Anila estuvo postrada 6 años y ahora se prepara para nadar 20 kilómetros
Cuenta la historia que Anila, de 36 años, correntina de Monte Caseros, quien estaba estudiando en Rosario y había creado una pequeña empresa de marketing promocional, viajaba por todo nuestro país brindando los servicios de su empresa, que se trataba de seleccionar gente para poder capacitarla.
Un buen día empezó a no poder hablar, no poder comer, no poder masticar, los médicos que la atendían no encontraban las causas. Y así fue como pasaron esos 6 años en la historia de vida de Anila, quien tuvo que padecer una internación domiciliaria. Si bien dentro de su casa podía moverse, era como estar en una habitación de una clínica.
Todos los factores externos perjudicaban su salud: el aire acondicionado, la calefacción, los cambio de clima, apenas una brisa le afectaba las vías respiratorias, por eso ella solo podía limitarse a moverse dentro de su propia casa pero incluso de una manera muy moderada, ya que los síntomas eran constantes, habiendo días en los que no pudo ni siquiera levantarse de su cama.
Las únicas salidas eran para ir a un médico, o a un nutricionista, o directamente a un centro médico a hacerse estudios, donde siempre en el resultado podía verse claramente la inflamación de las vías respiratorias pero nunca podían decirle el por qué, o de dónde venía esa inflamación y mucho menos medicarla.
Su enfermedad finalmente pudo ser diagnosticada: se trata de una inmunodeficiencia primaria (IDP). Es una enfermedad genética, se nace con, dicho por Anila, un error en los genes y eso hace que se tenga de por vida diferentes inflamaciones o infecciones hasta que en algún momento esta enfermedad "explota" como le sucedió a ella, lo que que la llevó a estar postrada durante 6 años.
El tiempo ha pasado, la mujer correntina de Monte Caseros se recuperó, después de tener altos y bajos. Llegó a pesar 45 kilos, pero con el tiempo descubrió que su enfermedad no era "rara" sino que era poco frecuente y poco estudiada, pero que se puede tratar.
Ese tratamiento empezó con varias alternativas y una de ellas fue la natación. A medida que nadaba empezaba a respirar mejor. Allí se dio cuenta la necesidad de empezar a recorrer distancias más largas nadando y comenzó a nadar en aguas abiertas. Cuanto más nadaba mejor se sentía. Se anotó en una carrera de aguas abiertas 2 kilómetros y logró llegar.
El próximo sábado 21 de enero, Anila se prepara para nadar 20 kilómetros uniendo Concordia - Puerto Yerua (Entre Ríos) sobre el río Uruguay, estimando unas 5 horas de nado.
Nadará con un fin solidario que es difundir y concientizar sobre las IDP Inmunodeficiencias primarias. Te invito a hacer click aqui, ya que necesita sumar seguidores a su cuenta de Instagram para poder conseguir apoyo de algún sponsor.