"Las pérdidas son incalculables": el testimonio de un mendocino en la zona de desastre
“Desde el primer día que llegamos, no hemos dejado de ir ni a un incendio. Las pérdidas son incalculables y el fuego se sigue propagando pese a todos los esfuerzos”. La descripción del guardaparques y actual jefe del Plan de Manejo del Fuego de Mendoza, Diego Martí, es un claro testimonio de la tragedia que se vive en tierra correntina como consecuencia de los incendios forestales que ya han devastado más de 600 mil hectáreas cultivadas y áreas protegidas, entre las que se incluye una de las reservas más importantes del país: los Esteros del Iberá.
Allí, donde las especies de flora y fauna autóctona siguen siendo arrasadas por las llamas en un contexto de sequía que parece no dar tregua a las tareas de salvataje y rescate, el equipo de siete bomberos voluntarios, guardaparques y rescatistas arribó a Corrientes el lunes pasado. El objetivo fue nada menos que sumar brazos, capacidad y recursos para trabajar en conjunto con sus pares de Córdoba, Jujuy, Salta, el Ejército y la Fuerza Aérea. Cuenta Martí que el primer gran desafío que le tocó a la brigada mendocina fue nada menos que intervenir en una de las zonas más dañadas por los incendios y donde todos los esfuerzos se concentran en evitar que las llamas se propaguen hacia los barrios. En Ituzaingó de hecho, cientos de familias han tenido que ser evacuadas.
En la zona rural, la intensidad con la que este fin de semana se propagaron las olas de fuego fue el centro de todos los operativos, cuando ya la situación ha tomado la categoría de "desastre ambiental". “La situación es muy compleja aquí porque a diferencia de Mendoza, aquí entre campo y campo no hay nada que ayude a contener las llamas. El fuego se propaga muy rápido y no hay pronóstico de lluvias. Nuestra tarea principal es evitar por todos los medios posibles que las llamas se extiendan hacia los barrios”, contaba el viernes Martí vía telefónica en los segundos previos a quedarse sin señal. “Disculpe, voy a tener que dejar porque debemos seguir con la tarea”, recalcaba el jefe del plan provincial con la prisa que requiere la misión del equipo que recién hoy iniciará la retirada de regreso a Mendoza, con miles de historias y escenas que hablan de la catástrofe del fuego, de la pérdida incalculable de ejemplares y de la urgencia para resguardar vidas.
Fuego sin tregua
Cada varias horas y en los breves instantes de descanso, Martí actualiza la información y las vivencias por lo sucedido en pleno litoral argentino. Explica que el panorama en el interior de la reserva natural es desolador: aves, yaguaretés, carpinchos, yacarés luchan por escapar de las llamas. “Es terrible, muchos yacarés por ejemplo, se han quedado fuera del agua y muchas especies nativas de árboles se han quemado. Todos los fuegos se han generado por causas humanas y a eso se ha sumado una sequía atípica. Hay zonas dentro de los esteros en las que han quedado parches de bosques. Nos encontramos con un gran incendio repartido en muchas partes”, describe Martí sobre la desolación que deja a su paso la tragedia del fuego incontenible.
El espíritu de colaboración y solidaridad de los habitantes de las distintas zonas rurales afectadas, ha sido para las brigadas un bálsamo ante el desastre. “Los lugareños son han asistido con hielo, agua y muchas cosas; en la localidad de Caa Cati, por ejemplo, se nota cómo la solidaridad está a la orden de día”, comenta Martí al citar cómo es la reacción de los pobladores ante la compleja problemática que les ha tocado afrontar.
Ayer por la mañana, las brigadas mendocinas se dedicaron a poner a punto los vehículos, mientras los equipos médicos se dedicaron a atender a las personas que necesitaran atención luego de la exposición a las llamas y el extenuante desafío que implica intentar combatir las llamas. Antes de preparase para el regreso, Martí vuelve a recalcar el espíritu solidario de la población correntina a la que fueron a auxiliar. “Inclusive cuando hemos ido a comprar remedios o comida a veces no nos querían cobrar. La gente ha estado corriendo para todos lados también colaborando con todo lo necesario”, destaca el experimentado guardaparques a poco de iniciar el viaje de regreso a tierra mendocina.


