Presenta:

León XIV y la inteligencia artificial: la Iglesia ante la nueva revolución industrial

Magnifica humanitas: la encíclica de León XIV que abordará los desafíos de la inteligencia artificial y la nueva revolución industrial.

León XIV publicará este lunes su primera encíclica.

León XIV publicará este lunes su primera encíclica.

Así como en el siglo XIX la Iglesia fue la primera en alzar la voz para encontrar una solución a la crisis posterior a la Revolución Industrial, hoy León XIV repite la historia con "Magnifica humanitas", su primera encíclica, en la cual abordará la cuestión de la inteligencia artificial y los desafíos que plantea la nueva revolución industrial.

El papa León XIII publicó el viernes 15 de mayo de 1891 la encíclica Rerum novarum, un texto que busca abordar las problemáticas sociales derivadas de la Revolución Industrial. En homenaje a ese hecho bisagra de la historia, León XIV anunció este último 15 de mayo la publicación de Magnifica humanitas.

Rerum novarum: la respuesta de la Iglesia a la Revolución Industrial

En los tiempos de León XIII, el mundo vivía tiempos difíciles que venían desde la Revolución Industrial de 1760. Este proceso a priori empresarial había tenido distinto impacto durante las décadas previas, con una fuerte crisis social y política a nivel global. Las nuevas fábricas habían revolucionado la demografía y los trabajadores carecían de cualquier derecho. La política, como respuesta, daba dos caminos: la doctrina liberal de corte protestante y la violenta revolución marxista anticlerical.

"No sorprende que el espíritu de cambio revolucionario, que desde hace tiempo inquieta a las naciones del mundo, haya trascendido el ámbito político y se haya hecho sentir en el ámbito afín de la economía práctica. Los elementos del conflicto actual son inconfundibles: la vasta expansión de las actividades industriales y los maravillosos descubrimientos científicos; el cambio en las relaciones entre patrones y obreros; las enormes fortunas de unos pocos individuos y la extrema pobreza de las masas; la creciente autosuficiencia y la mayor unión entre las clases trabajadoras; y, finalmente, la decadencia moral imperante", León XIII en Rerum novarum. "No sorprende que el espíritu de cambio revolucionario, que desde hace tiempo inquieta a las naciones del mundo, haya trascendido el ámbito político y se haya hecho sentir en el ámbito afín de la economía práctica. Los elementos del conflicto actual son inconfundibles: la vasta expansión de las actividades industriales y los maravillosos descubrimientos científicos; el cambio en las relaciones entre patrones y obreros; las enormes fortunas de unos pocos individuos y la extrema pobreza de las masas; la creciente autosuficiencia y la mayor unión entre las clases trabajadoras; y, finalmente, la decadencia moral imperante", León XIII en Rerum novarum.

La Iglesia, por su lado, observó y actuó con la proclamación de esta encíclica que tiene fuerza de ley en sus fieles, hoy más de 1.400 millones en todo el mundo. León XIII, atento a la realidad que vivía el mundo, destacó que el trabajador no es una mercancía, que el salario es justo y no una concesión del empresario y que ni el mercado ni el Estado son dioses. Esto estableció, entonces, los cuatro pilares de la Doctrina Social de la Iglesia:

  • Derecho a la propiedad privada, pero con función social.
  • El Estado debe proteger a los trabajadores.
  • Los obreros tienen derecho a asociarse para su defensa.
  • La dignidad humana está por encima de cualquier modelo económico.

Fácilmente, cualquier político puede decir cuanto quiera de esto, pero para la Iglesia no solo sirve vivir por oposición. El planteo de León XIII marca claramente que un hombre no puede vivir en condiciones lamentables por el ideal de un acomodado grupo intelectual, fenómeno que aplica a los regímenes de corte marxista como liberal, ya que para la Iglesia siempre fueron iguales el hambre en la Unión Soviética como en Cuba y la proliferación de la marginalidad de Inglaterra y Estados Unidos.

"Para remediar estas injusticias, los socialistas, aprovechándose de la envidia del pobre hacia el rico, se esfuerzan por abolir la propiedad privada y sostienen que las posesiones individuales deberían convertirse en propiedad común, administrada por el Estado o por los organismos municipales. Afirman que, al transferir así la propiedad de los particulares a la comunidad, se corregirá la actual situación perjudicial, puesto que cada ciudadano recibirá la parte que le corresponde de lo que hay para disfrutar. Pero sus argumentos son tan claramente ineficaces para poner fin a la controversia que, de llevarse a la práctica, el propio trabajador sería uno de los primeros en sufrir las consecuencias. Además, son profundamente injustos, pues despojarían al legítimo poseedor, distorsionarían las funciones del Estado y crearían una confusión absoluta en la comunidad", León XIII en Rerum novarum. "Para remediar estas injusticias, los socialistas, aprovechándose de la envidia del pobre hacia el rico, se esfuerzan por abolir la propiedad privada y sostienen que las posesiones individuales deberían convertirse en propiedad común, administrada por el Estado o por los organismos municipales. Afirman que, al transferir así la propiedad de los particulares a la comunidad, se corregirá la actual situación perjudicial, puesto que cada ciudadano recibirá la parte que le corresponde de lo que hay para disfrutar. Pero sus argumentos son tan claramente ineficaces para poner fin a la controversia que, de llevarse a la práctica, el propio trabajador sería uno de los primeros en sufrir las consecuencias. Además, son profundamente injustos, pues despojarían al legítimo poseedor, distorsionarían las funciones del Estado y crearían una confusión absoluta en la comunidad", León XIII en Rerum novarum.

Lo importante en este texto es que la Iglesia no señala el avance tecnológico como algo malo, pero sí como algo que debe ser acompañado y no rifado al azar de cada hombre. Para León XIII, el socialismo y el liberalismo traen una profunda distorsión materialista a la vida humana. Se entiende entonces que el hombre no es digno por el trabajo ni por sus bienes, y que el hombre es digno por ser hombre, por ser creación divina.

La revolución de la inteligencia artificial y la Iglesia

Al momento de su asunción a la Santa Sede, monseñor Robert Prevost se encuentra con una problemática similar a la de la época de León XIII. En la soledad de la Sala de las Lágrimas, la sacristía de la Capilla Sixtina, Prevost encuentra el nombre que el mundo entero espera fuera de ese pequeño recinto: León. A poco más de un año de ese momento, Su Santidad trae Magnifica humanitas, para responder a la nueva revolución industrial que trae la inteligencia artificial.

En este texto, según se sabe hasta el momento, León XIV busca abordar problemáticas reales: millones de empleos en riesgo, cómo será el rol del Estado y los poderosos en esta nueva era, y buscar la respuesta sobre si el hombre es un medio o reconfirmar que este es un fin en si mismo. La tecnología no es solo un avance material, es también algo que pone en juego temas trascendentales como el para qué de la propia existencia. Según trascendió, Su Santidad abordará cuatro cuestiones clave en la encíclica:

  • La relación entre la inteligencia artificial y la dignidad humana.
  • El futuro del trabajo y el rol del hombre.
  • La crisis del orden internacional.
  • Los límites éticos y morales del progreso.

La Iglesia entre la izquierda y la derecha

La Santa Iglesia es cuestionada desde la derecha por su opción preferencial por los pobres y desde la izquierda por su conservadurismo social, pero es una discusión que saca de foco los problemas reales. Es propio, igualmente, señalar que la lógica de derecha e izquierda está completamente desdibujada y que ya pertenece solo a una cuestión de marketing político y no a un debate real de las ideas políticas.

Al mismo tiempo, cabe señalar que la Iglesia está por fuera de esa discusión parlamentaria. Es natural que la Iglesia tenga una opción preferencial por los pobres, como así también es lo lógico que tenga posturas tachadas de conservadoras. La Iglesia es una entidad dogmática y doctrinaria. ¿Eso significa que cree y punto? No, para nada. La Iglesia es dogmática y doctrinaria porque tiene una incontable cantidad de intelectuales que han dado forma a sus ideas. Solo en los últimos siglos, las encíclicas son más de 300 y son incontables los textos de otro orden emitidos desde la Roma, por lo que el bagaje previo es muy extenso para ceñir a una institución milenaria tan laxamente en "derecha o izquierda".

Naturalmente, como ha pasado en los últimos años, no faltarán quienes tachen el texto de León XIV como si se tratara de El Manifiesto del Partido Comunista, como tampoco dirán que es el nuevo Leviatán, pero vale la pena hacer una observación cauta y sesuda de quiénes dicen tales cosas y además profundizar en qué dice realmente el papa en su primera encíclica.