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El desesperado pedido de las familias con niños diabéticos

Familias con niños que padecen diabetes tipo 1 presentaron una carta documento a Osep para exigir la entrega de sensores de medición continua de glucosa. Desde la obra social explicaron los motivos del faltante y anunciaron la fecha en que se reanudará la entrega.

Vivir con diabetes conlleva una relación permanente con jeringas, insulinas, tiras reactivas para medir la glucemia y el miedo de las hipoglucemias nocturnas. En los niños diabéticos las dificultades aumentan ya que deben incorporar en sus rutinas escolares, deportivas y sociales un elemento que les causa dolor. Los avances tecnológicos facilitaron y mejoraron la calidad de vida de los pacientes que, en ocasiones, tienen que pincharse hasta 10 veces durante el día pero no todas las obras sociales y empresas de medicina prepaga tienen actualizados los medicamentos e insumos con las coberturas correspondientes.

Desde hace un tiempo las tiras reactivas dejaron de ser protagonistas de la vida de quienes padecen diabetes y se incorporaron nuevos elementos que sirven para medir la glucemia de una forma menos invasiva y sin dolor. Los sensores llamados "FreeStyle Libre", permiten a los pacientes monitorear en un segundo la glucosa en la sangre a través de un parche con un sensor pequeño y redondo que se coloca en la parte posterior del brazo, que tiene una duración de 14 días y un costo aproximado de $5.400.

"El reemplazo con las tiras reactivas les provoca dolor y en muchas casos hace que los chicos no quieran medirse la glucosa la cantidad de veces necesarias o hacer sus actividades deportivas cotidianas", explicaron las familias. 

La cobertura de las tiras reactivas está incorporada en el Programa Médico Obligatorio (PMO) de las obras sociales y empresas de medicina prepaga, sin embargo, las familias de los niños y niñas que padecen diabetes están solicitando la cobertura y entrega de los sensores que facilitan y permiten a los pacientes llevar una mejor calidad de vida. 

La Asociación Dulces Corazones envió una carta documento a la Obra Social de los Empleados Públicos de Mendoza (OSEP) exigiendo la provisión de los sensores de medición continua que dejaron de entregarse hace tres meses. "Recibimos diferentes excusas de parte del personal de OSEP porque no saben que más decir. El reemplazo con las tiras reactivas les provoca dolor y en muchas casos hace que los chicos no quieran medirse la glucosa la cantidad de veces necesarias o hacer sus actividades deportivas cotidianas", explicaron. 

"Mi hija es una niña independiente gracias al avance de la tecnología, los sensores nos permiten medir el nivel de glucosa en el colegio, club y viajes. Este mecanismo nos ayuda a evitar hipoglucemias nocturnas, que son tan peligrosas al ser silenciosas", contó Silvina, mamá de Julia (7 años) y agregó: "OSEP hace 3 meses suspendió la entrega de los sensores sin dar explicaciones ni soluciones. Es por eso que nos hemos unido para hacer cumplir la Ley Nacional de Diabetes".

En ese sentido, Sebastián y Eliana contaron: "El diagnóstico de Renzo, nuestro hijo de 4 años, generó un cambio radical en nuestra forma de vida, tuvimos que replantearnos y modificar los hábitos de la familia completa. Desde el despertar, horas de sueño, ya que nuestro niño debe ser monitoreado mientras duerme, vida social hasta la presentación y planificación de los alimentos. También aprender que un simple cambio de clima, como un zonda o un frente frío, o un berrinche pueden variar los niveles de glucemia en sangre drásticamente. Por todo esto, es que resulta de vital importancia el uso del sensor".

La respuesta de OSEP

Los sensores no son considerados medicamentos sino insumos, por esa razón la adquisición de los mismos se realiza a través de procesos licitatorios. "Tuvimos algunos inconvenientes que provocaron la baja de la licitación que estaba vigente", destacó Roxana González, subdirectora de Gestión de Medicamentos de OSEP

OSEP cuenta con un total aproximado de 600 afiliados que padecen diabetes tipo 1, de los cuales se calcula que el 15% son niños. Este número varía y se suma año a año pero no hay un patrón fijo.

"No estábamos obligados a dar esa cobertura pero entendimos que era importante brindar ese sensor y por ello autorizamos una cobertura del 80% mientras que, en otras obras sociales o empresas de medicina prepaga es del 40%", explicó González.

Cada sensor tiene un valor aproximado de $5.400 y una duración de 14 días, por ende , el gasto mensual de un paciente que padece diabetes tipo 1 es de $11 mil pesos. "Las tiras reactivas tienen un costo similar y están explicitadas en la ley, la diferencia son los acuerdos que podemos hacer con los laboratorios para obtener mejores precios ya que son numerosos los oferentes. En el caso de los sensores, hay un solo laboratorio que tiene el monopolio de la distribución", destacó González.

Según explicaron desde la obra social, actualmente se encuentra vigente la resolución del 2018 donde está explicitado que deben cubrir al 100% las tiras reactivas pero por ley los sensores nunca ingresaron. "No estábamos obligados a dar esa cobertura pero entendimos que era importante brindar ese sensor y por ello autorizamos una cobertura del 80% mientras que, en otras obras sociales o empresas de medicina prepaga es del 40%", explicó González.

"Hicimos un convenio con el laboratorio proveedor de los sensores que está vigente. A partir del lunes, cuando las familias vayan a retirar las tiras reactivas podrán acceder a los sensores. La cobertura de este elemento no la dan todas las obras sociales, desde OSEP privilegiamos el control de los niños a través de los sensores", agregó.