Los datos macro que muestran la exclusión de los jóvenes de la universidad argentina

Los datos macro que muestran la exclusión de los jóvenes de la universidad argentina

Argentina está debajo de Chile, Perú, México y Brasil en relación con la cantidad de estudiantes de 25 a 34 años que cuentan con un título universitario. En el caso del país trasandino, la curva vinculada a la edad de las personas que han logrado egresar es inversa a la nacional. El análisis.

Zulema Usach

Zulema Usach

La complejidad que hoy afronta la educación en Argentina, no solo se manifiesta en los niveles inicial, primario y secundario donde los especialistas ya han advertido sobre un profundo deterioro en los procesos de aprendizaje y los estudiantes llegan a años más avanzados con menores conocimientos básicos. Los resultados de las evaluaciones del Operativo Aprender 2021 dejaron en claro las dificultades se los niños y niñas de sexto grado a la hora de demostrar que saben leer y escribir; mientas que la mala nota también se evidenció en Matemática.

Al llegar a la secundaria, el proceso de enseñanza anclado a las actuales políticas de permanencia, sin que ello se  traduzca en efectiva calidad al momento de rendir y aprobar exámenes, ha dejado en claro que los adolescentes argentinos egresan del nivel medio con falencias desde el punto de vista de habilidades básicas (que incluyen las relacionadas al lenguaje, la construcción de ideas y la ortografía) que más tarde repercuten en sus posibilidades de inserción en la educación superior.

La crisis socio económica que ya desde 2019 se venía avizorando y que avanzó casi "en caída libre" al año siguiente con la irrupción de la pandemia de covid, obligó a miles de estudiantes a insertarse en el mercado laboral o emprender un oficio, con sus posibilidades de seguir una carrera universitaria cada vez más lejos. La falta de motivación, la escasez de recursos, las carencias en materia de acceso y disponibilidad de tiempo para continuar una carrera se conjugaron con la pérdida de un horizonte a futuro, que durante décadas solía ser la herramienta clave para el ascenso social. Todo en suma se conjugó como una mala combinación de factores que generaron una retracción en los niveles de egreso de las universidades del país.

Argentina, entre los países donde menos jóvenes egresan 

Que Argentina se ubique entre los países de Latinoamérica con la menor cantidad de egresos en la educación superior, es una realidad que da cuenta de los desafíos hacia adelante que se plantean para garantizar la formación de primer nivel de nuevos profesionales en todas las áreas. Una planificación que debería ser sostenida a lo largo del tiempo de manera de garantizar nada menos, que el potencial académico, científico y técnico futuro del país. Es decir, nada menos, que su ancla productiva.

Luca Sartorio, un joven licenciado en economía egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Coordinador del Programa Futuro del Trabajo del Centro para la Evaluación de Políticas basadas en la Evidencia (CEPE) -entre otros roles que hoy lo mantienen ocupado- puso el foco en las estadísticas de la educación superior en Argentina, Chile, Brasil, Colombia, México, Perú y Uruguay. Entre los resultados de los datos obtenidos de la Base de Datos de Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) de la Universidad Nacional de La Plata, el investigador puso de relieve a través de su cuenta de Twitter que en el país, el porcentaje de la población de 25 a 34 años con estudios superiores completos (universitarios o técnicos) es más bajo que en Chile, Perú, México y Brasil.

Las estadísticas dan cuenta de que Argentina se quedó detrás en la cantidad de personas que egresan del nivel superior

De acuerdo al gráfico compartido por Sartorio, en 2019 hubo más del 25% de personas en Argentina de entre 45 y 54 años que contaban con su diploma tras haber aprobado las materias en diferentes carreras. La curva, sin embargo, baja a medida que es menor la edad de la población. Así, hacia los 35 a 44 años, el porcentaje de egreso del nivel superior es levemente superior al 25% mientras que la caída es abrupta al llegar a la franja de edad que va desde los 25 a los 34 años, donde se observa que el 18% de la población ha logrado culminar sus estudios universitarios.

Colombia y Uruguay, por su parte, presentaron porcentajes más bajos a los de nuestro país, mientras que Chile marcó una evolución inversa a la de Argentina, donde las universidades estatales siguen siendo la oportunidad por excelencia para miles de personas que desean perfeccionarse para dedicarse a diversas áreas. Así, mientras en el país vecino son minoría las franjas de edades más avanzadas que han culminado sus estudios universitarios, mientras que la curva asciende de manera notoria al acercarse a la población más joven, de 25 a 34 años. Argentina, de acuerdo a estos datos, ha mostrado un panorama inverso: cada vez más jóvenes quedan fuera de la posibilidad de contar con su título universitario. 

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