Así está hoy el lugar donde murió Fernando Báez Sosa
La ciudad balnearia de Villa Gesell es una de las más concurridas durante la temporada de verano. Al igual que otros años, el centro es uno de los puntos de encuentro de las familias y jóvenes que viajaron en busca de unos días de esparcimiento y diversión pero todo se vuelve gris al llegar a una de las avenidas principales de la ciudad donde se observan evidencias de un suceso que marcó para siempre a lugareños, comerciantes y turistas. El pedido de justicia por la muerte de Fernando Báez Sosa sigue estando presente al igual que su recuerdo.
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Los turistas que circulan por el centro de la ciudad balnearia se encuentran con el recuerdo de uno de los asesinatos más cruentos de los últimos años. El joven Fernando Báez Sosa murió debido a la feroz golpiza de una patota de rugbiers que hoy se encuentran en el banquillo de los acusados atravesando uno de los juicios más esperados por toda la sociedad argentina. Luciano Pertossi, de 21 años; Ciro Pertossi, de 22; Lucas Pertossi, de 23; Ayrton Viollaz, de 23; Máximo Thomsen, de 23; Enzo Comelli, de 22; Matías Benicelli, de 22, y Blas Cinalli, de 21; son los acusados del asesinato y arriesgan una pena de cadena perpetua.
Quienes transitan la avenida principal de la ciudad balnearia a la altura de la calle 102, pueden observar un improvisado altar montado sobre el cantero de un árbol en el lugar exacto donde Fernando tuvo su último suspiro. El lugar está lleno de fotos, carteles, ofrendas y flores junto a una placa conmemorativa y un pedido de justicia que continúa vigente hoy más que nunca desde hace tres años.
"El lugar nunca volvió a ser igual después de lo ocurrido con el chico que mataron frente a Le Brique", dijo uno de los empleados de un restaurante que se encuentra justo frente al boliche donde iniciaron los trágicos hechos que terminaron con la vida de Fernando Báez Sosa.
El boliche Le Brique era uno de los puntos de encuentro obligatorios por parte de los jóvenes que veraneaban en la ciudad y desde el asesinato se encuentra cerrado, con las paredes llenas de grafitis, una vereda oscura y desierta. "Observamos que disminuyó mucho la circulación de personas por este lugar desde la tragedia aunque todos los veranos se acerca mucha gente que toma fotos o deja alguna ofrenda en el lugar donde murió Fernando", expresó el comerciante.
Las numerosas muestras de afecto que se observan en el lugar se mezclan con los rostros de tristeza de quienes se encuentran con una postal que los remite a un hecho que conmovió y movilizó a toda la sociedad argentina.
La foto de Fernando quien murió de forma casi instantánea producto de un fuerte traumatismo de cráneo provocado por las patadas que le propinaron sus atacantes sigue presente y marcando un lugar que será tristemente recordado por habitantes y turistas de Villa Gesell.
En la pared se observan dos placas que recuerdan el trágico hecho. "El pueblo gesellino condena social y jurídicamente estos hechos y asume el compromiso con la promoción de valores para que prevalezca el respeto a la vida y que estos hechos no se repitan", reza una de las placas colocadas.
El juicio
El 2 de enero comenzó el juicio a Luciano Pertossi, Ciro Pertossi, Lucas Pertossi, Ayrton Viollaz, Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matías Benicelli, y Blas Cinalli. En la sala de audiencias de la Cámara de Apelaciones, la misma en la que casi 23 años atrás se realizó el debate oral por el crimen del reportero gráfico José Luis Cabezas, los ocho imputados serán juzgados por el Tribunal en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores por el delito de "homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas", en perjuicio de Fernando Báez Sosa (18) y las lesiones sufridas por cinco de sus amigos durante el ataque.