Alquilar en Cariló, en la Polinesia o comprar en Villa Crespo
Un mes en Cariló, un mes en la Polinesia o comprarse un departamento en Villa Crespo para que los hijos tengan cuando abandonen el nido familiar. Ese es el debate que algunas afortunadas familias podrán darse para disfrutar dentro de cien días, cuando empiecen las vacaciones de enero. Deberá esa familia entonces, analizar los costos y las ganas de viajar al exterior, sumar una propiedad o visitar la costa nacional, dado que la cantidad de dólares que deberán destinar para cualquiera de las tres actividades, es más o menos la misma.
Cariló y Costa Esmeralda son dos lugares exclusivos que crecieron y se instalaron como destino turístico hace tiempo por su paisaje de bosques y casonas que permiten conjugar disfrute y silencio por igual, donde la inseguridad no reina y los comensales de los restoranes pueden, por un rato, no pensar si el celular sobre la mesa puede ser robado. Tiene su precio, y tanto en Bora Bora, como en Cariló, los pesos argentinos no tienen ningún rol, tampoco en el esmerilado mercado inmobiliario nacional, que según informó el portal especializado Mudafy ya tiene los precios promedio un 35% más barato que la prepandemia y aumentó su oferta de departamentos a la venta, producto de la lacerante ley de alquileres que sacó del mercado ciento de miles de unidades para evitar perder contra la inflación.
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MDZ chequeó en distintos portales de alquileres, inmobiliarias y pasajes los precios venideros para enero: las casas disponibles en la primera quincena de enero en Cariló, Bora Bora y Costa Esmeralda son similares. Hasta 40 mil dólares en mano, es decir unos 12.500.000 pesos, unas 297 jubilaciones mínimas, se puede pagar una casa en la costa argentina. Las más económicas en los dos lugares superan holgadamente los 7 mil dólares con instalaciones más que amigables. Por ejemplo: tres dormitorios, pileta y parrilla en Costa Esmeralda, unos doce mil dólares. Cerca del golf rondan los 15 mil dólares al mes con cuatro o cinco habitaciones, hermosas casas de más de 400 m2 y pileta climatizada.
Así mismo, llegar a Bora Bora puede costar unos 950.000 pesos por persona, lo que generaría una inversión de doce mil dólares de pasaje para llegar al lugar catalogado como uno de los perfectos en la tierra. Allí entonces, un departamento amplio en el Cottage Manua con tres dormitorios y 100 m2 en el sector de golf con terraza y jardín propio cuesta 1.165.000 pesos para todo el mes, es decir, unos 3.100 dólares al valor actual del blue pudiendo pagarlo con tarjeta. De esta forma, la familia tipo pagaría 12 mil dólares de pasajes, 3.100 dólares de estadía y unos cien dólares diarios para comer y pasear.
Si bien las comodidades de las casas que superan los diez mil dólares en enero son superlativas al departamento en la Polinesia, los gastos totales son similares, en realidad, bastante más económico en el caso del archipiélago francés que en la localidad costera a cuatro horas de auto del Obelisco.
En el caso que la familia esté con pocas ganas de vacacionar, los cuarenta mil dólares entonces pueden no ser destinados a recorrer Cariló o la Polinesia, se pueden asegurar entonces una propiedad para el primer hijo que abandone el hogar. En la calle Humboldt al 600, donde Villa Crespo exhibe su mezcla de barrio tradicional con lo más cool de la gastronomía internacional, la familia podría hacerse entonces de un monoambiente en caso que no quieran vacacionar.
Unos 22 metros con bajas expensas para que su hijo tenga su primera vivienda sería lo que pueden adquirir como segunda propiedad si deciden postergar Cariló un año, vale 46.000 dólares como precio de publicación, siendo Argentina un país donde el precio publicado jamás será el abonado, menos que menos en tiempos donde con dólares en mano se puede pagar un 20% menos una unidad si el vendedor requiere tener algunos de los escasos dólares circulantes.
Así entonces, será un desafío para esta hipotética familia, conocer Bora Bora, resolver el problema habitacional de su hijo mayor por adelantado, o volver al siempre imperdible bosque de Cariló.