Es argentina, vive en los EEUU y escribió un libro en el que cuenta cómo la intuición puede cambiarte la vida
Nada en la vida de Oni Escandar está marcado por el azar. Radicada en los Estados Unidos, en el turístico barrio de Hallandale de la Florida, esta argentina -nacida en San Miguel de Tucumán y madre de cuatro hijos- se alejó del mundo de las matemáticas para sumergirse en el de la literatura desde un novedoso y atractivo lugar: el de las vivencias personales, a veces premonitorias, como camino hacia la realización personal.
En diálogo telefónico desde la Florida, la autora le relató a MDZ cómo fue la génesis de “Te cuento”, su primer libro, cuyo diseño de tapa también le pertenece de puño y letra.
“Surgió a partir de la necesidad de conectar con el lado emocional, de escuchar lo que nos pasa. Fue sentarme a escribir en la intimidad de mi computadora y de repente un día me di cuenta de que tenía 29 capítulos. El camino se dibujó de manera mágica”, dijo y recordó la respuesta de la editorial Caligrama unos meses después: “Su libro está para ser publicado y postuló para el premio Talento”.
“Nunca tuve miedo de lanzarme a esta aventura. La fe me motoriza”, aseguró y explicó el simbolismo del arte de tapa en el que se ve una taza sostenida por una mano, mientras la otra revuelve una humeante infusión con una cuchara con un detalle en rojo y amarillo. A los costados, cuatro plumas blancas flotan sobre un fondo celeste.
“La taza simboliza el momento en el que nos disponemos a comenzar los relatos, con una amiga o con uno mismo; las plumas son mis cuatro hijos, mis guías; la cuchara ‘revuelve’ mi interior, el humo es el compartir, el celeste del fondo la espiritualidad, el blanco y negro de los trazos las cosas del pasado; y el rojo y amarillo de la cuchara el poder de la intuición que yo desconocía tener”, detalló con precisión matemática, digna de una ingeniera en Sistemas de Computación, la profesión que la empujó a dar clases y seminarios.
Esa vocación por enseñar la llevó, además, a completar su formación como intérprete de lengua de señas, mientras que su perfil creativo lo reforzó durante su experiencia de trabajo en Telefé Argentina, en gráfica digital.
Oni sostuvo que “a todos nos suceden cosas parecidas en nuestra vida cotidiana, que a veces decimos que son ‘una casualidad’, pero lo cierto es que día a día uno va tejiendo su propia vida. Cada acción cuenta. El paso que te aparta de un camino te acerca a otro”. “Nada es casualidad, todos tenemos que ver con lo que le pasa al otro”, agregó.
Lista para visitar la Argentina en los próximos días, después de diez años de ausencia, Oni se emociona al recordar la reacción de su familia al leer aquellas historias que siempre estuvieron en su interior y que un día vieron la luz a través de esas páginas que trascendieron fronteras.
“Mi mamá y mis hermanos se emocionaron, porque muchas tienen que ver con ellos. Mis hijos aún no las leyeron porque no leen castellano, así que hasta que no salga traducido al inglés no sabrán de ellas”, contó y agregó. “Lo de mi marido es muy gracioso, porque le recomienda el libro a todo el mundo pero él no lo leyó”.
Vivencias mundialistas
Mientras trabaja en su segundo libro (“siempre hay historias y vivencias para compartir”, aseguró), su viaje a la Argentina coincidirá con el Mundial de Qatar. Y la pregunta sobre qué vivencia la conecta con los mundiales se hizo inevitable.
“Al estar lejos de mi país, la distancia trajo a mi vida muchas lecciones, entre ellas la valoración de aquello que quedó atrás en mi camino. Como los partidos de fútbol compartidos en familia y con amigos. Recordándolos comprendo, que no es un partido el que nos une, no es un jugador, ni el campeonato sino nuestra fe, volcada en un solo sentimiento en común; en este caso el de ganar”, dijo.
“De pronto los problemas se olvidan y desaparecen junto con cualquier otra diferencia que podamos tener. Somos iguales, estamos juntos, listos para ese abrazo victorioso que acompaña al grito de un ‘¡Gol!’ Nada más importa”, recalcó.
“Es durante un mundial donde se evidencia la fuerza que tenemos a disposición si nos unimos. No puedo evitar preguntarme cómo cambiaría nuestra historia si lo hiciéramos más allá de un partido. El momento se aproxima, estamos en la cuenta regresiva y en mi corazón ‘la mano de Dios’ siempre estará marcando la diferencia”, cerró.