Aprovechar promociones para bajar los costos y enfrentar la inflación
El llamativo dato de la inflación del 7% en agosto alarma a todos durante la crisis ascendente de la economía argentina. Con una moneda nacional cada vez más devaluada y salarios incompetentes frente a los aumentos, comprar alimentos es una tarea que requiere cada vez más apelar a la calculadora.
Otro fin de semana y nuevamente las personas buscan momentos de distención junto a amigos y familiares. Como en ejercicios anteriores que hiciera MDZ, la cuenta para organizar una cena para cuatro adultos y cuatro niños, comienza a ser más difícil.
En la última medición, nos encontramos con un aumento de $1.014 con respecto a los quince días anteriores. Un porcentual de doce puntos en la compra de los productos necesarios para realizar una comida que cuenta con tres pizzas caseras, una modesta picada, bebida y postre. Esta vez, los costos volvieron a aumentar y ya habrá que ver otras posibilidades.
La base de unas pizzas, la masa y la muzzarella, costaba $1.932 hace solo quince días; hoy cuesta $2.046. El aumento en dos productos tan básicos es de casi el 6% si se suman sus valores. Dato alarmante si tenemos en cuenta que el 7% fue la inflación de todo el mes anterior. La salsa, otro producto sustancial para las pizzas, aumentó $13. Numero no tan llamativo, pero si significativo si calculamos el valor porcentual del aumento, que supera el 9%.
Si a las pizzas le queremos agregar jamón cocido, nos enfrentamos a un nuevo aumento. Un total de $40 en dos semanas significa un porcentaje cercano al 8% de aumento. Las aceitunas, en cambio, así como presentaron aumentos en el ejercicio previo, en estos quince días no tuvieron movilidad.
La picada trae malas noticias en las papas fritas, que aumentaron $64. Aunque, al menos, los palitos tuvieron una llamativa baja de $124. El postre, un kilo y medio de helado, mantuvo el precio de $3.850.
La bebida, que se mantenía estable, tuvo llamativos aumentos. Una gaseosa lima-limón de 1,75 litros de primera marca, que hace quince días se conseguía por $177 si se compraban dos unidades, ahora cuesta $316. La gaseosa cola de la misma línea y medida, también se consigue a ese precio. La lata de cerveza, en cambio, se encuentra en oferta y se consigue un 40% mas barata que quince días antes.
Finalmente, la cuenta que hace dos semanas hacía que cualquiera se agarre la cabeza porque había aumentado $1.014, ahora tuvo un alivio. Gracias a la promoción en la cerveza, se puede volver a hacer la misma comida sin hacer cambios en el menú. Los $9.270 de hace dos semanas se han convertido en $8.943.
Estos números arrojan un descenso de más del 3% en el precio final, con respecto al ejercicio anterior. Igualmente, en el último mes, encontramos un aumento de más del 7% que se asemeja a los datos oficiales. Vale tener en cuenta también que estos precios se obtienen en base a las promociones, motivo sustancial de la baja en los costos.