Qué son los sesgos cognitivos y cómo podemos identificarlos
Seguramente te ha pasado que ante una determinada situación tenés un juicio que repercute en tu accionar y en la manera de vincularte con los demás. MDZ Radio conversó con Juan Jóse “Chepo” Vilapriño, especialista en psiquiatría, sobre los diferentes tipos de sesgos cognitivos y cómo identificarlos para poder “regularlos”.
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“Los sesgos son una forma de interpretar desvirtuada porque no es realista, es subjetiva y cruzada por lo emocional. Los diferentes hechos de la vida son un sesgo. Por ejemplo, si yo veo un partido de fútbol, veo que mi equipo juega mejor que el otro y el hincha del otro equipo ve al revés, esos son sesgos. Es una creencia que yo tengo en determinado tema y que me lleva a que todos los hechos relacionados con ese tema los voy a juzgar de manera parecida, sin producir un cambio. Esa es la desvirtuación, muchas veces son prejuicios”, comenzó explicando el especialista.
Vilapriño detalló que el cerebro tiene codificados los sesgos, porque muchos de ellos sirven para la supervivencia. “Si no tuviéramos sesgos no hubiéramos sobrevivido como raza, y eso es muy importante. Todos tenemos sesgos y todos los vamos a seguir teniendo. El tema es tratar de aliviar, atenuar, morigerarlos un poco y no anularlos, porque no se puede”, agregó.
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Antes, según el especialista, eran evolutivamente para sobrevivir: “Hoy por hoy, por ejemplo, determinados sesgos sirven para conseguir trabajos, para ganarle una entrevista a la otra persona, o sea que todavía siguen teniendo una utilidad para la supervivencia”.
Los tipos de sesgos cognitivos
El especialista en psiquiatría, José Vilapriño, detalló los sesgos más frecuentes para que puedas identificarlos:
De confirmación
Según Vilapriño, es aquella desvirtuación de tu pensamiento que hace que determinada situación la termines viendo como favorable, aunque no sea totalmente favorable: “Hay un sesgo de confirmación interno y otro externo, el último es cuando la opinión del otro termina desvirtuando tu opinión. Por ejemplo, viene un profesor y dice que tal alumno es un estudiante complejo. Esa palabra va a hacer que la mayoría de los profesores piensen lo mismo, más allá de que lo conozcan o no, lo terminan juzgando por lo que el alumno representa y no por lo que es, ese es el externo”.
Resistencia reactiva
“Es muy común en los adolescentes cuando, por ejemplo, nuestros hijos adolescentes empiezan a hacer lo contrario a lo que nosotros les decimos que hagan. Eso se llama resistencia reactiva y es un sesgo, tiene que ver con algo de supervivencia, que es reafirmar un aspecto de identidad que el adolescente o la otra persona está viendo que está siendo cuestionado por lo que el otro dice”, explicó Vilapriño.
Status quo
El especialista detalló que se visibiliza cuando uno tiene un desafío, y en vez de tomar una decisión, se queda en una posición neutra. “Se ve mucho en las personas que tienen muy malas relaciones de pareja y no se animan a separarse. No están siguiendo la emoción y los sentimientos internos que dicen que tal relación es una relación mala o nociva y se quedan en la pareja para no cambiar, creyendo que el no cambiar va a traer algún beneficio y es todo lo contrario. Es mantener el status quo sin cambiar, cuando en realidad lo que impera es el cambio”.
De anclaje
“La primera cuestión o el primer pensamiento que es enunciado, es válido. Por ejemplo en un debate, el que dice la primera supuestamente verdad, es el que va ganando porque ya instaló una idea. Ese es el sesgo de anclaje, porque es una idea que supuestamente determinaría anclando el resto de las opiniones” detalló Vilapriño.
Concluyendo, el especialista hizo énfasis en la importancia de conocer los sesgos y moderarlos, “una buena guía de decisiones se toma emocional, pero también racionalmente”.
