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Les robaron la casilla rodante con la viajan para llevar donaciones y piden ayuda para encontrarla

Un grupo de mujeres viajan con su casilla para visitar y llevar ayuda a diversas escuelas del país. Pero hace pocos días les robaron su casa rodante. "Nos pone muy tristes, la llevábamos siempre repleta de ayuda".

Hace dos años comenzó este sueño que las llevó con su casilla rodante a recorrer escuelas por las rutas argentinas. Joanna Travesaro (58) junto a un grupo de mujeres de corazones solidarios se propusieron llevar alegría y compartir con niños de diversas partes del país, pero hace unos días les arrebataron a su querida “casita” y con ella la ilusión.

Los primeros kilómetros recorridos fueron por la ruta 40, luego les ganó el coraje y se animaron a recorrer con la casilla rodante otras rutas del país. “Me llevó tiempo para madurar la idea en mi cabeza y animarme a recorrer la ruta mujeres solas de más de 58 años con una casilla atrás -comparte Joanna y agrega- pero en abril de este año nos animamos a ir a Salta y fuimos a visitar escuelas cercanas a la Cuesta de los Obispos”. 

Las mujeres con la casilla rodante viajan a distintas parte del país llevando donaciones.

“Rodando sueños”, como bautizaron a este proyecto solidario, tiene como objetivo ir a las escuelas rurales a llevar aquello que necesitan, pero por sobre todas las cosas, acercarles alegría, cariño, compartir momentos y propuestas para que los chicos se diviertan.

“Son viajes que te llenan el alma y se disfruta todo el trayecto. En el camino uno va sumando ideas, personas que quieren ayudar, la propuesta es compartir momentos para que los chicos se diviertan”, cuenta Joanna a MDZ.

“Son viajes que te llenan el alma y se disfruta todo el trayecto"

Además de visitar escuelas rurales, hace pocos meses estuvieron en la provincia de Mendoza en uno de los centros de recuperación de Conin. “Queríamos conocer esa obra impresionante que hace Conin en nuestro país y en otros países de Latinoamérica. Para mi era un sueño poder conocer a Abel Albino, lo sigo hace muchos años”, confiesa Joanna.

Rodando Sueños viajó hasta Mendoza para llevar donaciones a Conin.

Son todos viajes cortos los que hacen estas mujeres, que solo duran un par de días; pero antes de retomar la ruta hay un gran trabajo previo. Preparan talleres, propuestas, hacen campañas para recolectar juguetes, alimentos, y hasta bicicletas. Todo esto va guardado en la casilla rodante, como un tesoro, el tesoro que les dibujará una sonrisa a los cientos de chicos que van a visitar.

Sin embargo, toda esa ilusión de rodar por las rutas de argentina con la “casita” cargada de sueños se vio opacada. “La casilla estaba estacionada en un campo en Vicente Casares, Cañuelas, pero se la llevaron el sábado pasado en la noche. Como panchos por su casa, la cargaron y se la llevaron. Nos pone muy triste lo que pasó, porque ahí siempre la llevábamos repleta; además, era nuestra insignia llegar a cada lugar con esta casita”.

Pero el robo de la casilla rodante no las detendrá. “El año que viene, tengamos o no la casita, lo vamos a hacer igual, vamos a seguir compartiendo con más escuelas y aprendiendo en el camino”. 

Joanna aún tiene la esperanza de que la casilla regrese a donde pertenece, en sus redes sociales y las de sus amigos se repite una y otra vez la imagen de las valientes mujeres que se animaron a andar con una casilla llena de sueños. 

“Por favor que aparezca. Era mucho más que una casa rodante”, expresa una imagen a modo de súplica. Ojalá que así sea, porque esta casilla tiene que rodar nuevamente repleta de sueños y ya tiene su próxima misión:  visitar a muchos nuevos amigos en la provincia de Catamarca.