¿Carne o vegetales? Tres hermanos cerraron la grieta del asado
Alejandro (42), Pablo (47) y Juan (48) Rapallini son tres hermanos que se dedican a la actividad agropecuaria en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires. Durante los primeros meses de la pandemia idearon un innovador producto que “busca hacer que el vegetariano vuelva a la parrilla” y en la actualidad ya exportan a otros países del continente.
En julio de 2020, durante la etapa más dura de la cuarentena en el país, los hermanos Rapallini mantenían el “típico chat familiar” de WhatsApp bastante activo. A través de varias conversaciones, el hermano del medio compartió una idea que “busca renovar la tradición del asado” y así comenzó el proceso creativo de La Brochetera. A los tres meses, tras reuniones con un herrero que terminaron de darle forma, fue lanzado al mercado y contó con mucha aceptación.
En principio, surgió con la premisa de terminar con las “cruzadas” entre los vegetarianos y quienes comen carne a la hora de prender el fuego. “Para hacer que vuelvan a la parrilla y que haya una convivencia entre ambos”, comentó Alejandro. Con ideas de chefs y clientes, sumaron otras alternativas que se pueden cocinar con esta herramienta, como achuras, diferentes tipos de carnes y hasta frutas. “Se puede usar para hacer de todo, es cuestión de ser creativo”, agregó.
Hecho con forma de una jaula, su objetivo consiste en simplificar la tarea de asar verduras u otros alimentos. Con esta técnica, el consumidor evita pinchar los ingredientes, que se sequen o se caigan al fuego, y así logra una cocción pareja. “Lo único que tiene que hacer quien utilice la brochetera es hidratar el ingrediente. Después sólo tiene que darla vuelta, no hay que pinchar ni nada”, explicó el menor de los tres.
La clave del éxito alcanzado, aseguraron, es la perseverancia, además de tratarse de “un producto nuevo, innovador, de calidad, que te organiza la parrilla”. A tres meses de su creación, vendieron 300 productos, en noviembre 500 y en diciembre tuvieron un boom de 2.500 ventas.
Sobre el emprendimiento, Alejandro cuenta que al principio no fue fácil arrancar desde cero, aunque con sus hermanos contaban con el aliciente de trabajar juntos previamente en el sector agropecuario y también por tratarse de una empresa familiar. “Es una ventaja importante, por la toma de decisiones, son más claras, rápidas y certeras. Es importante poner todas las cartas sobre la mesa y saber separar lo que es la familia del trabajo”, expresó sobre el desafío de trabajar con sus hermanos.
En el comienzo, ofrecían un solo producto, pero con el tiempo sumaron otras opciones que varían por su tamaño y el largo del mango: la brochetera común, la XL y la XXL. Además, con la aceptación que tuvieron, comenzaron a ofrecer más productos: “Pusimos el combo de enlozado. A medida que se hizo conocida la marca, fuimos incorporando cuchillos, delantales, provoleteras”, agregó Alejandro.
La Brochetera trabaja mediante venta directa realizando pedidos a través de su página, tanto al mercado minorista como mayorista. En 2021, afirmaron que el producto funcionó muy bien y afianzaron la marca. Este año comenzaron a incursionar en el mercado internacional: el emprendimiento llegó a Uruguay, está realizando envíos a México y se encuentra en tratativas para comerciar en Estados Unidos y Chile.