"La violación en grupo no es instinto sino goce por la acción violenta", dice un especialista
El caso de la mujer que fue abusada por un grupo de jóvenes en Palermo desató una serie de discusiones en torno a una práctica cada vez más frecuente y poco denunciada por las víctimas debido a la desidia por parte de las instituciones a la hora de brindar un acompañamiento. A una Justicia lenta que no impone castigo a los violadores se suma la resistencia de sectores conservadores que dificultan la aplicación de los contenidos de Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos.
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Las violaciones grupales como la ocurrida el lunes en el barrio porteño de Palermo, y por la que hay seis jóvenes entre 20 y 24 años detenidos, "se denuncian muy poco y son más frecuentes de lo que la sociedad cree", explicó el médico psiquiatra Enrique Stola.
Para el profesional, la acción cometida por el grupo de jóvenes no tiene como objeto el goce sexual sino un goce por el ejercicio del poder, es una acción realizada entre "machos" donde el cuerpo de la mujer es solamente un objeto. "Puede ser que alguno de los integrantes se vea obligado a participar por el hecho de pertenecer al grupo, en general ocurre que el grupo decide ejercer esa acción violenta que es lo que los excita", destacó Stola.
La acción cometida por el grupo de jóvenes no tiene como objeto el goce sexual sino un goce por el ejercicio del poder, es una acción realizada entre "machos" donde el cuerpo de la mujer es solamente un objeto.
Al ser consultado sobre la terminología utilizada para hacer referencia al hecho, el profesional explicó que el término manada surgió por un caso ocurrido en España donde un grupo abusó de una joven y uno de los violadores dijo "somos una manada". En ese sentido aclaró que estos grupos de varones no actúan por instinto, "si eso alguna vez existió fue abolido por la cultura", dijo.
"Hablar de grupo implica la responsabilidad legal, no son psicópatas, ni enfermos o monstruos sino una expresión de la masculinidad. Las masculinidades en las sociedades patriarcales son violentas en diferentes niveles. Para ser un violador, acosador o abusador sexual sólo se necesita ser machista y apoyar la ideología patriarcal que es la que sostiene que el varón es superior a la mujer, trans, travestis, niñas y niños y puede hacer con ellos lo que se les antoje", agregó Stola.
Las violencias que se ejercen sobre las víctimas son numerosas y en ocasiones se ven invisibilizadas. "La víctima ha pasado un momento terrible pero para muchas lo peor viene después con la reacción social que se genera y con un poder judicial que tiende trampas y termina amparando a los abusadores", reflexionó el profesional y agregó: "Cuando se conoce la identidad de la víctima, es sometida a ataques de varones y muchas mujeres. Hay discriminación, marginación hacia la mujer que denuncia; por esa razón muchas víctimas no realizan la denuncia por miedo al castigo social".
"La víctima es abandonada en manos de versiones patriarcales que empiezan a circular", destacó.
En cuanto a las políticas públicas generadas para contener estos tipos de violencia, el profesional destacó: "Creo que es importante pedir a la Iglesia católica y los sectores conservadores que dejen de oponerse a la Educación Sexual Integral (ESI) sumado a que el gobierno debería tomar una fuerte decisión respecto su cumplimiento en todos los niveles de la educación de gestión pública y privada".
La Educación Sexual Integral incorpora una perspectiva de integralidad que incluye aspectos sociales, psicológicos, biológicos, afectivos y éticos, de forma transversal a todas las materias y espacios educativos. En ese sentido, los contenidos que se trabajan no brindan sólo información sino una perspectiva amplia de derechos, respeto e igualdad lo que permite identificar, y posiblemente eliminar el acoso y las formas violencia.
Los números de la violencia de género en Argentina
Según el informe realizado por el Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, en nuestro país se registra una víctima de violencia de género cada 26 horas. Desde el 1 de enero del 2022 hasta el 28 de febrero, se produjeron 52 femicidios, 2 trans/travesticidios y 5 femicidios vinculados de varones.
Los femicidios ocurridos abarcan el territorio nacional en términos absolutos pero Buenos Aires sigue siendo la provincia con más casos, seguida por Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero. Al igual que en los informes anteriores, el lugar más inseguro para una mujer en situación de violencia continúa siendo su vivienda o la vivienda compartida con el agresor, del total de víctimas el 71 % fueron asesinadas en su hogar.
Algunos de los datos más relevantes del informe fueron que 64 hijas /hijos quedaron sin madre, de los cuales el 67 % son menores de edad; el 63 % de los agresores eran parejas o exparejas y el 25% de las víctimas tenían entre 19 y 30 años.


