste.

- ¿Guille entiende qué es lo que hacés vos con la divulgación de lo que les pasa? 
- Sí, sabe. Obviamente pienso qué es lo que va a pasar el día de mañana con todo esto, con respecto a la visibilización de este tema. Uno como padre siempre trata de hacer lo mejor para nuestros hijos, pero creo que también en algún punto voy a fallar como fallaron nuestros padres con nosotros y no sé qué puede pasar con con eso, pero de ahí viene todo el tema del contenido y la intención de mostrarlo y matizar que, a pesar de todo lo que pasó, tenemos una vida normal, es una nena feliz y que se sale adelante. Ese es el mensaje que que quiero mostrar.

- ¿Cómo administrás la producción del contenido y su participación?
- Siempre le digo 'papá va a hacer este video, ¿querés participar o no?" y ella me responde. Por ejemplo, hubo más de una vez que me dijo "no quiero grabar" y bueno, no grabamos.

Ernesto atravesó tres duelos pero transformó su vida. Foto Julián Volpe / MDZ

- ¿Cómo fue tu proceso de creación de contenido?
- Después de todo el proceso de las pérdidas, la relación, el duelo, pensé "esto lo tengo que contar de alguna manera, lo tengo que contar" y ahí empecé tímidamente (...) pero bueno, llegó un momento que el tema de la viudez era como una etapa del pasado. De hecho tuve una mini crisis el año pasado, dejé de hacer videos porque yo no quiero hablar más de la viudez. Dije basta, no quiero hablar más de esto y terminé empezando a hacer los video de la crianza.

- ¿Cómo le explicás a Guillermina qué es la muerte?
- Y... hemos charlado un montón de veces de la muerte, hemos visto un montón de películas y últimamente algo pasó. Acercándose este último aniversario, estábamos los dos muy sensibles y me hizo de vuelta la pregunta: "¿No va a volver?" y se lo respondí con fuerza: "No, mamá, no va a volver". Se lo expliqué. La muerte es para siempre, es no vuelve. Y obviamente es duro. Es duro porque es como que le estás rompiendo el corazón, pero también te pueden preguntar cómo es eso que está en nuestro corazón, entonces ahí trato de explicárselo de una manera que lo entienda.

- ¿Que es la crianza, porque ese es tu inicio?
- Es un punto de partida y una elección día a día. La crianza es una enseñanza para los dos, tanto para Guille como para mí, porque yo aprendo todos los días cosas junto a ella. Es mucho trabajo, tengo que laburar internas. Tengo una orientadora de padres que me ayuda un montón porque al no tener pareja con quien tirar, la llamo y le digo a mi me pasó esto, me pasó lo otro. Me aconseja, me asesora. Obviamente a las decisiones la tomo yo, pero también tengo a veces charlas con con los abuelos y con mis hermanos. Soy una persona de hablar, contar y abrir un poco el juego.

- ¿En qué creés?
- No sé si habrá un Dios, pero creo en un todo. Creo que que vinimos acá a una enseñanza, creo que hay almas, que bajamos a la tierra a hacer nuestro camino. Me pasa mucho que conozco gente y que sentís que la conocés de otra vida. Creo que todo es una enseñanza que cuando se termina, que nadie sabe cuándo, y eso es lo más lindo de todo.