Cuáles son las mejores opciones para un asado ante los constantes aumentos

Cuáles son las mejores opciones para un asado ante los constantes aumentos

La carne sigue aumentando y buscar nuevas opciones para un rico asado puede ser una gran oportunidad para no quedarse con las ganas de prender la parrilla.

MDZ Sociedad

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Hacer un asado en Argentina ha pasado de ser una tradición bastante común a ser un gusto que puede darse mucho menos seguido que antes. Esto es a causa del fuerte aumento que ha sufrido la carne en los últimos tiempos y que parece lejos de aminorar su marcha.

Ante esta realidad, existe la posibilidad de buscar nuevas alternativas para poner un corte de carne sobre las brasas y comer en familia o agasajar visitas en una reunión.

El asado o costilla, uno de los cortes más populares de la Argentina.

El Gobierno Nacional anunció hace un par de semanas los nuevos precios de “Cortes Cuidados”, un plan que se diseñó a fin de regular el mercado de la carne y acercar los cortes populares a los bolsillos de los argentinos.

Este plan tiene alcance para las grandes líneas de supermercados, mayoristas y las carnicerías adheridas a la Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA) y al consorcio de exportadores ABC.

Los precios que estableció el Gobierno son:

  • Falda: $489
  • Asado y tapa de asado: $719
  • Paleta: $779
  • Matambre: $899
  • Vacío: $917
  • Nalga: $969.

Ante esto surgen problemáticas comunes entre los usuarios. Estas suelen estar en la poca disponibilidad de los productos y la mala calidad de los mismos. A eso hay que sumarle que la mayoría de las carnicerías de barrio no manejan esos precios establecidos desde Casa Rosada.

La falda suele superar holgadamente los $500, el asado como la tapa de asado y la paleta suelen superar los $1.000, el vacío y el matambre está por encima de los $1.500 y la nalga se acerca a los $2.000.

Es por esto que el usuario se ve casi obligado a buscar nuevas opciones que le permitan prender la parrilla sin tener que preocuparse tanto por el gasto que pueda implicar.

Entre estas nuevas alternativas para un asado aparece en primer lugar la posibilidad del cerdo, que además de ser más sano que la carne vacuna, según algunos estudios, no difiere mucho en su cocción.

La gran diferencia a la hora de cocinar cerdo, además de tener un gusto muy diferente a la carne vacuna, está en que debe estar siempre cocido; es decir que el punto medio o el “jugoso” quedan descartados, dado que existen riesgos de contraer enfermedades bacterianas.

La bondiola es una opción rendidora y accesible de los cortes de cerdo.

Este recaudo debe tomarse con cualquier animal pequeño -en comparación a la vaca- porque al tener el tracto digestivo más cercano a la musculatura, los microorganismos pueden pasar con más facilidad a la carne.

Otra opción que aparece es el cordero, que hoy puede conseguirse por piezas en las grandes ciudades sin necesidad de encargar el animal entero, y ofrece precios similares a los de la carne de vaca en algunos cortes como el asado o la paleta.

El cordero puede comprarse y cocinarse tanto entero como fraccionado.

Lo que puede plantear una complicación para este animal en particular es que la cocción debe ser más larga y requiere de la paciencia del asador y sus comensales. Igualmente, propone un gusto muy distinto a las carnes que uno se encuentra más acostumbrado.

Ya con mayores complicaciones, comienzan a crecer otras opciones como el ciervo o el jabalí, pero estas, además de ser más caras, implican una preparación que puede resultar más tediosa, teniendo que macerar la carne previamente para evitar una carne dura y difícil de comer.

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