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Axel Kicillof evalúa eliminar la repitencia y subir el límite de inasistencias

La Dirección Provincial de Educación Secundaria de la provincia de Buenos Aires convocó a una Jornada Institucional bajo la consigna “Conversaciones Pedagógicas en la Escuela Secundaria”. Asistencia, promoción y repitencia son los ejes claves en el debate y podrían sufrir modificaciones.
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La jornada institucional convocada por la Dirección Provincial de Educación en la provincia de Buenos Aires, que debería haberse llevado a cabo el último viernes, tendrá modalidad presencial en cada establecimiento educativo y participarán los equipos directivos, los de orientación, los profesores y los preceptores.

Para poder realizar la actividad, se habían suspendido las clases. Y se espera que eso vuelva a ocurrir cuando se decida una nueva fecha para las "Conversaciones Pedagógicas en la Escuela Secundaria" que fueron suspendidas luego de que el presidente decretara un paro nacional.  

De acuerdo con el último informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, el 29% de los alumnos de las escuelas públicas lleva perdidos más de 10 días de clase en la primera mitad del año. En este contexto ¿es prudente suspenderlas para realizar este tipo de actividades?

Guillermina Tiramonti, coautora del informe, advierte sobre “la falta de un sistema de contratación docente que contemple un tiempo de trabajo dedicado a los temas institucionales y a la capacitación en servicio”. Es decir, a los docentes se les paga el sueldo por las horas que pasan en el aula y no se tiene en cuenta todo el trabajo que hacen afuera: planificaciones, correcciones, capacitaciones, trabajo administrativo, reuniones con padres, etc.

En muchos colegios de gestión privada, el problema se resuelve contratándolos por una jornada extendida, de la cual solo pasan la mitad en el aula. El resto del tiempo es para hacer todas las otras tareas. Lamentablemente, en las escuelas estatales no pasa lo mismo.

Asistencia, promoción y repitencia en el centro del debate

De acuerdo con la propuesta bajada desde la Dirección de Cultura y Educación, se trabajarán, entre otros temas, tres ejes que luego de la pandemia han quedado en evidencia y han sido puestos en tela de juicio: asistencia, promoción y repitencia.

  • Asistencia

Dice el documento que “el régimen académico vigente no da respuesta en temática de asistencia sin ser punitivo, la asistencia como factor de aprobación es problemática… Se observa una enorme contradicción entre el régimen de asistencias y la garantía del aprendizaje”.

En otras palabras, la propuesta es poner en crisis la importancia de asistir a la escuela como condición para aprobar.

Quienes hacen semejante planteo deben estar mirando los estándares educativos finlandeses y no los del conurbano bonaerense: se estima que en las zonas más vulnerables de la región, entre el 10 y el 30% de los alumnos asiste a la escuela menos de tres veces por semana, de acuerdo a un informe que dio a conocer el senador provincial Joaquín de la Torre.

Por otra parte, según informan las propias autoridades de la cartera educativa, se están haciendo enormes esfuerzos para revincular con la escuela a los alumnos que aún no volvieron después de la pandemia.

La asistencia es importante o no. La contradicción no admite términos medios.

  • Promoción

Durante los años 2020 y 2021 se flexibilizaron los sistemas de promoción en todas las jurisdicciones educativas. Sin embargo, como suele pasar con todas las medidas de emergencia (y por tanto temporales) tomadas en nuestro país, esta flexibilización se volvió permanente.

En este sentido, el Registro Institucional de Trayectoria Educativa (RITE) llegó para quedarse. Es el reemplazo del boletín tradicional y evalúa de forma conceptual en tres categorías: Trayectoria Educativa Avanzada (TEA), Trayectoria Educativa en Proceso (TEP), Trayectoria Educativa Discontinua (TED).

“Se deben respetar los tiempos y las trayectorias de los estudiantes. Se propone la cursada por tramos, por ciclos, por correlatividad de materias,” dice el instructivo. Un estándar que suena bastante utópico para una escuela que todavía no garantiza la comprensión lectora en el secundario.

  • Repitencia

Expertos en educación coinciden en que la repitencia, tomada en sí misma, es una medida inconducente.

Sin embargo, eliminarla sin acompañar la decisión con otras estrategias de estímulo y retención, puede conducir a peores resultados. Veamos algunos motivos:

  • Falta de incentivos: El riesgo de repetir, si bien no es una motivación óptima, suele ser un buen estimulante para que los alumnos estudien.
  • Pasar de año sin haber alcanzado los contenidos mínimos socava la autoestima de los chicos año tras año; siguen pasando, pero cada vez entienden menos. La frustración y el desánimo terminan ganando la batalla.
  • Reconocimiento al mérito, al esfuerzo y al cumplimiento. Aunque a muchos pedagogos no les guste hablar de estos temas, eliminar la repitencia y las calificaciones también desincentiva a aquellos que trabajan con responsabilidad y constancia. ¿Para qué voy a estudiar si total paso igual de año?

Es cierto que la educación está en crisis y necesita ser revisada, repensada y reestructurada. Sin embargo, seguir poniendo el foco en medidas que no mejoran la calidad de lo que se enseña y aprende, sino que solo buscan retener la matrícula, es una muestra clara de que, por ahora, estamos muy lejos de alcanzar esa meta.