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Aumenta la polémica: no hay registros en el país del "opioide asesino"

Desde el Senasa conformaron que el carfentanilo con el que se mezcló la cocaína no forma parte de ningún compuesto que circule en el país. No hay registros sobre su existencia o importación. Se trata de una sustancia altamente peligrosa para los humanos.
La semana pasada murieron 24 personas como consecuencia del consumo de cocaína mezclada con una peligrosa sustancia Foto: AFP
La semana pasada murieron 24 personas como consecuencia del consumo de cocaína mezclada con una peligrosa sustancia Foto: AFP

Luego de que el drama de adicción a las drogas y el narcotráfico saltara al centro de la escena en Argentina tras la muerte de 24 personas en Buenos Aires que consumieron cocaína mezclada con carfentanilo, una sustancia sintética de tipo opioide, nuevos interrogantes abren ventanas de investigación en el hecho.

Es que hoy, el Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó que no existen registros en el país sobre la existencia o importación de carfentanilo. Desde el organismo destacaron además que en todo el territorio no existen productos de uso veterinario que estén registrados y que contengan esta sustancia. Del mismo modo aseguraron a los medios nacionales desde el Senasa, que tampoco está autorizado el ingreso del preparado al país con fines experimentales u otros motivos.

Vale recordar que el nivel de letalidad de la droga que fue adulterada con esta sustancia se debe a que se trata de uno de los opioides más potentes que existen: es al menos 10 mil veces más potente que la morfina. Por eso justamente, su uso en el ámbito veterinario es mínimo porque solo se usa por su efecto tranquilizante en animales de gran porte, como los elefantes o lo rinocerontes. Incluso, aseguran los expertos que en cantidades ínfimas el carfentanilo puede matar a una persona. Solo para dar un ejemplo, los especialistas en toxicología detallan que solo con tocarlo el nivel de toxicidad puede ser muy alto, puesto que la sustancia también ingresa por la piel.

Por ahora, las investigaciones seguirán dirigidas a determinar si la sustancia fue elaborada en un laboratorio de tipo “casero” o si tuvo origen en el extranjero, donde su producción sea más habitual.