Mientras los funcionarios se chicanean en redes, los productores apagan incendios
Este viernes dirigentes de la Mesa de Enlace visitaron Corrientes, una de las provincias afectadas por la sequía histórica y por los incendios que desde hace más de un mes arrasan con tierras productivas. La cita fue en Mercedes, una de las zonas más afectadas por el fuego, y se llevó a cabo luego de que nación enviara a la provincia ayuda para controlar el fuego. La respuesta, según los productores, llegó tarde: cuando ya llevaban más de 30 días apagando focos de incendio en todo el territorio y gran parte de la producción se había visto afectada por el fuego.
Muchos comentaron que el gobernador, Gustavo Valdés, recién se hizo caso del problema que atravesaba su provincia cuando se viralizó un video mostrando tierras quemadas y animales muertos en distintas localidades. Entonces, ya se había quemado más del 4% del territorio de la provincia. Muchos productores perdieron la totalidad de sus cultivos y ganado, otros lograron salvar algo de eso a costa de intensas jornadas de trabajo apagando el fuego y moviendo a los animales de los sectores afectados a los que aun no habían sido arrasados por el fuego.
Entonces, también hubo fuego cruzado entre el gobernador y ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié. "Corrientes cuenta actualmente con 47 cuarteles de bomberos activos y seis en formación, que suman un total de 1298 bomberos. Desde el gobierno estamos trabajando incansablemente junto a todos los intendentes para combatir los distintos focos de incendio en la provincia. También hemos contratado cuatro aviones hidrantes, que se suman a otros tres particulares, y existen 97 brigadas privadas trabajando arduamente en establecimientos forestales. No es momento de discutir ni de generar divisiones, Juan Cabandié, sino de trabajar en el territorio", sentenciaba Valdés en su cuenta de Twitter, luego de que el ministro le recomendara, públicamente, seguir los pasos de Gerardo Morales creando brigadas forestales provinciales para combatir los incendios en Corrientes.
Las chicanas no sirvieron para apagar el fuego ni dar respuesta a los productores preocupados por la grave situación que vive hoy la provincia y los problemas que la sequía y los incendios generarán a corto, mediano y largo plazo. En ese contexto, tuvo lugar en Mercedes un encuentro de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA).
Luego de la reunión, en la que participaron representantes de Coninagro, Confederaciones Rurales Argentinas (CREA), Federación Agraria Argentina y la Sociedad Rural Argentina, se emitió un comunicado con un título contundente y un mensaje urgente. "Más de medio millón de hectáreas prendidas fuego".
La situación fue descrita como "catastrófica" por los dirigentes del agro no sólo por los incendios en Corrientes sino también por los "fenómenos climáticos que azotan a la región" que abarca Misiones, Formosa, Entre Ríos, Corrientes y Chaco. En la declaración, los productores expresan que ya se perdieron 25 mil millones de pesos en la provincia de Corrientes. A eso deben sumarse las pérdidas en las provincias de Misiones, que atraviesa el año con menos lluvias en las últimas 5 décadas, las de Entre Ríos, donde la sequía afectó el 90% de las tierras productivas y Chaco y Formosa, donde tanto la ganadería como la agricultura tuvieron rendimiento menor al esperado debido a los fenómenos climáticos.
"Un relevamiento realizado por las entidades determinó que las afectaciones totales por incendios en las mencionadas provincias llegan a las 500 mil hectáreas con impacto en diversas producciones como forestal, ganadera, tabaco, agricultura, yerbatera, citrícola, algodonera, bananera, etc", detalla el comunicado y sigue: "A este número hay que sumarle las cuantiosas pérdidas por la sequía y daños irreparables que hoy no se pueden calcular".
Desde la CEEA aclara que declarar la situación de emergencia no alcanza ya que este fenómeno no es eventual sino que está vinculado a "alteraciones producidas por el cambio climático". Y en ese sentido, reclamaron que las autoridades "pongan a disposición de los productores herramientas modernas para combatir estos flagelos", así como un "eficiente apoyo financiero e impositivo para recuperar el capital de trabajo que permita reencauzar la actividad productiva".