El nuevo efecto del covid-19 que preocupa a los expertos
Una investigación reciente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, concluyó que muchos de los problemas de salud que son consecuencia de covid persisten en el tiempo aún cuando ya pasó la infección.
Según los estudios, se comprobó que algunas personas infectadas durante el inicio de la pandemia experimentaron neuropatía periférica, que se traduce en dolor durante y después de la infección del virus. Estos pacientes sufrieron debilidad y dolor por el daño causado a sus nervios. Lo más alarmante es que esto ocurrió aún varios meses después de haber recibido el alta.
Según lo publicado recientemente en la revista científica Pain, de los 1.500 participantes a los que se les hizo la prueba del covid durante el primer año de la pandemia, los investigadores detectaron que aquellos que dieron positivo en la prueba del virus tenían aproximadamente tres veces más probabilidades de reportar dolor, entumecimiento u hormigueo en sus manos y pies que aquellos con pruebas negativas.
El autor principal de la investigación, jefe de investigación clínica en el Centro del Dolor de la Universidad de Washington, Simon Haroutounian explicó: “Encontramos que casi el 30 % de los pacientes que dieron positivo para covid-19 también reportaron problemas de neuropatía en el momento de su diagnóstico, y que entre el 6 % y el 7 % de ellos, indicaron que los síntomas persistieron durante al menos dos semanas y hasta un máximo de tres meses, lo que sugiere que este virus puede tener efectos persistentes en los nervios periféricos”.
Igualmente destacó que los afectados describieron los síntomas de leves a moderados, y que los afectados no buscaron ayuda en términos generales, por lo que transmitió un poco de tranquilidad.
Como el estudio se llevó a cabo en un solo centro los especialistas afirman que se necesitará más investigación para replicar los hallazgos. Además, cuando la investigación clínica ambulatoria se detuvo debido a la pandemia, los participantes del estudio fueron evaluados de acuerdo con sus respuestas a una encuesta en lugar de entrevistas en persona y exámenes físicos.
También hay que tener en cuenta que se finalizó la recopilación de datos antes de que las vacunas se generalizaran y de que llegaran las variantes delta u ómicron, por lo que todavía no es seguro afirmar los efectos que pueden generar las vacunas en el cuerpo de la población en general. Por todo ello pretenden continuar el seguimiento de algunos de esos pacientes que presentan síntomas persistentes de los nervios, a fin de determinar qué está causando su dolor para diagnosticar y tratar mejor a estos pacientes en el futuro.

