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El sentido del mundo a través de los sueños en una esperada serie de Netflix

The Sandman, la serie de Neil Gaiman disponible en Netflix muestra como un ser que mantiene los sueños bajo su dominio, es capturado y luego liberado.

Los diez episodios de la primera temporada de The Sandman disponibles en Netflix, hacen que la serie -creada a partir del comic de Neil Gaiman- se consolide como un producto de culto. En esta historia, Gaiman recrea la vida de Morfeo, sus hermanos(Los Eternos), sus amores, su temperamento soberbio y sus constantes cambios emocionales. La serie completa de las historietas consiste en 75 números que fueron publicados en Estados Unidos desde enero de 1989 hasta marzo de 1996 y que en nuestro país se encuentra editado en trece tomos por Ovni con una alta calidad en sus ediciones impresas.

La realización de la serie por Netflix resulta impecable pero insuficiente ante la calidad de la historieta que crea arcos imaginarios de tales características que la extrapolación a la imagen filmada no alcanza a relatar la riqueza de las ideas del guionista en la novela gráfica, una de las mejores de todos los tiempos.

Por suerte, para los espectadores, el propio Neil Gaiman participa de los guiones y, a pesar de los cambios efectuados de las viñetas auténticas, la serie logra crear un gran parecido a la obra original. No pertenece directamente al género de superhéroes sino que evoluciona desde las historias de terror al género fantástico incorporando elementos de mitología clásica y contemporánea.

El protagonista de la serie The Sandman es Sueño (interpretado por Tom Sturridge), la personificación de los sueños mismos, conocido también como Morfeo, Oniros, el Príncipe de las Historias y el Arenero. Este último nombre en relación a una leyenda celta acerca de un duende que arrojaba arena a los ojos de los durmientes permitiéndoles así el sueño y que el escritor Hoffmann
lo incluye en su libro “Piezas nocturnas” y que Offenbach lo incluye en el primer acto de su ópera Los cuentos de Hoffmann.

Morfeo, hijo de Hipnos, cuyo nombre recuerda las formas amorfas, cambiantes, del mundo del sueño. Morfina, fantasía, hipnótico, oniromancia (la interpretación de los sueños) y muchos otros descendientes verbales del sueño griego han sobrevivido en nuestro idioma. Tánatos, el hermano del sueño, la muerte en persona (en la serie interpretado por una mujer), nos ha dado la palabra eutanasia, muerte buena. Los romanos la llamaban Mors, de mortales, mortuorio o mortificación.

Sueño tiene seis hermanos: Destino, Muerte, Destrucción, Deseo, Desesperación y Delirio y cada cual su propio reino. Un hechizo oscuro, provoca que Sueño es capturado por equivocación y retenido por más de un siglo dejando su reino sin nadie que lo gobierne y controle y provocando en la Humanidad una enfermedad generalizada que tiene sus fatídicas consecuencias en el mundo real. (Hasta aquí la serie sin escribir spoiler alguno).

Sabemos que Sigmund Freud se ocupa de la interpretación de los sueños como vía regia de acceso a lo inconsciente pero mucho más tarde se dedica al concepto acerca de lo ominoso también traducido por lo siniestro. En este último trabajo existe una teoría freudiana sobre la angustia bajo el análisis de una modalidad particular: la del sentimiento familiar, lo conocido que deviene en extraño. La palabra en alemán es unheimlich.

La alusión a la familia no resulta casual. Se puede hablar de ella como núcleo acogedor, cálido, donde cada quien se puede sentir alojado. Pero también la familia es el lugar de gestación de experiencias angustiantes para una persona. En relación al sueño, es un evento que tiene lugar: habla de nosotros pero no está autorizado por nuestra conciencia, ni nuestra atención, ni siquiera nuestro pensamiento. El sueño se difumina, nos distrae de nuestra vida despierta pero también del dormir, de su profundidad viviente. Es una huida, durante la noche, que ninguna fuerza en el mundo puede impedir.  

The Sandman no sólo resulta un deleite visual argumental sino que favorece nuestra imaginación, la misma que la creadora de Harry Potter J. K. Rowling afirma diciendo que podría formar parte de las personas que se niegan a conocer pero que no cree que tengan menos pesadillas que ella. Son personas que se quedan en un espacio reducido que desarrollan una especia de fobia mental que acarrea sus propios terrores.

Es que las personas que no hacen uso de su imaginación suelen tener más miedo, ven más monstruos y encima los hacen realidad. Las pesadillas y los sueños que no se resuelven con el despliegue de la palabra, tarde o temprano se convierten en nuestro propio infierno que resulta la captura de uno mismo sin que nadie pueda tener la llave para abrir la celda que se ha elegido habitar.

 

Carlos Gustavo Motta es psicoanalista y cineasta