ver más

¡Alerta insatisfacción! Tu laberinto también tiene salida

La desmotivación en el ámbito laboral y profesional es uno de los principales problemas de este mundo moderno. Para afrontarla, es necesario cambiar ciertos “seteos” mentales, tan antiguos como arraigados.

No lo supe siempre, pero hoy sé, estoy convencida de ello, que es posible diseñarnos. Y de esa forma diseñar nuestro futuro. Hoy creo y sé que no somos de una forma determinada, rígida e inflexible, sino que estamos siendo de una forma y que podríamos ser de otra. 

Pero, como dije, no siempre supe esto. Yo pensaba, y quizás vos pienses lo mismo, que yo “era así”.

Me parece importante hacer una primera parada acá, tomarnos nuestro tiempo y entender la relevancia de salir de pensar “yo soy así” a pensar “yo estoy siendo así, pero podría estar siendo distinta” como base fundamental para poder diseñar un futuro a mi medida.

Porque saber que podemos diseñarnos nos permite afirmar que podemos lograr algo distinto y que eso distinto puede ser aquello que deseamos. Y que hoy nos genera insatisfacción.

Antes de saber esto yo llamaba "destino" a algo que me construí sola y vos podés estar en la misma situación sin saberlo. La invitación es a saber si tu escenario es construido o si es verdaderamente impuesto e inamovible.

Estos postulados no son como la varita mágica del hada madrina de Cenicienta que hacen realidad lo que deseamos en forma instantánea, sino que afirman que existe la posibilidad de que, con un recorrido personal con compromiso, con protagonismo, podemos acceder a nuevas realidades que nosotros anhelemos, entrando a nuestro “laberinto”.

Me gustan las metáforas. Me gustan porque con una imagen representan todo aquello que queremos transmitir. Recuerdo muchos cuentos de mi infancia cargados de metáforas, especialmente los de la mitología griega, que me transportaban a otras tierras y llenaban mi imaginación de múltiples aprendizajes. Quizás recuerden el mito del minotauro, un ser muy temido que estaba encerrado en un laberinto del cual era difícil salir. Teseo decide entrar al laberinto y matar al minotauro. Ariadna, que estaba enamorada de Teseo, quiere asegurarse que él pueda salir, y para eso le entrega un ovillo cuyo hilo podrá ir desenrollando y que le servirá de guía para encontrar el camino de salida. Así, siguiendo el hilo, Teseo logra cumplir su objetivo de matar al minotauro y sale triunfante y con ansias de vivir nuevas aventuras.

La insatisfacción suele ser una suerte de laberinto, del que parece imposible salir. Para mí también fue muy raro vivir por primera vez esa desmotivación. Nunca pensé que me sentiría de esa manera en esa etapa de mi vida, en la cual tenía dos hijas hermosas y sanas, un marido que me adoraba -y me adora- y una empresa propia con un gran desarrollo y crecimiento. Muchos nos miraban a mí y a mi marido porque habíamos empezado la fábrica de la nada, teníamos muchísimos clientes y nos hacían notas sobre pymes exitosas. A pesar de todo esto, yo no me sentía feliz.

Y me metí finalmente en ese laberinto, cuando entendí, como entiendo hoy, que todos los laberintos tienen salida y que podemos diseñar nuestra vida y futuro como realmente queremos, no como suponemos “que somos”.

Reconocerse es clave para empezar el camino hacia lo que uno quiere ser

Te quiero compartir un último ejemplo. Cuando las personas que mentoreo me dicen: “Es que yo soy malo tomando decisiones”, muchas veces mi respuesta es: “¿Vos sentís en este momento que en ciertos ámbitos a veces te es difícil tomar decisiones?”.

La frase “Soy malo tomando decisiones”, tiene un carácter eterno, permanente, como si no hubiese más posibilidades para mí dado que “soy así”. 

Muy diferente es pensar “Estoy siendo así -en este ámbito, en este dominio- y, si me capacito y hago las cosas de otra manera, voy a poder ser diferente” o “Por ahora soy así” o “Todavía soy así”.

Del mismo modo, si mi sentencia es: “Yo no sé vender y por eso no puedo emprender”, cierro muchos más espacios que si digo: “Siento que tengo un desafío por delante que es familiarizarme y sentirme cómodo ofreciendo lo que hago, y tengo ganas de, paso a paso, encarar ese desafío”. Al cambiar la forma en que hablo sobre el tema, en ese pequeño acto lingüístico empiezo a cambiar mi realidad.

* Fabiana Mejalelaty es economista, mentora de negocios, fundadora del laboratorio de negocios AlumbraLab y autora de "Diseño de Vida”