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Más de la mitad de los estudiantes argentinos perdió días de clases: estos son los principales motivos

El nuevo informe del Observatorio Argentinos por la Educación da cuenta de un dato preocupante: 6 de cada 10 alumnos perdieron días de clase durante la primera mitad del 2022.
Foto: Rodrigo DAngelo / MDZ
Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Luego de 2 años con presencialidad nula o intermitente, hubiese sido esperable un fortalecimiento del sistema educativo para garantizar todos los días de clase. Sin embargo, esto no fue así de acuerdo a lo relevado por el Observatorio Argentinos por la Educación.

Entre las madres encuestadas, el 63,5% tiene hijos que asisten a escuelas de gestión pública, mientras que los del restante 36,5% lo hacen a una de gestión privada.

El 60,8% de las encuestadas declaró que sus hijos habían perdido algún día de clase entre febrero y julio de este año. Sin embargo, si se mira solo a los que asisten a escuelas públicas, ese porcentaje aumenta al 75,8%.

¿Cuántos días de clase perdieron los alumnos argentinos?

En términos generales, del 61% que perdió días de clase, el 21% perdió menos de 5 días, el 18% entre 6 y 10 días y el 21% más de 10 días.

Entre los alumnos que asisten a establecimientos de gestión estatal, aparece un dato alarmante: el 29% del total registra pérdidas de más de 10 días de clase. Y hablamos solo de la primera mitad del año. En contraposición, apenas un 8% de los que van a escuelas privadas perdió esa misma cantidad de días.

¿Qué motivos atentan contra la presencialidad?

Entre los alumnos de escuelas de gestión privada, la principal causa de suspensión son las jornadas pedagógicas, seguidas por problemas climáticos y, recién en tercer lugar, los paros docentes.

En cambio, en los de gestión pública esta última razón es la primera causa de falta de clases, seguida por las jornadas pedagógicas. Los problemas climáticos quedan en tercer lugar.

Fuente: Argentinos por la Educación

Un dato poco visible

El ausentismo docente aparece recién en cuarto lugar. Sin embargo, es un problema que preocupa enormemente en el ámbito educativo, principalmente en el sector público.

A pesar de la falta de información oficial, quienes trabajan en el territorio saben que en la mayoría de las escuelas del conurbano bonaerense falta al menos un docente por día. Sin embargo, es un dato que muchas veces pasa inadvertido para las familias porque los alumnos permanecen en la escuela a cargo de un auxiliar, un directivo o un preceptor que los entretiene. “Clases hubo”, pero aprendizaje no.

“Hay consenso entre los especialistas en que la interrupción de clases presenciales afecta la continuidad del trabajo escolar y por tanto los aprendizajes”, concluye el informe. Si, además, tenemos en cuenta que a las escuelas del Estado asisten los niños de los sectores más pobres entendemos que la falta de acceso a las oportunidades y la vulneración de derechos es aún mucho más injusta.